Más de 1.500 contribuyentes zamoranos se ahorran ocho millones de euros en el primer año de bonificación del impuesto sobre donaciones. La supresión de este tributo ha permitido reducir al 99% el coste fiscal de las adquisiciones de bienes y derechos por herencia o donación entre familiares directos, cónyuge, descendientes y ascendientes. Además, se da la circunstancia de que un tercio de las donaciones en Castilla y León se realizan a personas que viven en el medio rural.

Tabla con los datos de Castilla y León por provincias.

Tabla con los datos de Castilla y León por provincias. JCyL

La eliminación del impuesto establece por fin un sistema fiscal favorable entre familiares directos y evita gravar bienes que ya han tributado anteriormente. A lo largo de este año, la medida ha beneficiado a 19.856 castellanos y leoneses (1.538 zamoranos), lo que ha supuesto un ahorro fiscal para los contribuyentes de la Comunidad de 153,4 millones de euros (8,1 millones en Zamora) entre el 9 de mayo de 2021 y el 30 de abril de 2022.

La supresión del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones ha supuesto un beneficio medio en donaciones de 7.725 euros para los contribuyentes castellanos y leoneses.

Un ejemplo de Hacienda en Zamora.

Un ejemplo de Hacienda en Zamora. JCyL

A lo largo de estos doce meses, más del 70 % de las autoliquidaciones presentadas corresponden a donaciones por un importe inferior a 50.000 euros y más del 90%, a donaciones de menos de 100.000 euros. A ello se une que la bonificación de este impuesto ha beneficiado a la mayoría de familias con rentas medias y bajas.

Crecimiento económico

En este sentido, la eliminación de este impuesto ha contribuido al crecimiento económico y a la mejora del bienestar de los ciudadanos de la Comunidad, al eliminar la traba que el pago del impuesto pudiera suponer a la transmisión de los bienes entre familiares directos. De igual modo, se ayuda al relevo intergeneracional de empresas y negocios, así como al emprendimiento, sin que el pago del impuesto sea un obstáculo para ello.

Con la supresión del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, la Junta "ha seguido avanzando en el desarrollo de una política fiscal moderada y justa, tendente a la bajada de impuestos, para favorecer el crecimiento económico y el empleo, y al mismo tiempo apoyar a las familias, autónomos, pymes y medio rural con una fiscalidad favorable", apuntan desde la Administración regional.

Mejora de la competitividad fiscal

Por otra parte, la bonificación del 99 % del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones de la Junta ha supuesto una mejora de la competitividad fiscal de la Comunidad. De hecho, Castilla y León es la comunidad que más ha avanzado en 2021 en el Índice Autonómico de Competitividad Fiscal, que permite evaluar y medir los distintos sistemas fiscales y analizar cómo está estructurado en cada comunidad autónoma, además de permitir la mejora del sistema tributario haciéndolo más competitivo y atractivo para la actividad económica y los ciudadanos.

A más liquidez, más consumo e inversión

La recaudación tributaria por los impuestos que gestiona la Comunidad ascendió en 2021 a 817,54 millones de euros, lo que supone un 32,6% más que en 2020 y un 24,3% más que el importe presupuestado. Esta es la mayor cifra registrada en Castilla y León en los últimos 14 años, ya que en 2007 se alcanzó el récord con 1.047 millones de euros de recaudación.