Europa estudia "resucitar" el canon energético para regar Zamora de dinero

León Propone presenta al Comité de Peticiones una iniciativa para gravar las energías renovables

Instalación de placas solares para producir energía eléctrica.

Instalación de placas solares para producir energía eléctrica. / J.N.

Carlos Gil Andrés

Carlos Gil Andrés

El Parlamento de Estrasburgo ha pedido a la Comisión Europea el estudio de la iniciativa de León Propone presentada en la Comisión de Peticiones para resucitar lo que fue el conocido como canon energético pero aplicado a las energías renovables, con el fin de que las provincias productoras de energía renovable se aprovechen de parte de los beneficios que generan este tipo de instalaciones ubicadas en su suelo.

José Manuel Martínez explica que la propuesta es "vital para Zamora, que era la quinta provincia de todo el país que más dinero recibía del canon energético cuando se suprimió en 1985". Este canon gravaba la producción de energía eléctrica de tal forma que los pueblos afectados por la inundación de terrenos por los embalses recibían una compensación económica.

Se trata de "lograr un verdadero retorno de parte de los beneficios que generan las grandes plantas de generación de energías renovables al territorio que las alberga", explica el portavoz de León Propone, una iniciativa que "ha dado un paso adelante" con esta petición de estudio.

Compensar a las provincias productoras

José Manuel Martínez indica que "es imprescindible compensar a las provincias productoras para que no sigan siendo colonias energéticas de los grandes centros industriales y de población que consumen mucha más energía de la que producen y que ni siquiera asumen los costes y las pérdidas del transporte de la misma".

La Presidenta de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, Dolors Montserrat, "nos ha informado también el pasado 6 de diciembre, que la Comisión ha iniciado un procedimiento sancionador contra España por una posible vulneración de la normativa de protección ambiental por las autorizaciones de grandes plantas fotovoltaicas y eólicas". En este aspecto, señala el portavoz de León Propone, "nuestra petición se limitaba a solicitar que no se autoricen estas macroplantas en territorios que gocen de protección ambiental y que se cree un fondo económico, a costa de las empresas explotadoras, para garantizar de manera efectiva la restauración integral de los terrenos que ocupan, una vez agotada su vida útil".

La petición presentada en Europa por León Propone expresaba su "preocupación ante el despliegue de las energías renovables que ha de llevarse a cabo, por un lado, de manera que sea compatible con la conservación del patrimonio natural y social, y por otro, revertiendo parte de la riqueza que genera en el territorio donde se instalen las plantas de generación de energía renovables".

Tasa de promoción empresarial

Para ello se pedía a la Unión Europea "establecer una tasa para la generación de electricidad en las provincias donde haya centrales de generación de electricidad renovable que se emplee en proyectos de promoción empresarial en dichas regiones".

También solicita "crear un fondo obligatorio para garantizar el desmantelamiento de las instalaciones al término de su vida útil".

E "imponer a todos los Estados miembros que establezcan un espacio reservado en las redes de transporte y distribución para el consumo propio de las instalaciones de interés general situadas en las zonas de producción, como las explotaciones agrícolas y ganaderas".

También "limitar la ubicación de grandes instalaciones en territorios que cuenten con la protección ambiental de la Unión, como las reservas de la biosfera".

La construcción de grandes instalaciones de generación de energía eléctrica con tecnología fotovoltaica y eólica o plantas para producir hidrógeno verde, "generan beneficios ambientales a toda la sociedad, beneficios económicos directos a unos pocos; pero perjuicios directos a los territorios donde se ubican. Se ha constatado que estas grandes instalaciones generan poco empleo estable en la zona y perjudican otras alternativas de desarrollo sostenible, además de afectar a los ecosistemas locales y consumir, la producción de hidrógeno, gran cantidad de agua en competencia con la agricultura local".

Estos perjuicios deben ser "compensados para no convertir a las zonas donde se ubican en colonias energéticas de las más pobladas e industrializadas. En España se está aprovechando las zonas en declive demográfico para el despliegue de las grandes plantas de energías renovables, con una compensación económica solo a los propietarios directos del suelo que las albergarán que no cubrirá siquiera el coste de desmantelamiento cuando se agote su vida útil, y sin compensar al territorio próximo, que sufrirá igualmente los efectos de dichas instalaciones", a juicio de León Propone.