Urbanismo

Luz verde al derribo de otro edificio del casco antiguo de Benavente tras declararse en ruina

La Alcaldía decreta la demolición del número 8 de la calle Santa Cruz tras desestimar los técnicos las alegaciones de la propiedad

Aspecto del número 8 de la calle Santa Cruz (con cruces de San Andrés en las ventanas), que deberá ser demolido debido a su estado de ruina.

Aspecto del número 8 de la calle Santa Cruz (con cruces de San Andrés en las ventanas), que deberá ser demolido debido a su estado de ruina. / J. A. G.

La Alcaldía benaventana ha decretado la orden de demolición del edificio que ocupa el número 8 de la calle Santa Cruz, un inmueble de dos plantas que los técnicos han declarado en estado de ruina. El inmueble, ubicado en el casco antiguo, se haya a menos de cincuenta metros de otro edificio en la misma situación de ruina e, igualmente, con orden de derribo en el comienzo de la calle La Rúa.

La orden de derribo se ha producido después de que los técnicos hayan desestimado las alegaciones de la propiedad y también de los propietarios colindantes. El edificio afectado se encuentra entre medianeras.

El edificio ha sido objeto de varias órdenes de ejecución. Recientemente se han producido desprendimientos de material en la fachada hacia la calle Santa Cruz, propiciando la intervención de los servicios municipales, que procedieron a eliminar los elementos desprendidos y a reforzar los huecos de esta fachada mediante cruces de San Andrés.

Otra imagen del edificio que tendrá que ser demolido y rehabilitado.

Otra imagen del edificio que tendrá que ser demolido y rehabilitado. / J. A. G.

Según los informes, una vez vaciado el edificio, cabría la posibilidad de su rehabilitación en el plazo de un mes. La obra precisa para reponer en el edificio existente las condiciones de habitabilidad, seguridad, salubridad y ornato público que establece la normativa requeriría una rehabilitación integral, en la que la mayor parte de los elementos del edificio deberán ser sustituidos «precisando los elementos aprovechables una intervención de calado que implicaría la consolidación estructural y la nueva ejecución del resto de sistemas constructivos», indican los informes.

Para ello proponen los técnicos el vaciado total del edificio, incluida demolición de forjados interiores ya que no se consideran recuperables; la demolición y posterior construcción de la cubierta; la rehabilitación (o sustitución) de las fachadas y muros medianeros; la implantación de un sistema de cimentación acorde a la nueva estructura; y la reconstrucción de nuevos forjados intermedios, núcleos de comunicaciones, tabiquerías y carpinterías interiores, entre otras actuaciones.