Kiosko

La Opinión de Zamora

Froilán, el ternero con pedigrí nacido en una granja zamorana

Un animal de la explotacion de Jorge Hernández, en Monfarracinos, seleccionado como futuro semental para producir dosis de alta calidad

Jorge Hernández junto a Froilán, el ternero seleccionado para el Centro de Inseminación Aberekin. | I. G.

Su nombre es Herro Optimal Froilán y está llamado a hacer historia. Este ternero de la raza Brown Swiss, de la ganadería La Sielma de Monfarracinos, ha sido seleccionado por el Centro de Inseminación Artificial Aberekin, en el País Vasco, para convertirse en uno de los toros de gala que aportará semen a ganaderías de España y de los cinco continentes para obtener el mejor rendimiento y una alta calidad genética y reproductiva.

Un nuevo logro del ganadero zamorano Jorge Hernández, que a su trabajo como productor de vacas de leche suma su pasión por la genética, siempre buscando una producción de alta calidad con animales de primera. Hace unos años, de esta misma ganadería salió Chupa-Holstein Draco, el primer toro de raza Holstein (Frisona) adquirido igualmente por el centro vasco Aberekin y cuyas dosis seminales cruzaron las fronteras y llegaron también a las propias ganaderías zamoranas.

Ahora es Froilán el que sigue el mismo camino. En ese caso se trata de un animal de la raza Brown Swiss (pardo suiza) con la que el ganadero de vacuno empezó a trabajar hace unos siete años. Una raza productivamente muy atractiva por la alta calidad de la leche (aporta más grasa y más proteína) y buen rendimiento del queso.

“Teniendo buenos animales, al final la explotación es más rentable” defiende Jorge Hernández, muy familiarizado en su granja con conceptos como mejora genética, transferencia embrionaria o multiovulación.

Madre francesa

Froilán prometía. Procedente de una novilla que el ganadero de La Sielma compró en una subasta en Francia, los ascendentes ofrecían garantías para sacar un ejemplar de postín. “La madre ya estaba en el esquema de selección de la raza y en el segundo parto la cruzamos con un toro que también acreditaba valores muy altos en Francia” cuenta el productor. “A pesar de esos antecedentes, la verdad es que los resultados de Froilán nos han sorprendido. Esperábamos que fuera bueno pero no tanto” declara con orgullo el “padre” de esta nueva proeza genética que acaba de cumplir tres meses y a los cinco o seis abandonará su “casa” camino del Centro de Inseminación y con la misión de producir magníficas dosis seminales.

Cuando realizaron la prueba genómica del ternerito se confirmaron las expectativas. El sistema consiste en la extracción de una muestra de cartílago de la oreja que se mandó a un centro de referencia en Francia para genotipar. El estudio de ADN realizado en base a la genealogía del animal arrojó unos rasgos de producción muy altos.

“El ternero tiene una morfología muy buena, las ubres con desviaciones por encima de la media, un poquito más bajo de grasa y proteína, pero la longevidad y los rasgos de salud eran muy buenos” explica el ganadero. Parámetros muy aptos para los objetivos que persigue el Centro de Inseminación Artificial Aberekin, que vuelve a confiar en la “buena mano” del ganadero zamorano.

Hobby

“Es la primera vez que un animal Brown Swiss sale de Zamora para un centro de inseminación. Es un pequeño logro que siempre te anima a seguir trabajando” relata orgulloso Jorge.

Los serios aprietos por los que pasan los ganaderos de leche no han dado precisamente alegrías al sector. Por eso la selección de un animal de su granja para convertirse en un semental de pedigrí que llevará el nombre de La Sielma por muchos países aporta un soplo de esperanza y ánimo. “Que nadie piense que con esto nos vamos a hacer millonarios. En mi caso la genética es un capricho, un hobby, también un aliciente. A otros les da por otras cosas. A mi esto me apasiona”.

Los primeros pinitos de Jorge Hernández con la genética dieron sus frutos en el año 2019, cuando se convirtió en el primer ganadero de España que firma un contrato con un centro de inseminación artificial de Francia para la transferencia de embriones a un semental.

La donante era una hembra de la explotación La Sielma de Monfarracinos, donde el criador compatibilizaba la producción lechera de vacas de raza Holstein o frisona, con un innovador proyecto de generación de embriones para afianzar la capacidad genética. “Tratamos de hacer las cosas bien y es un orgullo porque Francia nunca había contratado un animal en España para transferir embriones” explica el ganadero zamorano.

Jorge Hernández se incorporó a la actividad en el año 2000, siguiendo la estela de su padre. Como parte de su formación realizó estancia en Estados Unidos, en el estado de Minnesota, gracias a un programa internacional de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Compartir el artículo

stats