A escasos días de finalizar el año, la Subdelegación del Gobierno hace balance de los accidentes en las carreteras de la provincia. En total, ha habido 16 fallecidos, cifra notablemente superior a la de 2021, en la que se registraron siete víctimas mortales.

El subdelegado del Gobierno en Zamora afirma que es “Un año muy malo en cuanto a víctimas en Zamora que sigue la tónica negativa de todo el territorio nacional. Contradictoriamente ha disminuido el número de accidentes pero son más letales y eso nos preocupa mucho”.

Este último mes ha sido un diciembre negro para Zamora, registrado cuatro accidentes en tan solo ocho días. Estos, dejaron dos fallecidos, cinco heridos graves y casi una veintena de heridos leves.

El último siniestro, ocurrido el día 26 en la A-6, a la altura de San Esteban del Molar, provocó la conmoción de los zamoranos al estar implicados siete niños de los nueve ocupantes que iban dentro del vehículo. Aunque, finalmente ninguno de ellos precisó de hospitalización”. No corrieron con la misma suerte los afectados del accidente múltiple el pasado viernes en la CL-605, a la altura de Moraleja del Vino, “de los cinco heridos graves, tres de ellos continúan hospitalizados, dos en la UCI y uno en planta. Los dos menores restantes ya han sido dados de alta”.

En lo relativo al Operativo Especial de Tráfico con motivo de las fiestas navideñas, “se han producido catorce accidentes con el resultado de cinco heridos graves y seis heridos leves. El año pasado con un día menos se produjeron quince accidentes pero con una incidencia menor, cero heridos graves y dos heridos leves”.

Un conductor detenido

Componentes del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil han detenido a un conductor acusado de conducción temeraria, conducción bajo los efectos del alcohol y otras drogas y atentado contra los agentes de la autoridad.

Los actos se producían a primera hora de la mañana del día 26, cuando la Guardia Civil detectaba la presencia de un vehículo que circulaba a gran velocidad por el tramo urbano de la vía ZA-20, posteriormente se saltó un semáforo en rojo, provocando que otro conductor tuviera que maniobrar bruscamente para evitar la colisión. En el siguiente semáforo el vehículo fue interceptado, mostrando su conductor claros signos de encontrarse bajo los efectos del alcohol y otras drogas, arrojando un resultado de 1,04mg/l de alcohol en aire respirado.

Momentos más tarde, amenazó y llegó a agredir físicamente a los guardias civiles presentes, por lo que, como resultado, estos procedieron a su detención.