Los zamoranos pierden poder adquisitivo a pasos agigantados. La subida del precio de la luz, la escalada del precio de los combustibles o el más que previsible aumento del valor del gas natural, tan necesario en las viviendas en los meses de invierno, lastra el poder de compra de los consumidores. Lo hace para el general de los trabajadores y pensionistas, incluso para aquellos que ven cómo sus salarios aumentan gracias a la negociación colectiva.

Los datos que el Ministerio de Trabajo da sobre la actualización salarial según convenio, cruzados con el incremento del IPC del que da fe el Instituto Nacional de Estadística, atestiguan que el año 2021 se cerrará con una pérdida de poder adquisitivo para la gran mayoría de los zamoranos. Los 5.445 trabajadores que durante los últimos diez meses han visto renovados sus convenios colectivos han visto como sus salarios se han incrementado un dos por ciento. Insuficiente teniendo en cuenta que el coste de la vida ha aumentado más de un cuatro por ciento en el último año, según el INE.

El aumento coste de la vida devora el leve repunte salarial conseguido en el 2021

El aumento coste de la vida devora el leve repunte salarial conseguido en el 2021 Diego G. Tabaco

Un análisis más detallado de los datos que publica el Ministerio de Trabajo sobre la actualización salarial muestra que los convenios sectoriales han resultado para los trabajadores mucho más beneficiosos que los que se firman a nivel más reducido, en el seno de la empresa. Afectan, además, a un número de trabajadores mucho más importante. Así las cosas, los ocho convenios sectoriales que se han rubricado durante los nueve primeros meses del año 2021, que han afectado a 5.100 trabajadores de la provincia de Zamora, han dejado un incremento salarial medio del 2,05% para los afectados. Unos trabajadores a los que miran con envidia los que han firmado convenios de empresa, un total de 345 personas a las que afectan los siete acuerdos firmados, pues estos se tienen que conformar con un alza salarial del 1,24%.

Sea como fuere, prácticamente todos los trabajadores perderán poder adquisitivo debido al imparable aumento del coste de la vida. Los que tienen nuevos convenios no llegan al IPC, una situación que incluso ven con envidia aquellos que tienen sus acuerdos colectivos caducados o congelados. La subida salarial que se anuncia para los trabajadores públicos y para los pensionistas tampoco será suficiente para paliar el efecto del alza de los precios.

Llenar el depósito cuesta hoy veinte euros más que el año pasado

Han corrido ríos de tinta con la escalada que en los últimos meses protagoniza el precio de la luz, algo que afecta a todos los hogares y que ha encarecido la factura, de media, hasta más de cien euros en el último mes, según los datos que ha publicado la Organización de Consumidores y Usuarios. Sin embargo, los conductores ven cada vez que acuden a la gasolinera que el combustible no pierde el paso que marca la electricidad. Llenar el depósito en Zamora es hoy, de acuerdo con los datos oficiales, una media de más de veinte euros más caro que en las mismas fechas del año pasado. Los datos hablan a las claras. El gasóleo A, que aún es el combustible más utilizado por los turismos de la provincia de Zamora, se pagaba ayer en las estaciones de servicio de la provincia a una media de 1,387 euros el litro. Una cantidad desproporcionada si se la compara con los 1,023 euros que costaba el año pasado. Llevada la diferencia a un depósito de sesenta litros resulta que cada conductor paga una media de 21,84 euros más por llenar el tanque que en 2020. Las diferencias son mayores en el caso de la gasolina de 95, ahora 38 céntimos más cara —por litro— que el año pasado y más altas aún en el caso de la gasolina de 98, que se paga ahora a cuarenta céntimos por litro más que hace un año.

Los sindicatos aseguran que la negociación colectiva está “desbordada” por los precios

El secretario de Acción Sindical de CC OO en Castilla y León, Fernando Fraile, cargó contra CEOE en la comunidad, porque la negociación colectiva va ”superlenta” y constató que si en 2020 los empresarios se escudaron en la pandemia para no sentarse a negociar, “este año seguimos igual”. Fraile manifestó que los sindicatos asumen que hay limitaciones e impedimentos por la crisis, pero razonó que no se pueden medir por el mismo rasero a todas y cada una de las actividades económicas para negarse a negociar sus convenios colectivos. El dirigente sindical denunció además que la subida salarial media pactada del 1,4% está completamente desbordada por los precios, con un IPC en Castilla y León del 4,5%, medio punto más que la media en septiembre, y una retribuciones un diez por ciento por debajo de las españolas, con convenios que en general carecen de cláusulas de revisión al final del año. “Exigimos a la patronal que revierta esta situación”, dijo, para exigir subidas salariales al menos conforme al IPC y para aproximarse a la media del conjunto de las autonomías. Fraile recordó que los precios ya subieron durante el primer año de pandemia sobre todo en productos básicos de alimentación y ahora se ceban con la electricidad y el gas, lo que “afecta sobre todo a los hogares con menores ingresos”. Aseveró que los jóvenes deben abandonar Castilla y León para lograr salarios dignos que les permitan afrontar su plan de vida, y reiteró que la patronal debe abandonar su “posición egoísta y avariciosa”. En Zamora, según los datos del sindicato aún quedan pendientes de negociar diez convenios que caducaban este año, a los que se suma el remanente del año pasado. En total, más de 12.000 trabajadores acabarán el año, a buen seguro, con el convenio caducado.