Museo de Semana Santa de Zamora: Cuando un mal acuerdo es mejor que un buen pleito

Intentar obligar al contratista a seguir con los trabajos entrañaba el riesgo de demorar aún más los plazos sin poder volver a licitar la obra

Desde la izquierda: Antonio de la Higuera, Francisco Guarido, Isabel García, Jesús María Prada, Roberto Hidalgo, Marta Cano, Leticia García, María Pardo y Heraclio Martínez. | Emilio Fraile |  EMILIO FRAILE

Desde la izquierda: Antonio de la Higuera, Francisco Guarido, Isabel García, Jesús María Prada, Roberto Hidalgo, Marta Cano, Leticia García, María Pardo y Heraclio Martínez. | Emilio Fraile | EMILIO FRAILE / Carlos Gil Andrés

Carlos Gil Andrés

Carlos Gil Andrés

Que la empresa que ejecuta los trabajos se vaya y haya que buscar otra que concluya el proyecto es un mal escenario para el nuevo Museo de Semana Santa, pero había uno todavía peor: que esta rescisión del contrato, en lugar de hacerse de mutuo acuerdo se hubiera hecho "a las malas". Por eso la Junta y las administraciones han preferido la vía amistosa, a sabiendas de que les costará dinero en lugar de intentar penalizar a la adjudicataria, lo que hubiera metido al asunto en una espiral administrativa-judicial de dimensiones desconocidas, pero bien a gusto por un periodo que saltaría fácilmente del año de parón.

En primer lugar, pese a que la obra está prácticamente parada desde marzo actualmente aún no había "sobre la base de la legislación contractural vigente un incumplimiento de los plazos". Como explicó la directora general de Vivienda, María Pardo, "hay sanciones cuando hay un incumplimiento de alguno de los puntos contracturales, por ejemplo uno que nosotros hemos estado analizando, cuando la empresa contratista no cumple los plazos. Pero para incurrir en un supuesto incumplimiento de plazos que pueda motivar una resolución contractual con incautación de garantía o imposición de penalidades, no ha pasado ese plazo, es decir, no estamos en ninguno de los supuestos que nos permitiría plantearnos una posible sanción por incumplimiento. Por tanto en principio no podemos sancionar cuando no se dan las circunstancias para ello".

Litigio

En caso de emprender la vía litigiosa los plazos se pueden dilatar aún más. "Cuando uno empieza un litigio les aseguro que las fechas de iniciación de una nueva contratación nos iríamos a un retraso de un año. Porque en el momento que litigas no puedes volver a contratar hay órganos consultivos que se tienen que pronunciar, etcétera".

Y lo prioritario, es hacer la obra rápido: "Hay un interés público evidente en acortar esta situación de la que salimos todos perjudicados, no solamente las administraciones, sino los ciudadanos que quieren ver este Museo abierto lo antes posible. Pero lamentablemente para los que hemos fijado una fecha final de obra no vamos a poder terminarlas en este tiempo. Ahora mismo estamos en que ese perjuicio se minimice lo máximo posible tanto económicamente como en la ejecución de los plazos", indicó María Pardo.

Y curiosamente, la misma empresa que ha dejado la obra podría teóricamente volver a presentarse en la próxima licitación. "Podría volver a presentarse, pero entiendo que no le interesará porque la cuantía que considera que se han incrementado los precios nosotros entendemos que es muy superior a la realidad. No se puede negociar un incremento de sobreprecio con una cuantía que está muy por encima de lo que dice el mercado porque no voy a llegar a un acuerdo". Eso sí, se espera que haya empresas dispuestas a hacer el Museo: "No barajamos para nada que no haya licitadores ni entendemos que esa sea la situación".