Toro ya huele a vino y cemento
La Fiesta de la Vendimia regresa del 8 al 12 de octubre para transformar las calles en un viaje al pasado, entre carros engalanados, burros, vino, tradición y gastronomía, con el mercado medieval como uno de los grandes atractivos de su programación
Fiesta de la Vendimia / Rocío Gato / LZA
Toro comienza a contar los días para una de sus grandes citas del año: la Fiesta de la Vendimia 2026. Nadie necesita esperar al anuncio oficial de las fechas; en la ciudad se sabe que octubre trae consigo esta celebración, y esta edición se celebrará del 8 al 12, siempre en torno a la festividad de El Pilar. Lo que comenzó hace décadas casi como una diversión entre un grupo de amigos se ha convertido, con el paso de los años, en una de las fiestas más singulares y arraigadas de Toro, reconocida como Fiesta de Interés Turístico Regional de Castilla y León. Una celebración que nació de la memoria y la tradición de unos pocos y que pertenece a toda una provincia.
Fiesta de la Vendimia / Rocío Gato / LZA
Lo que hoy reúne a miles de personas comenzó hace décadas como una iniciativa espontánea de un pequeño grupo de viticultores toresanos. Zarzuelo, Tiroga, Gato, Calma y Cirilo, junto a sus familias y amigos, veían con cierta nostalgia cómo una forma tradicional de vendimiar iba desapareciendo. Los carros tirados por burros, los cestos de mimbre cargados de uvas y aquella estampa de los campos durante la vendimia comenzaban a quedar atrás ante la llegada de los tractores y los modernos remolques. Y entonces surgió una idea tan sencilla como entrañable: «¿Y por qué no subimos un domingo a la Plaza Mayor con nuestros carros de antes?» Dicho y hecho.
Fiesta de la Vendimia, Cata Popular / Rocío Gato / LZA
Aquella ocurrencia, que nació entre amigos con el deseo de que una manera de vendimiar que había formado parte de la vida de Toro no quedara relegada al recuerdo, terminó convirtiéndose en una tradición. Desde aquellos años setenta y ochenta, el desfile no ha dejado de crecer. De los cinco primeros carros engalanados se ha pasado a alrededor de medio centenar, decorados a la antigua usanza y acompañados actualmente por vecinos de los pueblos del alfoz, asociaciones y numerosas peñas, especialmente de gente joven. El domingo 11 de octubre, esos carros volverán a recorrer las calles de Toro. La Banda La Lira abrirá el desfile, al que se sumarán bailes tradicionales, trajes típicos, música, gastronomía y, por supuesto, vino y queso, que los propios “vendimiadores” comparten con quienes se acercan a vivir la fiesta desde las calles.
Fiesta de la Vendimia, Mercado Medieval / Rocío Gato / LZA
Fiesta de la Vendimia, Mercado Medieval / Rocío Gato / LZA
El crecimiento de la fiesta también llevó al Ayuntamiento de Toro a ampliar progresivamente su programación. Los diferentes equipos de gobierno que han pasado por el Consistorio han ido incorporando nuevos actos hasta configurar un programa que convierte a la ciudad en un gran escenario durante cuatro intensas jornadas. La fiesta comienza el jueves con el pregón y un concierto en el teatro. El viernes llega la inauguración del mercado medieval, que transforma parte de la ciudad con sus puestos de artesanía, gastronomía y una programación repleta de actividades. A partir de ahí, Toro no se detiene. Conciertos, talleres, actividades infantiles, catas de vino, folklore, pasacalles, espectáculos medievales, festejos taurinos, actuaciones de DJ, teatro, el concurso rápido de pintura y el concurso de vinos caseros forman parte de una programación diseñada para públicos de todas las edades.
Fiesta de la Vendimia / Rocío Gato / LZA
Hay una imagen que anuncia que la Vendimia está cada vez más cerca, la llegada de los burros. Muchos proceden de fincas o localidades próximas, cuidados durante todo el año expresamente para participar en esta fiesta, otros son prestados e incluso alquilados. Y cuando cae la noche y el silencio comienza a ocupar las calles, sus rebuznos se escuchan en distintos puntos de la ciudad. Quizá sean, sin saberlo, los primeros pregoneros de la Vendimia. Su presencia recuerda precisamente el origen de esta celebración y permite que una estampa que parecía destinada a desaparecer vuelva a formar parte del paisaje urbano de Toro, aunque sea durante unos días.
El crecimiento de esta fiesta no se mide únicamente en carros, actividades o visitantes. También se refleja en hoteles, alojamientos, restaurantes, bares y comercios, que afrontan el fin de semana de mayor actividad del año, superando a los Carnavales, Semana Santa y Ferias y Fiestas de San Agustín. La celebración se ha consolidado como una de las grandes citas turísticas y como una oportunidad para que quienes llegan descubran mucho más que la propia fiesta: el patrimonio histórico, sus bodegas, su gastronomía, sus calles y su vinculación con la cultura del vino. Porque la Vendimia funciona también como puerta de entrada al destino.
Fiesta de la Vendimia / Rocío Gato / LZA
Son muchos los toresanos que, cuando viajan fuera y explican de dónde proceden, recomiendan conocer esta fiesta. Y también quienes, cuando reciben a un amigo de fuera, eligen precisamente este fin de semana para enseñarle la ciudad. La razón es sencilla: durante esos días Toro ofrece una experiencia difícil de reproducir en otro momento del año y en otro lugar. Es un viaje en el tiempo. Una oportunidad para contemplar cómo era la vendimia tradicional, pero también para comprobar cómo una costumbre de los agricultores de hace décadas ha conseguido adaptarse al presente sin perder su esencia.
Toro ya cuenta los días, “Toro ya huele a vino y cemento”. Por sus calles comienzan a aparecer las marcas que dejan las ruedas de madera reforzadas con hierro, mientras las cuadrillas se reúnen por las noches en los bares para hablar de la fiesta, organizarse y decidir cómo engalanarán sus carros. Los trajes tradicionales salen de los armarios. Y los toresanos que viven fuera empiezan a organizar sus agendas para regresar a casa, algunos ya han pedido incluso el lunes 12 de octubre libre. Durante esos días, Toro cambia de ritmo. Sus calles se llenan, sus plazas se convierten en lugares de encuentro. La Fiesta de la Vendimia es, en definitiva, mucho más que una celebración en torno al vino. Es memoria convertida en fiesta, tradición convertida en experiencia turística y una ciudad entera abriendo sus puertas a quienes quieren conocerla de una manera diferente.
Fiesta de la Vendimia / Rocío Gato / LZA