Trabajadores del Universo: ¡Dad gracias a Dios! y a Nates

Se ha dado cuenta de que aunque "ya no soy nadie" puedo ser un peligro para esto de la "lucha de clases"

31.08.2015 | 08:47
Francisco Molina

Quien dice ser y llamarse don Isidro Nates Merodio ha utilizado las páginas de La Opinión-El Correo de Zamora, del 29 de agosto del 2015, para en el artículo titulado: "Paco Molina: Todo doctrina" decir lo que le vino en gana.

Don Isidro, a quien conozco, es una gran persona, con algunos defectos, como todos, lo que le hace más humano, y por tanto divino.

Con una inteligencia única, se ha dado cuenta de que aunque "ya no soy nadie" (no ostento ningún cargo público) lo que digo (que quien crea riqueza es el trabajador) puede ser un peligro para esto de la "lucha de clases".

Ocurre que su escrito viene a ser como si tras alquilar don Isidro un saco de boxeador, en él hubiera pegado una foto mía para sentirse más estimulado en el entrenamiento.

Educado como es, me alaba llamándome comunista y sexólogo, cuando yo simplemente he escrito dos libros ("El Alegre Comunismo" y "La Estafa Sexual" que a quien los quiera ojear se los envío gratis por Internet si los solicita a pacomolinasss@hotmail.com

Solventado ese asunto sobre la opinión personal que tiene de mí, vamos con lo importante del asunto: "la batalla de ideas".

Dice textualmente don Isidro en su artículo: "Esos empresarios con sus empresas son los únicos que han creado y crean en el mundo la riqueza, el empleo y la libertad".

De lo que se deduce, si nos tragamos esa rueda de molino, que el célebre grito de Marx: "Proletarios del mundo ¡uníos!" (para defenderos de la usura del Capital), habría que cambiarlo por un: "Trabajadores del universo, ¡dad gracias al dios empresario!" (que de lo contrario no tendríais nada, y sin embargo los empresarios, para que vosotros disfrutéis, incluso de libertad, no dudan en arriesgar su dinero).

Tal vez por eso, unos empresarios con pudientes financiaron el Golpe de Estado de Franco, y la ascensión de Hitler al poder, para darles a los obreros libertad a troche y moche.

Pero añade, y remata don Isidro su artículo con un rotundo: "Los españoles deben saber que el Estado no les da ni les dará nada. El Estado les quita cada día la mitad de lo que ganan".

Una ensoñación como otra cualquiera, pues del Estado vive todo el mundo. Es más el capitalismo, que defiende don Isidro, no podría existir sin Estado que proteja a los capitalistas de su territorio.

Pero sin profundizar para no aburrir, puede que don Isidro esté jubilado, en cuyo caso su pensión es estatal. Los productores de leche piden ayudas (estatales) para mantener los precios. Los parados cobran del Estado, el plan PIVE se basa en dinero del Estado. Los bancos han sido salvados con dinero del Estado, etc, etc, etc. Y así hasta el infinito. Quien no reciba dinero del estado que tire la primera piedra.

Es más, a don Isidro hace poco le dio alguien la Medalla al Mérito Empresarial, o algo similar, pues bien es fácil que la medalla se pagara con dinero del Estado, que he sido diputado provincial y he visto cómo se subvenciona a organizaciones, también empresariales, que justifican lo recibido hasta cargando las facturas del coste del vino español.

Aunque como soy ideológicamente de la Edad de Piedra, como muy bien dice don Isidro, por mí que el Estado desaparezca, pero eso sí que antes nos deje en pie de igualdad a todos, que por ejemplo, los millones de inmigrantes que buscan nuestras migas de pan jugándose la vida y la desgracia, huyen precisamente de países donde apenas hay Estado que les proteja.

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