La playa de Los Pelambres, cerrada al baño por contaminación en el Duero

El Ayuntamiento informa a los ciudadanos de que los análisis de las aguas del río presentan "valores desfavorables" para sumergirse

Uno de los peces muertos en la orilla de la playa de Los Pelambres.

Uno de los peces muertos en la orilla de la playa de Los Pelambres. / JOSE LUIS FERNANDEZ

El río Duero baja contaminado a su paso por la capital, por lo que el Ayuntamiento de Zamora prohíbe el baño en zona de Los Pelambres, donde se han localizado restos de micoorganismos orgánicos que denotan la toxicidad de las aguas en los análisis periódicos que lleva a cabo la Junta de Castilla y León para evitar riesgos a los ciudadanos, según ha podido saber este diario. 

La aparición de peces muertos, barbos y carpas, podría estar causada por esos restos orgánicos contaminantes, aunque se desconoce si la muerte de estas especies está relacionada con esa toxicidad detectada en el río hasta que así lo determinen las muestras que tomen los servicios técnicos de Medio Ambiente, Sanidad y Agricultura de la Junta recojan para llevarlas a sus laboratorios, tal y como ocurrió en la presa de Villaralbo para establece si existen vertidos ilegales o no al Duero que provocaran ese desastre.

Por el momento, no ha trascendido ningún detalle más sobre las actuaciones que se están llevando a cabo para despejar las dudas sobre los motivos de esta mortandad de las espicies animales inidicadas, no muy elevada, al parecer, y sobre la que también deberá realizar estudios la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD)

El Ayuntamiento ha procedido este mismo lunes a colgar carteles informativos en los que se indica a los ciudadanos que el agua no es apta para el baño, ya que los análisis de las aguas realizados por el servicios de Sanidad de la Junta en Zamora arrojan «valores desfavorables» para su uso con tal finalidad. 

En la orilla de la conocida popularmente como playa de Benidorm, así como junto a algunos cañaverales ubicados aguas adentro del Duero, se pueden observar los peces muertos.