El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo, mostró su desacuerdo con que “algunos países más ricos o más desarrollados en Europa hayan puesto el foco en cuestiones medioambientales, olvidándose de las necesidades reales de muchos ciudadanos”, arremetiendo contra las “políticas medioambientales radicales” que, a su juicio, “están lastrando el crecimiento económico” de los 27 países miembros de la UE.

Así lo explicó en el marco del Máster universitario en Unión Europea y China que imparten la Universidad Rey Juan Carlos y la Universidad a Distancia de Madrid, donde el dirigente regional repasó esta tarde, en declaraciones recogidas por Ical el presente y el futuro de la UE ante “países como China, Estados Unidos o Rusia” que, aseguró, "se frotan las manos porque Europa se está pegando un tiro en el pie con todo esto”.

En este sentido, García-Gallardo atacó algunas de las políticas llevadas a cabo por el Gobierno de España, sobre todo en cuestiones energéticas: “No puede ser que España últimamente haya presumido de ser el primero en cuestiones como el derribo de centrales térmicas o el cierre de centrales nucleares”.

En contraposición a la labor gubernamental, reivindicó el trabajo de su partido desde que llegó al Ejecutivo autonómico y, a la vez, al Comité de las Regiones de la UE: “Nosotros hemos querido ser muy claros en los temas que se tratan en Europa, como por ejemplo, en la transición ecológica que afecta a la industria del automóvil. Por ello, hemos defendido que la transición debe ser dulce y pausada, teniendo en cuenta el mercado y el mantenimiento del empleo”, apuntó. 

“Desde la Junta participamos de la agenda europea, pero haciendo compatible el respeto al medio ambiente con las necesidades e intereses de los ciudadanos, por ejemplo, con tener facturas de la luz accesibles para la población”, subrayó el número dos del Ejecutivo autonómico, que insistió en que “la Junta no está en contra de la Unión Europea”, ya que, según apuntó, su objetivo es que la UE “vuelva a ser un actor fundamental en el mundo”. “Pero eso no significa que comulguemos con todos los dogmas que lleguen desde Bruselas”, zanjó.

Papel de las regiones

Pese a las críticas a algunas de las políticas comunitarias, el vicepresidente celebró que los Veintisiete estén de acuerdo en la necesidad de “reforzar el papel de las regiones”. Por eso, pidió una reflexión sobre el funcionamiento de la asamblea que da voz directa a los territorios, el Comité de las Regiones: “Los plenos van muy rápidos. No da tiempo a nada en los tiempos de intervención. Creo que debería hacerse una reflexión colectiva sobre ello. Al final, los debates importantes e interesantes se tienen fuera, en las reuniones de trabajo”, concluyó.