Saltar al contenido principalSaltar al pie de página
Especial Tercera Edad

Vida plena, en el centro residencial de San Salvador, de Rabanales

El ambiente familiar, la integración con el entorno y la ubicación privilegiada, grandes atractivos para los residentes

Varios residentes haciendo sus disfraces. | Cedida

Varios residentes haciendo sus disfraces. | Cedida

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

La Residencia San Salvador, situada en el municipio zamorano de Rabanales, en el corazón de la Sierra de la Culebra, es un hogar para 111 personas mayores, de las cuales 25 plazas están concertadas. Su ubicación favorece la integración de los residentes. Ofrece una nueva forma de vida a los mayores asegurándoles una mayor calidad de vida en su entorno, con gente que conocen. "Nuestro centro se dedica a la prestación de servicios residenciales y asistenciales para las personas mayores tanto válidas o con algún tipo de necesidad de asistencia física y psíquica, como dependientes", explica la directora del centro Llanos Soriano.

Varios residentes preparando el Día del Padre . | Cedida

Varios residentes preparando el Día del Padre . | Cedida

El ambiente familiar que se respira en la residencia es uno de sus principales atractivos. Los residentes comparten un trato cercano y familiar donde se sienten entendidos y acompañados por personas con inquietudes y valores similares.

Jugando a los dardos. | Cedida

Jugando a los dardos. | Cedida

La vida en la residencia también se caracteriza por una activa programación cultural y festiva. Las celebraciones son parte esencial de la vida diaria en San Salvador. Así han celebrado carnaval, el Día de la Mujer y conmemoran el Día de la Mujer Rural, además de las festividades tradicionales de Semana Santa, donde los residentes participan en la interpretación del Miserere, algo típico de la zona.

Esperando el desfile de Carnaval. | Cedida

Esperando el desfile de Carnaval. | Cedida

En cuanto a las instalaciones, la residencia cuenta con espacios comunes repartidos por sus plantas, con una planta baja que se convierte en el centro de actividades. En esta planta está el salón mayor, el gimnasio, y una sala de terapia y de talleres donde se fomenta el bienestar de los residentes.

Las plantas de la residencia están distinguidas por colores, lo que facilita la orientación de los residentes y les ayuda a reconocer fácilmente en qué planta se encuentra su habitación. Además, cada residente tiene la posibilidad de personalizar su espacio, añadiendo toques personales con dibujos y otros detalles que reflejan sus intereses y pasiones.

La Residencia San Salvador de Rabanales está formada por un equipo de profesionales altamente cualificados cuyo principal objetivo es conseguir que los residentes se encuentren en ella como en su propia casa. n

Tracking Pixel Contents