El reto de la "gran jubilación" en el campo de Zamora

Una radiografía de la ganadería describe un sector "claramente envejecido"

El 60% de los ganaderos están ya o entrarán en edad de jubilación durante la presente década

COAG reivindica la atracción de talento joven como objetivo estratégico en el Horizonte 2030

Una ganadera zamorana pastoreando con sus ovejas

Una ganadera zamorana pastoreando con sus ovejas / I. G.

Hace tiempo que las reflexiones y vaticinios sobre el futuro de la agricultura y la ganadería están ligadas a un concepto: relevo generacional. Una gran parte de los profesionales del sector saben que sus explotaciones se cierran con ellos. No hay manos jóvenes en la familia dispuestas a tomar las riendas de negocios que, en general, hunden sus raíces en varias generaciones precedentes.

El número de incorporaciones es claramente insuficiente y la retirada en masa de la generación "baby boom" amenaza aún más a un sector primario que es fundamental para el sostenimiento del medio rural. Esta realidad cada vez más palmaria pondrá a prueba la capacidad del sector y de las políticas públicas para propiciar un relevo generacional sostenible.

En ese contexto COAG ha presentado una radiografía de los diferentes subsectores ganaderos, centrada especialmente en el necesario relevo generacional. Los datos revelan el calado de la "gran jubilación" que se avecina en el campo.

El 56% de los ganaderos –en Zamora llega al 60%– están ya o entrarán en edad de jubilación durante la presente década. El 65% de los más jóvenes se concentran en los subsectores de vacuno de carne y ovino-caprino. Las granjas de porcino, conejo y aves, no superan el 10% de titulares por debajo de los 45 años.

Jornada sobre el relevo generacional en la ganadería organizada por COAG, con la zamorana Ángeles Santos a la derecha

Jornada sobre el relevo generacional en la ganadería organizada por COAG, con la zamorana Ángeles Santos a la derecha / COAG

Ante tal desequilibrio, la atracción de talento joven al sector ganadero se convierte en estratégica en el Horizonte 2030, la agenda global de desarrollo firmada por la mayoría de los Estados que traza un marco para el desarrollo ambiental, social y económico. Una jornada organizada en Madrid por esta organización agraria ha reunido a ganaderos de las diferentes Comunidades Autónomas para analizar los principales retos a lo que se enfrenta el sector. Entre los participantes, la sayaguesa Ángeles Santos, que es la integrante más joven de la Comisión Ejecutiva Estatal de COAG.

"Llevamos tiempo hablando de falta de relevo en el campo, pero hoy es algo grave. Ya estamos viendo el incesante cierre de granjas con todas las consecuencias que acarrea para el medio rural. Hay que tener en cuenta que la ganadería es el sector que más población fija en los pueblos. El modelo que defendemos de pequeñas granjas ligadas al territorio generan tejido social, es decir, que favorecen el mantenimiento de servicios públicos. El sostenimiento de muchos pueblos, sobre todo en comarcas como la de Sayago donde domina el sistema extensivo o semiextensivo, depende de la ganadería " reflexiona Ángeles Santos.

El encuentro de COAG ha puesto negro sobre blanco la foto real de una ganadería que en su conjunto se encuentra "claramente envejecida". Según los datos del informe, las personas con menos de 44 años se encuentran mayoritariamente en pequeñas explotaciones de menos de 100 UGM (77%). El mayor número absoluto de personas menores de 44 años se encuentra en los sectores bovino de carne y ovino/caprino (66%).

En cuanto a la presencia de la mujer, la ganadería en su conjunto se encuentra claramente masculinizada (70% de los jefes de explotación son hombres, el 30% mujeres). Las ganaderías mixtas con mayoría de herbívoros y de bovino mixta son las que cuentan con un mayor porcentaje de jefas mujeres (41%). Por el contrario, explotaciones de porcino son las que cuentan con un menor porcentaje de jefas mujeres (19%). El mayor número absoluto de mujeres se encuentra en los sectores bovino de carne y ovino/caprino.

"Los datos no describen la realidad –opina Santos– porque la mayoría de las ganaderas no están cotizando y sin embargo trabajan en la explotación igual que su titular. Estamos en un sector donde se acepta la mano de obra familiar y eso no favorece a las mujeres".

A tenor de los datos, Luis Pérez, coordinador de Juventudes Agrarias de COAG y joven ganadero de ovino en Cantabria, ha precisado que el ritmo de incorporaciones en nuestro país es claramente insuficiente. Un informe del Tribunal de Cuentas compara los datos de todos los países europeos (a excepción de Croacia), y coloca a España en el puesto 19 de 27 en ritmo de entrada de jóvenes al sector agroganadero. "En un contexto geoestratégico muy complicado, en el que la seguridad y la soberanía alimentaria han dejado de darse por supuestas en Europa, el campo español reúne todos los ingredientes para liderar la producción de alimentos en la UE y ser el motor económico y social de nuestro medio rural".

Los jóvenes que hoy empujan por el sector, reclaman "menos burocracia, más apoyo real a quienes quieren dedicarse a la actividad ganadera, acceso a la tierra y una cadena alimentaria que reparta de forma justa y equitativa el valor de los alimentos del campo a la mesa. Es la mejor garantía para consolidar un sector agroganadero rentable y, por ende, un relevo generacional sostenible. Gobierno y autonomías deben apostar por un modelo de ganadería con ganaderos en el campo" sostiene Luis Pérez.

Ángeles Santos defiende a su vez como un estímulo para el relevo generacional en el campo "el mantenimiento de servicios sociales como la sanidad, la educación, el transporte o el acceso a las nuevas tecnologías. También dar valor al medio rural, a la labor de las personas que trabajamos aquí, porque parece que siempre se piensa en lo urbano. Necesitamos precios justos para nuestros productos, con fiscalidades favorecedoras que premien nuestra labor medioambiental, patrimonial y cultural. Aún hay mucho por lo que luchar y muchas mentalidades que cambiar".