Sin un ápice de vergüenza

El PP muestra escaso respeto por los votantes zamoranos

30.09.2015 | 09:39
José Antonio Requejo

La calle es mía" o alguna lamentable consigna similar debía estar en el subconsciente del viceportavoz del PP en el Ayuntamiento de Zamora, José Luis González Prada, cuando esta semana aseguraba sin un ápice de vergüenza que el Centro Cívico prometido por el presidente de la Junta en campaña electoral para la capital sería una realidad si Clara San Damián hubiese alcanzado la Alcaldía y que ahora toca "buscarse la vida".

Esta ya tristemente famosa frase, parece guiar la trayectoria y declaraciones públicas de muchos de los dirigentes provinciales. Una sentencia que acuñó Manuel Fraga, un político que a pesar de su herencia franquista, demostró mayores dosis de responsabilidad y actitud de hombre de Estado que ahora están evidenciando en cada una de sus declaraciones públicas sus acólitos zamoranos. Quizás pronto expliquen que todo se debió a un lapsus o una mala interpretación, excusa "made in San Damián" para justificar su salida de tono durante la pasada campaña electoral descalificando a todo aquel que no pensaba como ella y quería "arrebatarle el Ayuntamiento".

Pues bien, han vuelto a faltarnos al respeto a todos los zamoranos, a decirnos que estamos con ellos o contra ellos, y como bien argumentó el portavoz de Ciudadanos Zamora en el Ayuntamiento de la capital a "gobernar para sí mismos".

Mientras, la presidenta de las Cortes regionales, Silvia Clemente, visita la capital para alabar las dudosas funciones del Consejo Consultivo, un coladero de dinero público y de cargos tanto del PP como del PSOE. Está claro que desde el PP regional se apuesta por salvar el lugar donde previsiblemente irán a terminar su larga pero no fructuosa carrera política, nombres como el exalcalde de la capital y diputado por Zamora Antonio Vázquez, o el senador Dionisio García Carnero. Así mientras se ríen de Zamora y los zamoranos con promesas electorales que jamás cumplirán, prefieren salvar la cara de un órgano como el Consejo Consultivo, que supone un montante de 2,6 millones de euros al año con cargo al erario público. Vamos, euros que salen del bolsillo de todos.

Desde Ciudadanos pedimos respeto para nuestros vecinos, para los votantes, para la gente de la calle que es a la que nos debemos los políticos, ya sea trabajando desde los equipos de Gobierno o desde la oposición. Pensamos que es momento de un cambio sensato y que pronto habrá la oportunidad de demostrar en las urnas que esta provincia tiene posibilidades y futuro, más allá de chiringuitos particulares en los que durante décadas se han apoltronado algunos.

Creemos que otra forma de hacer política es posible, que los que ejercen cargos públicos y los que nos postulamos para ellos debemos servir a los ciudadanos y no servirnos de ellos. Pronto tendremos una oportunidad de contestar en las urnas a todas estas bravatas. Pronto los ciudadanos podrán rechazar también con su voto las inefables políticas de recortes que les ahogan. Pronto se podrá decir no, también en las urnas, a la corrupción y el clientelismo y pronto, si los ciudadanos así lo quieren, podrá teñirse el mapa del color del cambio sensato, la coherencia y el desarrollo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine