El PSOE de Zamora denuncia que el tiempo de espera quirúrgica pasa de 77 a 132 días en un año

Los socialistas desvelan que los zamoranos pendientes de operarase eran 1.640 a finales de septiembre, 270 más que ese mes de 2022

Los procuradores del PSOE de Zamora Ana Sánchez y José Ignacio Martín, en la rueda de prensa. | Cedida

Los procuradores del PSOE de Zamora Ana Sánchez y José Ignacio Martín, en la rueda de prensa. | Cedida / Alberto Ferreras

A otros males de la sanidad pública de la provincia como la falta de médicos con especialidad para atender las consultas de medicina de familia y comunitaria, el PSOE de Zamora ha puesto sobre la mesa una problemática más que se ha agravado en el último año: la de las listas de espera quirúrgica. El procurador autonómico socialista José Ignacio Martín Benito ha denunciado este jueves en rueda de prensa que Zamora ha experimentado un aumento tanto del número de personas que están pendientes de pasar por el quirófano como del tiempo medio que es necesario esperar hasta someterse a la intervención quirúrgica requerida.

El PSOE ha analizado los datos de la memoria anual de 2022 de la Delegación Territorial de la Junta en Zamora, que la delegada Leticia García presentará el próximo lunes en el Parlamento autonómico, para poner de relieve ese incremento de las listas de espera, que porcentualmente es de más del 71% al pasar de los 77 días de espera media al finalizar el tercer trimestre de 2022 a elevarse a 132 días la demora en el mismo periodo de este año, 55 días más de retraso. En el caso de los pacientes que engrosan las listas, aunque el dato no es tan acusado es igualmente malo, según las cifras aportadas por Martín Benito, que ha indicado que en septiembre del año pasado había 1.370 zamoranos en lista de espera y en el mismo mes de este año son ya 1.640, lo que supone 270 personas más en el listado, casi un 20% incremento.

El malestar de Martín Benito es aún mayor si cabe porque a eso se añade los "consultorios cerrados" en algunos pueblos que no son capaces de recibir la visita del médico ni una vez a la semana pese a tener más de cincuenta cartillas sanitarias.

También en materia sanitaria, el parlamentario autonómico del PSOE ha instado a la Junta a que garantice el servicio de farmacia de guardia en las zonas básicas de salud del Tera y Vidriales y ha denunciado que algunos mayores del medio rural zamorano tienen que desplazarse a su centro de salud de referencia para vacunarse de COVID-19 en vez de que se le administre la dosis vacunal en el consultorio de su localidad.

Martín Benito ha hecho balance de la memoria del pasado año de la Administración autonómica en Zamora y la ha calificado de "deshumanizada, insensible y totalmente alejada de la realidad".

Incendios de la Culebra

Con esos calificativos se ha referido al hecho de que la memoria deje en blanco la casilla de los accidentes laborales graves, muy graves y mortales en incendios, cuando en los fuegos de la Sierra de la Culebra del pasado año murieron cuatro personas, entre ellas un manguerista de una autobomba. Para el procurador socialista da la impresión de que la Junta quiere "borrar de la memoria" de la gente y que se olvide la desgracia de la Sierra de la Culebra, algo que es "inadmisible" y "inaceptable" y que se hace "de manera indolente", al pasar "de puntillas" por unos incendios que arrasaron más de 65.000 hectáreas, se cobraron cuatro vidas y dejaron heridas graves a otras once personas, ha subrayado Martín Benito. "Es una memoria hecha sin corazón, totalmente fuera de la realidad, meramente técnica", ha apostillado el político socialista benaventano.

Igualmente, ha dado la voz de alarma sobre la situación de la iglesia de San Martín de Tours de Molacillos, de la que hace un seguimiento especial como portavoz socialista en materia de Cultura en las Cortes de Castilla y León. Al respecto, ha lamentado que el deterioro de ese templo haya ido a más en el último año, por lo que ha exhortado al Gobierno regional a actuar "de una vez por todas" en ese templo declarado Bien de Interés Cultural que se encuentra cerrado al culto desde hace años por su estado de deterioro pese a constituir un ejemplo "único" del barroco valenciano existente en un lugar tan alejado del Levante como es la meseta zamorana.

Por ello, ha pedido que tras "dos o tres años" de espera la Junta acometa la rehabilitación de esa iglesia.