Zamora, una tierra que también se descubre en la copa
Del carácter de la Tinta de Toro a la singularidad de las variedades de Arribes, pasando por los viñedos de Tierra del Vino y el norte de la provincia, Zamora ofrece un sorprendente recorrido de paisajes, uvas y vinos con personalidad propia
Una cata a ciegas, en una imagen de archivo. / Alba Prieto
M. S.
Hablar de vino en Zamora es hablar de territorio. De los campos abiertos que rodean Toro a los viñedos de Tierra del Vino, de las tierras del entorno de Benavente a las laderas que se precipitan hacia el Duero en la DO Arribes, la provincia reúne paisajes muy diferentes capaces de trasladar sus matices a la copa. Aquí conviven tradición vitivinícola, viñas con décadas de historia y una nueva forma de entender el vino que busca expresar cada vez mejor el origen. La Tinta de Toro es uno de los grandes referentes de este patrimonio, adaptada durante siglos a unas condiciones exigentes y capaz de dar tintos con estructura, intensidad y carácter. En Tierra del Vino, el Tempranillo comparte protagonismo con blancas como Malvasía y Verdejo; mientras que en el norte provincial aparecen también variedades como Prieto Picudo y Mencía, junto a Tempranillo, Verdejo y Malvasía.
Y, si el viaje continúa hacia el oeste, el viñedo cambia de escenario. En la DO Arribes, junto a su espectacular paisaje junto al Duero, se conserva un patrimonio varietal especialmente singular. La uva Juan García, mayoritaria entre las tintas, aporta personalidad, estructura y suavidad; la Rufete destaca por sus aromas delicados y su elegancia, mientras que la escasa Bruñal sobresale por su color, concentración y capacidad de maduración. En los blancos, la Malvasía Castellana ocupa un lugar destacado junto al Verdejo y otras variedades tradicionales. El resultado es una provincia en la que es posible encontrar desde tintos intensos y profundos hasta vinos frescos, aromáticos y elegantes. Una diversidad que invita a probar, comparar y encontrar un vino para cada momento.
Las siguientes fichas son una invitación a comenzar ese recorrido por Zamora, esta vez, copa en mano:
Muruve Crianza, de bodegas Frutos Villar. / Cedida.
Muruve Crianza, es el sello de identidad de Bodegas Frutos Villar
Elaborado 100% con Tinta de Toro de viñedos de más de 50 años, presenta un intenso color rojo cereza con matices rubí. Su crianza de 12 a 15 meses en barricas de roble francés y americano aporta complejidad y elegancia.
En boca se muestra estructura y carácter, amplio y de larga persistencia. Su aroma es complejo, con notas balsámicas y especiadas, recuerdos de vainilla y toffee, sobre un nítido fondo frutal y de regaliz.
Un vino de 95 puntos Decanter, perfecto para acompañar carnes, asados y quesos curados.
Elías Mora / Cedida.
Viñas Elías Mora 2023
La esencia de Toro, en cada copa. Un vino que expresa la personalidad de nuestra tierra. 100% Tinta de Toro, elaborado para disfrutar de su carácter, intensidad y equilibrio.
Un vino versátil y cercano, perfecto para compartir y acompañar embutidos, quesos, carnes, guisos y platos tradicionales.
Viñas Elías Mora 2023. Sabor, tradición y carácter de Toro.
Bodega Elías Mora · D.O. Toro. Descubre un vino con historia. Descubre Elías Mora.
Rejadorada 2024 / Cedida.
Rejadorada Roble
Olvida el protocolo: la mejor copa de vino es la que se disfruta sin pensar tanto. Rejadorada Roble es el equilibrio perfecto entre la potencia de nuestra uva y la frescura que te pide otra copa.
Fruta silvestre pura con la pincelada justa de madera para darle cuerpo sin pesadez. El vino que abres cuando no hay nada que celebrar, salvo el propio momento.
Menos ceremonia, más vino.