La política española vivió este miércoles un terremoto con varios epicentros. Uno de ellos se situó en Castilla y León, donde el líder del PSOE, Luis Tudanca, anunció el registro de una moción de censura para acabar con el Gobierno del Partido Popular y Ciudadanos en la comunidad autónoma. La réplica de ese movimiento sísmico se dejó notar también en Zamora, donde muchas miradas se posan ahora en la procuradora naranja escogida por la provincia, María Teresa Gago. A ella apelan los socialistas para sumar un voto a la causa, y en ella confían los populares para tirar por tierra el órdago de la izquierda.

Por su parte, la interesada rechazó ayer hacer valoraciones al margen del partido, que sí emitió un comunicado comprometiendo el voto contrario a la moción de censura de todos sus representantes. La esperanza del PSOE es que, llegada la hora de la verdad, los procuradores naranjas necesarios, incluida Gago, “tomen una decisión importante y decidan lo que quieren ser en el futuro”.

Así lo subrayó el responsable provincial del PSOE en Zamora, Antidio Fagúndez, que defendió la moción como un recurso para “restablecer la cordura”. A juicio del líder de los socialistas en la provincia, el movimiento encabezado por Luis Tudanca busca dotar de “dignidad” a la política autonómica en un contexto en el que “Mañueco ha dejado que Igea gestione el Gobierno de la Junta, algo que ha hecho de manera nefasta”.

Hablan los protagonistas

Hablan los protagonistas

Fagúndez se amparó también en la “legitimidad” que le dieron las urnas al PSOE de Castilla y León en los últimos comicios, que depararon una victoria amarga de Tudanca, penalizado por un pacto a su derecha: “Ciudadanos no puede aguantar más”, insistió el dirigente del PSOE, que apostó por convencer desde todos los frentes al partido naranja, también desde su puesto como parlamentario, y que citó “la falta de respeto” de la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, hacia la formación de Arrimadas como un motivo más para apoyar la moción.

Lejos de esa idea, el presidente del PP de Zamora, José María Barrios, se limitó a dar por buenas las palabras del popular Raúl de la Hoz y del naranja David Castaño a nivel autonómico para respaldar la tarea que está llevando a cabo el Gobierno de Castilla y León hasta la fecha. También respaldó el escenario actual el presidente de la Diputación, Francisco José Requejo (Cs), que celebró “la estabilidad” del pacto regional y que lamentó “la cortina de humo” levantada por el PSOE en esta coyuntura.

Siguiendo por la Diputación, el propio PSOE ve “casi inviable” alcanzar un acuerdo para desbancar al PP del equipo de Gobierno que comparte con Requejo. Para que ese plan saliese adelante, haría falta el “sí” del presidente, el de Tomás del Bien y el de IU, una mezcla difícil de imaginar. Tampoco ve factible esa opción Barrios, que recordó este miércoles que, tanto él como el máximo mandatario de La Encarnación, son “personas de palabra”, y remarcó que el compromiso alcanzado en 2019 se mantendrá.

En todo caso, los responsables políticos zamoranos seguirán atentamente los movimientos que se puedan producir. Cargos como la consejera Isabel Blanco, la delegada Clara San Damián o los directores generales Estrella Torrecilla, José Antonio Bartolomé o Estela López podrían verse afectados por el resultado de la moción.