Luis Horcajada. / Nico Rodríguez

Nico Samudio, del Rutas del Vino. / Nico Rodríguez

El Balonmano Zamora Rutas del Vino disputó un nuevo partido de pretemporada en el que acusó las numerosas bajas que continúa arrastrando, un pesado lastre frente a un rival de un altísimo nivel que dejó patente en el Angel Nieto la diferencia actual entre ambos equipos pese a que militarán en la misma categoría.

El equilibrio en el marcador se mantuvo en función de que el paso del tiempo fue agotando las fuerzas de una plantilla zamorana muy mermada y que tuvo que repartirse para cubrir los puestos vacantes por los lesionados.

El empate a 11 en el marcador en el minuto 19 fue el punto de inflexión del encuentro ya que a partir de ahí, el equipo pontevedrés apretó el acelerador, comenzó a mover el balón con una gran velocidad y encontó un filón en el extremo izquierdo por donde llegaron muchos de sus goles ante la pasividad de la defensa zamorana. Los zamoranos cedieron varias exclusiones por dos minutos ante la impotencia para frenar el ataque gallego, mientras el guardameta del Novás, Jorge García, permitía que los visitantes comenzasen a establecer diferencias en el marcador para llegar al descanso con 13-17.

En la portería zamorana, el joven Guarido hacía lo que podía pero los lanzamientos del Novás siempre eran claros, y el ataque zamorano no funcionaba, con un Nacho López al que le costó mucho entrar en juego. En la segunda parte, el Nová mantuvo su disposición táctica con ataques muy cortos y mucha velocidad en la circulación del balón y las fuerzas de los zamoranos se fueron agotando a medida que avanzaba el reloj. Así las distancias en el electrónico se fueron ampliando hasta un máximo de 13 goles de ventaja visitante que se quedaron en el 27-39 final que habla de la enorme distancia que existió entre los dos equipos de Plata.

Ricardo Margareto, entrenador del Rutas del Vino, explicó en declaraciones a La Opinión de Zamora que “hemos empezado bastante bien, con intensidad, sabiendo lo que iban a hacer, pero a medida que pasaba la primera parte, con el cúmulo de lesiones y de rotaciones porque hemos tenido que situar a jugadores en funciones defensivas a las que no están habituados, frente a un equipo con más músculo, más grande, y con otras pretensiones de cara a la temporada. Y hemos aguantado hasta que hemos tenido fuelle. Ellos también ha tenido mucho acierto de cara a portería y nosotros nos hemos ido desinchando. En la segunda parte, se rompió el partido y era complicado hacer algo”.

Margareto destacó que era un rival muy complicado, “uno de los mejores equipos de la categoría, con gente experimentada, con mucha veteranía y unos grandes porteros. Nosotros seguimos progresando y hay que darse de cuenta cómo estamos, el equipo que tenemos y los jugadores que tenemos, hay que seguir trabajando para llegar al buen nivel dentro de dos semanas”, añadió el entrenador del Rutas del Vino.