Padres de niños con altas capacidades de Zamora piden mayor formación de los docentes

Las seis asociaciones de la región se unen en el proyecto Arquímedes, buscando respaldo para el desarrollo del potencial de estos alumnos

La psicóloga Victoria de la Orden, durante una conferencia sobre altas capacidades en el Etnográfico. | J. L. F.

La psicóloga Victoria de la Orden, durante una conferencia sobre altas capacidades en el Etnográfico. | J. L. F. / B. Blanco García

Beatriz Blanco García

Beatriz Blanco García

Una adecuada formación tanto del equipo educativo como del de orientación es una de las principales demandas de las familias con hijos con altas capacidades de cara al próximo curso 2023-2024. "Los padres se enfrentan a una escasa formación especializada en el mundo de la superdotación, lo cual facilita la abundancia de estereotipos y mitos sobre las altas capacidades entre el profesorado y el equipo de los centros escolares", se argumenta, dentro de los resultados de un estudio realizado sobre el día a día de las familias de Castilla y León que tienen niños y niñas con estas características. Los padres consideran, además, que esta insuficiente formación profesional "justifica la no atención de la necesidad educativa y favorece el acoso escolar", lamentan.

Con el nuevo curso a la vuelta de la esquina, las seis asociaciones de altas capacidades que existen en Castilla y León —entre ellas ACI Zamora— han decidido unir sus fuerzas en el proyecto Arquímedes Castilla y León, desde donde han realizado este trabajo de investigación con los miembros de todas las agrupaciones repartidas por la comunidad para poner sobre la mesa los problemas más urgentes que deben resolverse en el ámbito educativo, con el único objetivo de "mejorar la realidad de este alumnado".

Especialistas privados

Así, junto con una adecuado formación de los profesionales de la enseñanza, se destacan otros puntos importantes, como la identificación y diferencia entre sexos "a una edad temprana". Y es que los primeros en darse cuenta de que sus hijos tienen ese "algo" especial son los propios padres. "El 70% de las familias que acuden a especialistas privados lo hacen por la preocupación de no saber cómo tratarlos y ayudarlos. Solo el 30% de las detecciones se hacen en los centros educativos", calculan, añadiendo también otros dos datos interesantes: de los alumno

s detectados con altas capacidades, el 22% son niñas y el 77% niños. La probabilidad de un hermano de un niño identificado con altas capacidades pueda presentar también estas características es muy alta.

Las familias encuestadas también señalan que el 20% de sus hijos no tiene informe público, "por lo que no tienen ningún tipo de medida educativa". Por eso solicitan que se admitan evaluaciones privadas realizadas por especialistas colegiados y se atienda la necesidad del menor "mientras se realicen las pruebas que consideren necesarias en caso de querer contrastarlo", sugieren.

Medidas educativas

Otra de las reivindicaciones tras este estudio es la petición de "total aplicación" de la legislación y de las medidas educativas establecidas. "Tan solo un 21% del alumnado encuestado recibe las indicaciones que el orientador marca en su informe psicopedagógico, las cuales se dan por válidas sin contrastar ni revisar posteriormente", advierten. Que estos estudiantes disfruten de las indicaciones "muchas veces depende de la formación y voluntad del equipo directivo, con lo que la aplicación de un derecho queda en manos del azar", lamentan.

Por último, también se considera importante la puesta en marcha de un sistema de identificación global por profesionales especializados, dentro del programa Detecta y las actividades extracurriculares que se pongan en marcha desde el Equipo de Orientación Educativa y Multiprofesional para la Equidad Educativa de Castilla y León (Creecyl), basados en screeners, con base científica al 100% del alumnado "sin filtros previos del profesorado y en edades más tempranas", especifican, añadiendo el potenciar el actual programa de enriquecimiento del Creecyl y ampliarlo durante el curso.

Una "realidad invisible" por su escasa identificación

Desde las asociaciones que conforman el proyecto Arquímedes, se señala que la escasa identificación de la alta capacidad intelectual la convierte en una "realidad invisible". Y es que, según diversos autores, alrededor de un 10% del alumnado posee altas capacidades, pero los datos oficiales del Ministerio de Educación y Formación Profesional solo está detectado el 0,32%, "lo que supone tan solo el 4,22% de los estudiantes en edad escolar con alta capacidad en Castilla y León.

Estos datos so más evidentes aún entre las alumnas, que únicamente representan el 22% del total, frente al 78% de los alumnos niños", apuntan. La decisión de las seis agrupaciones de familias con hijos de altas capacidad de unir sus fuerzas en Castilla y León se fraguó a finales del pasado año con el objetivo de trabajar juntos para mejorar la situación de estos niños y niñas. Uno de sus primeros objetivos ha sido este estudio para conocer en profundidad la realidad de estas familias, difundiendo una encuesta a la que respondieron más de 400 familias, lo que supone una muestra representativa cercana al 50% de la población de estudiantes identificados en la comunidad.

La encuesta aporta datos sobre la falta de aplicación de las medidas propuestas por los orientadores de los centros, lo que conlleva "al fracaso escolar, problemas de salud o emocionales. Algo que se podría evitar fácilmente mediante una atención adecuada a sus necesidades", aseguran desde la agrupación. El 88% de las familias manifestó que su equipo educativo no dispone de formación suficiente en altas capacidades, aunque se ha comprobado que, en caso contrario, las situaciones de acoso o de ayuda psicológica "se reducen drásticamente".