La ZA-604, entre Fuentelapeña y La Bóveda de Toro, era una de las dos únicas carreteras de la provincia (junto a la subida de Peces) que permanecían cerradas ayer al tráfico a como consecuencia de los efectos causados por el temporal Filomena. Los nueve kilómetros que separan ambas localidades han sido intransitables desde el pasado fin de semana, primero por la intensa nevada, que luego se ha transformado en hielo e impide la circulación de vehículos por este tramo de vía.

Estado de la carretera de Fuentelapeña (ZA-605) ayer

Estado de la carretera de Fuentelapeña (ZA-605) ayer

El mal estado de esta carretera, de titularidad autonómica y perteneciente a la Junta de Castilla y León, ha obligado a desviar la línea regular de autobuses entre Toro y Salamanca, que atraviesa la localidad de Fuentelapeña. El transporte de viajeros se realiza en un microbús de la empresa Hermanos Martín, de Salamanca, que el lunes tuvo que ser socorrido por un vehículo todoterreno al quedar atascado en este tramo. La empresa de transporte se ha visto obligada a desviar la ruta, que desde el lunes no pasa por Fuentelapeña, sino que al llegar a La Bóveda de Toro toma la ZA-605 para seguir la ruta por Fuentesaúco hasta llegar a Salamanca. Además, ha habilitado un segundo vehículo que sale desde Parada de Rubiales para recoger al resto de viajeros. “La carretera está helada y no han pasado ni las máquinas ni se ha echado sal, no se puede pasar por allí”, explican fuentes de la empresa de autobuses. Unas pésimas condiciones que ya han sido notificadas a la Junta para que tome las medidas oportunas para permitir la reapertura de este tramo de carretera, de la que además se reclama una reparación del firme, “que está peor que un camino de cabras”, señalan las mismas fuentes.

Estado de la carretera de Fuentelapeña (ZA-605) ayer

A partir de Fuentelapeña, la carretera ZA-604 en dirección a Cañizal, aunque se encuentra abierta al tráfico, tampoco se encuentra en las mejores condiciones para el tráfico de vehículos. De hecho, ayer se produjo el vuelco de un vehículo en la ZA-605, en el término de La Bóveda de Toro, en el kilómetro 17.897, aunque no se registraron heridos.

Otro de los puntos que presenta complicaciones para la circulación de vehículos es la carretera ZA-902, entre Vide de Alba y Vegalatrave, que el lunes permanecía cubierta de nieve y con presencia de placas de hielo. Miriam Lorenzo usa esta calzada dos veces a la semana en su ruta para repartir pan desde Carbajales de Alba y recrimina que “tengamos que jugarnos la vida para ofrecer un servicio a las personas que viven allí y contribuyen con sus impuestos, al menos como para tener derecho de que alguien más que los panaderos se acuerden de ellos”. Esta joven, que recorre cerca de una decena de localidades de la zona, también critica el estado de la carretera ZA-V-2421, que une Vegalatrave y Samir y en la que la semana pasada ya se registraban peligrosas placas de hielo con anterioridad a la nevada del pasado fin de semana.

En el interior de gran parte de las localidades de la provincia, en especial las de menor tamaño, se sigue acumulando grandes montículos de nieve ante la falta de personal de limpieza o de maquinaria disponible, aunque en muchos municipios han sido los propios agricultores los que han echado una mano con sus tractores para despejar las calles.

Un tractor retira nieve en San Miguel de la Ribera. | UPA

LOS AGRICULTORES, IMPRESCINDIBLES PARA GARANTIZAR EL ABASTECIMIENTO

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos UPA recuerda que los agricultores y ganaderos están siendo clave una vez más para abastecer de alimentos a los supermercados y para garantizar servicios fundamentales en el medio rural como es liberar calles y carreteras con sus tractores.

El paso de la borrasca Filomena por Castilla y León ha provocado situaciones especialmente delicadas en amplias zonas rurales de la región, donde agricultores y ganaderos han seguido “cumpliendo con su papel de suministradores de alimentos a pesar de este temporal de nieve, lluvia y frío extremo en el campo”, destaca el sindicato agrario en un comunicado.

Además, el problema de circulación de vehículos industriales para trasladar a los centros urbanos lo que producen los profesionales agrarios vuelve a demostrar, según UPA, el valor que tiene el conjunto de la cadena alimentaria, empezando por los principales protagonistas que son los que producen.

El temor a un desabastecimiento de alimentos vuelve a demostrar, a juicio de UPA, “el papel imprescindible que desempeña el sector agrario en nuestro país y nuestra región, y lo realmente importantes que son quienes producen las materias primas”. En este sentido, UPA reitera “el carácter realmente estratégico que a todos los niveles deberían tener los agricultores y ganaderos, que en dos circunstancias delicadas como las que estamos viviendo (pandemia y temporal), demuestran lo imprescindibles que son a nivel social”.