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La Opinión de Zamora

Balonmano | División de Honor Plata

El Balonmano Zamora Enamora despide la temporada con derrota en Córdoba (37-30)

Los zamoranos, que no se jugaban nada, plantaron cara su rival hasta el descanso

Pancho Bellia trata de hacerse hueco para lanzar en el partido celebrado en Córdoba. Área 11

El Balonmano Zamora Enamora cerró su primera temporada bajo la tutela de Iván López con una derrota por 37-30 en La Fátima, donde el Cajasur Córdoba hizo valer su necesidad por sumar puntos en busca de una permanencia que dependía también del resultado del BM Alarcos-BM Alcobendas.

Aunque los locales marcaron el primer gol de la tarde en apenas quince segundos de juego lo cierto es que no fue un inicio de partido de muchos goles ni de demasiado acierto en la definición, pues aunque ambos buscaron siempre el ataque rápido y consiguieron llegar a línea de seis metros con relativa comodidad, la precisión brilló por su ausencia y los porteros también tuvieron su protagonismo, incluso David Mach le paró un siete metros a Jung muy rápido.

Primero los de Iván López sobrevivieron al ímpetu local gracias a dos goles de Jortos (2-2), para después tras cuatro empates consecutivos castigar la falta de eficacia de su rival con un ataque más pausado y aprovechando las segundas llegadas (4-6). Una máxima de dos goles que no hizo sino incrementar los nervios de un equipo andaluz que llegaba bien arriba pero que no tenía pegada. Así, al poco, David Mach detenía otra a bocajarro al central cordobés y la brecha zamorana se hacía más grande y el entrenador local Jesús Escribano se veía obligado a parar el juego con un tiempo muerto (5-8 en el 11´).

De vuelta a pista su equipo volvió a las andadas, porque aunque defendió mejor no tardó en volver a perdonar arriba. Así, poco más tarde David Mach le paraba a Raúl Morales un siete metros y su rechace. Todo un golpe psicológico para un Cajasur CBM muy necesitado que decidió irse a un ida y vuelta que no le beneficiaba en absoluto, porque el Zamora Enamora jugaba tranquilo y sin complejos para colocar una nueva máxima con el 8-12 y el protagonismo de Raúl Maide, al tiempo que David Mach hacía otras dos intervenciones de mucho mérito.

Sin embargo se pasó entonces a una fase de muchas imprecisiones zamoranas y mejoría defensiva local, por lo que Iván López agotó un tiempo muerto (11-13), pero la deriva zamorana continuó y tras un nuevo robo más contra los locales conseguían empatar a falta de siete minutos para el descanso tras un parcial de 4-0. De ahí a los vestuarios habría mucha igualdad, con más espacios en las defensas y muchas menos paradas, pero en todo caso y pese a que los empates se sucedieron los cordobeses nunca consiguieron culminar la remontada. Al descanso 18-18.

Dos paradas del local Fernando Torres y una buena contra colocaron al Cajasur arriba después de muchos minutos a remolque. Un dato clave para la ansiedad cordobesa que lo mantendría arriba en el marcador en los primeros compases de la segunda mitad, aunque con los zamoranos empatando sin descanso. Pero Fernando Torres siguió parando y tras dos paradas más los granates se apuntaban su máxima del partido con el 23-20. El equipo zamorano concedía demasiado atrás y tras nueve minutos de errores constantes, con 25-21, Iván López pedía un tiempo muerto y quitaba de la portería a un David Pajares que había salido tras el descanso y metía a Tomás Mendieta. Pero el Zamora Enamora no mejoró, Tomás Mendieta tampoco paró e incluso el equipo se relajó todavía más. Y eso ante un oponente que se estaba jugando la categoría tenía un final esperado: una nueva máxima de los granates con el 30-23 a falta de un cuarto de hora.

Ahora la diferencia era muy grande y de nada sirvió que Mendieta le parase una a bocajarro a Morales tras otra contra local después de robo, porque los cordobeses estaban muy metidos en el partido y su confianza era altísima. A partir de ahí el ritmo se rebajó de manera considerable y los pupilos del entrenador local Jesús Escribano jugaron siempre pendientes del reloj, haciendo los ataques lo más largos posible, pero también muy atentos a lo que decía la radio pues la grada incluso estaba más nerviosa por saber si el Alcobendas sería capaz de ganar al Alarcos, requisito ineludible para que su equipo consiguiera la anhelada permanencia en la categoría. Porque en pista los granates habían asegurado el triunfo (34-26 en el 21´) y la parte final del enfrentamiento sería plana y sin tensión. A la conclusión 37-30.

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