La columna del lector

Yo sí soy comercial

31.10.2015 | 00:30

Han pasado varios días, pero la verdad es que las palabras de Francisco Guarido manifestando, sin pudor, vergüenza o disimulo, que él no era comercial de Zamora? siguen sorprendiéndonos. Así lo aseguró tras reunirse con empresarios de la ciudad y otros colectivos económicos para que estos le dieran su versión acerca de cómo se debiera aprovechar la inminente llegada del AVE a Zamora.

¿Cómo puede ser que un alcalde asegure tan alegremente que él no debe ser el encargado de realizar esa labor de vender la ciudad? ¿De verdad tan poco le interesa Zamora que ni siquiera se muestra tentado a hacer un esfuerzo por su vecinos para hablar bien de esta ciudad sea en el foro que sea? No es de recibo que un alcalde sea capaz de realizar una aseveración con tan poco tino como le pudimos leer a Francisco Guarido en este y otros medios de comunicación.

No se entiende. El mejor "vendedor" de una ciudad ha de ser su máximo representante político, aunque ya sabemos que a Guarido poco le gusta eso de representar a todos los vecinos, sigue prefiriendo representar únicamente a quienes lo votaron. El actual alcalde de Zamora parece estar poco, muy poco, por la labor de esforzarse para que el turista venga a la ciudad, muy poco interesado en que los empresarios sitúen sus negocios en Zamora y muy poco dispuesto a atraer inversores que hagan despegar la economía. En el año 2014 Zamora recibió más de 220.000 turistas que durmieron aquí, más lo que estuvieron de paso. ¿Cuánto dinero ingresaron los restaurantes, comercios, bares, cafeterías, quioscos, gasolineras, Mercado de Abastos, farmacias, taxistas, fruterías? que provenía de estas personas? ¿Cuántos puestos de trabajo y pequeños negocios se sustentan o apoyan en este pilar económico que el actual alcalde se niega a respaldar?

Ese inmovilismo de Guarido es otra muestra más de que únicamente sabe repartir tareas. Lo ha certificado en estos meses que lleva como alcalde reclamando a otros que sean los que le resuelvan los problemas. En este caso, el de ser comercial, se lo ha encargado a los empresarios de Zamora. Algo que, por otra parte, revela el escaso conocimiento de nuestro actual alcalde respecto a la realidad de la sociedad zamorana. Entre ellos, empresarios que, allá por donde van, recuerdan de dónde son, llevan con orgullo el nombre de Zamora y tratan de vender, en ferias, encuentros o congresos todas las bondades de nuestra ciudad.

Algo que también hacemos siempre que tenemos ocasión todos los ciudadanos de Zamora. Empezando por quien esto escribe. Hablamos con orgullo de Zamora. Porque esta ciudad y todos sus vecinos se lo merecen. Porque siempre hay una ocasión para explicarle a alguien que pasear por las calles de Zamora y conocer a sus gentes es una experiencia que deben vivir. Que contemplar una puesta de sol desde el Castillo, con el crepúsculo perfilando de mil colores la silueta de las murallas y la Catedral, es algo que jamás olvidarán. Que repondrán fuerzas con una de las mejores gastronomías de España, repleta de sorpresas y cargada de variedad en cada propuesta. Que en ningún lugar encontrarán un Románico tan espléndido como en esta ciudad surgida a orillas del Duero. Por no hablar de la Semana Santa que cada año concita a miles de fieles y miles de turistas que vienen a conocer nuestra seña de identidad más significativa.

De verdad, ¿cómo es posible que Francisco Guarido tenga tan pocas ganas de "vender" esta ciudad? ¿Acaso no hay motivos? ¿Acaso no hay ganas? ¿O acaso solamente se trata del más absoluto desconocimiento de la importancia del turismo en la maltrecha economía de la ciudad?

Que no le quepa duda al alcalde de Zamora que cada zamorano no pierde oportunidad, allá donde se encuentre, de dar a conocer ante la persona a la que se dirige de las bonanzas de nuestra ciudad. Independientemente de ideologías, señor alcalde, porque nada tiene que ver con ello. Es porque la queremos, porque la llevamos con nosotros siempre en la boca, porque nos seguimos preocupando por ella y porque deseamos el desarrollo de esta ciudad y que, por supuesto, redunde en beneficios para todos los zamoranos.

Zamora se merece que su alcalde sea ya no sólo capaz de "venderla", se merece, ahora mismo, que su alcalde tenga ganas de, al menos, implicarse en esa labor. Y cambie el chip, señor alcalde, dentro de nada todo su equipo debería estar vendiendo nuestra ciudad en grandes ferias del sector. Ya no le hablo de la ITB de Berlín o WTM de Londres, pero en Fitur o dentro de nada Intur, deberían ustedes estar vendiendo Zamora como si el pan de sus familias dependiese de ello. Entre otras cosas porque el pan de muchos zamoranos sí depende de ello, aunque parezca que no lo sepa, o no le interese, señor alcalde.

Avanzamos en un bote de remos compitiendo con otros botes por destacar a ojos de los turistas. Y debemos remar todos a una. Pero tenga muy claro que como máximo representante, no basta con no remar a contramarcha. Quien no rema, se convierte en un lastre.

Gustavo Fernández

(Zamora)

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