Kiosko La Opinión de Zamora

La Opinión de Zamora

vicente vallés | Periodista, autor del libro “Operación Kazán”, que presenta en el Club LA OPINIÓN-EL CORREO
Vicente Vallés | Periodista, autor del libro “Operación Kazán”, que presenta en el Club LA OPINIÓN-EL CORREO Vicente Vallés Periodista

“Sería bueno un gran acuerdo nacional para hacer frente a los problemas económicos de España”

“Me preocupa el crecimiento de los extremismos políticos, tanto a la derecha como a la izquierda”

Vicente Vallés, periodista y autor de “Operación Kazán”. | Jose Luis Fernández

El Club LA OPINIÓN-EL CORREO DE ZAMORA arranca el nuevo curso cultural con la presencia del periodista Vicente Vallés, una de las caras más conocidas de los informativos en la televisión española. Llega a Zamora para presentar su novela “Operación Kazán”, Premio Primavera de este año, y aprovecha para hacer un alegado a favor del buen periodismo, de la permanencia del papel ante la batalla diaria que tiene con los medios digitales y alertar sobre los peligros de los extremismos en política.

Vicente Vallés junto a Carmen Ferreras en el Club de La Opinión. | Jose Luis Fernández

–¿De dónde saca tiempo un periodista para poder escribir una novela de éxito?

–La realidad es que no tengo tiempo, y por eso he tardado tres años en escribir la novela. Solo puedo dedicar a escribir un par de horas por las mañanas, y no todas las mañanas. Eso hace más difícil mantener un buen ritmo de trabajo. Lo ideal sería poder enlazar seis o siete horas seguidas cada día. Pero eso no es posible. Es complicado hacer compatible mi tarea diaria en televisión, con la familia y con los libros. Hago lo que puedo.

–¿Qué ha supuesto el Premio Primavera?

–Para empezar, una sorpresa muy agradable. Cuando empecé a escribir “Operación Kazán” ni siquiera estaba seguro de publicarla, y mucho menos imaginaba que pudiera recibir un premio. Ha sido un impulso muy fuerte, pero, a la vez, una gran responsabilidad, porque el lector espera que una novela premiada sea interesante y entretenida. De manera que espero que lo haya sido.

–¿Es más complicado escribir ficción que libros con temas de actualidad, como venía haciendo con sus anteriores publicaciones?

–Es distinto. En algunos aspectos es más complejo, porque tienes que cuidar el estilo con más detalle, tienes que crear personajes ficticios a los que dar vida propia, hay que elaborar diálogos interesantes y darle un ritmo al relato que mantenga la atención del lector. En el caso de los ensayos, lo más trabajoso es la investigación periodística y la confirmación de los datos por varias fuentes.

–Tanto “El rastro de los rusos muertos” como “Operación Kazán” tienen a Rusia de protagonista, ¿qué le atrae de ese país y de su política?

–He llegado a interesarme por Rusia debido al interés previo que siempre he tenido por Estados Unidos. “El rastro de los rusos muertos” es la continuación de mi libro anterior “Trump y la caída del imperio Clinton”, donde relato cómo Trump pudo llegar al poder. Y a partir de ahí, investigué la injerencia rusa en la campaña electoral americana de 2016. Esa investigación me hizo conocer mucho más sobre la Rusia de Putin, y eso ha derivado en “Operación Kazán”.

–Ahora está en el ojo del huracán por la guerra con Ucrania. ¿Cómo valora el avance de este conflicto, que lleva activo ya más de 200 días?

–Es una guerra devastadora para Ucrania, pero no está resultando gratuita para Rusia, como creía Putin. De hecho, la situación se ha vuelto bastante favorable para los ucranianos debido a dos motivos: por un lado, las debilidades que Rusia ha demostrado tener en el ámbito militar y económico, y por otro, por los errores cometidos por Putin y sus colaboradores.

–En la parte de Europa que no está tan cercana a la contienda, después de las primeras semanas, ¿se nos ha olvidado que dos países están en guerra?

–En absoluto. La guerra está muy presente, pero no se puede pretender que el interés informativo este centrado únicamente en ese conflicto. Lo que sí es evidente es que todos sabemos las consecuencias que está teniendo para Ucrania, y también los efectos colaterales económicos que tiene para nosotros.

–Entonces, ¿es complicado seguir informando de una situación que lleva tanto tiempo para seguir captando la atención de la opinión pública?

–No lo creo. Por desgracia, la guerra no se detiene y, como consecuencia, sigue generando noticias. Algunos días esas noticias son más importantes que otros, pero mientras haya guerra habrá información sobre la guerra.

–¿Es necesario que siga de actualidad, que no nos olvidemos de esta situación?

–Es importante que sigamos atentos el desarrollo de la guerra, porque afecta directamente a millones de personas en Ucrania, y porque también nos afecta a nosotros indirectamente.

–Mencionaba antes a Donald Trump. ¿Es un personaje que daría para más de un libro?

–Trump va a seguir siendo noticia porque su comportamiento merece la investigación de la justicia americana, y es posible que el expresidente acabe en los tribunales.

–Después de sorprender a medio mundo con su elección como máximo mandatario de Estados Unidos ¿Cree que podría llegar de nuevo a la Casa Blanca?

–Es posible que ese sea su deseo, cosa distinta es que finalmente se atreva a lanzarse a la campaña y que los americanos le vuelvan a elegir. Aunque estoy seguro de que Trump quiere volver al poder, no estoy tan seguro de que se atreva a presentarse, porque para alguien tan ególatra como él sería muy humillante perder otra vez.

–Especializado en información política nacional, ¿cómo describiría la situación actual del país? ¿Cuáles son los problemas más acuciantes?

–Aunque faltan ocho meses para las elecciones municipales y autonómicas de mayo, los partidos ya están en campaña electoral y eso significa que la tensión política va a ser más fuerte, si es que eso es posible. España tiene problemas económicos muy serios, que no son fáciles de resolver, y sería bueno un gran acuerdo nacional para hacerles frente. Pero no creo que veamos algo así. La cercanía de las elecciones no lo facilita.

–¿Le preocupa el ascenso de la extrema derecha no solo en España, sino en muchos países de Europa?

–Me preocupa el crecimiento de los extremismos políticos, en general. La victoria de Giorgia Meloni en Italia es un mal síntoma, porque describe un creciente sentimiento de desafección hacia los partidos tradicionales. Los partidos socialdemócratas, conservadores y liberales son los que han creado la Unión Europea y nuestro Estado del Bienestar. Si ellos se debilitan, los extremos se fortalecen, y eso es peligroso. Deberían reflexionar sobre lo que está ocurriendo.

–¿A qué cree que puede ser debido?

–Hay amplios sectores sociales que están muy enfadados desde hace tiempo por las sucesivas crisis económicas y por los casos de corrupción que se han producido a lo largo de los años. Eso ha hecho que prosperen fuerzas políticas de extrema derecha y de extrema izquierda.

– Lleva más de tres décadas en la profesión, ¿cómo ha visto su evolución, es muy diferente ahora a cuando comenzó en la SER en sus primeros años?

–La profesión evoluciona igual que evoluciona la sociedad. En estos años hemos asistido a cambios sociales, a cambios tecnológicos, a cambios en los asuntos que más nos preocupan, a cambios en la política y en la economía. Y todo eso hace que el periodismo haya tratado de adaptarse a los tiempos. Pero lo fundamental permanece: hay que contar las cosas que pasan y analizarlas. Ese es el trabajo periodístico desde siempre.

–Sus comienzos profesionales arrancaron en la radio, pero luego se cruzó la televisión por su camino. ¿Es el medio que más le gusta como profesional? ¿Qué bondades destacaría de ella?

–Cuando era estudiante de periodismo, mi ilusión era trabajar en la radio. Pero las circunstancias de la vida me llevaron a la televisión sin desearlo ni buscarlo, y en la televisión es donde he desarrollado la mayor parte de mi carrera. El medio televisivo es fantástico, pero tanto la radio como la prensa escrita son también periodismo en estado puro.

–Quizá esa es la razón por la que colabora con prensa escrita a través de diferentes artículos. ¿Es una manera más pausada de analizar la actualidad?

–Escribir es el principio básico de nuestra profesión. Me siento un periodista más completo cuando puedo escribir un artículo para prensa, en el que analizar con más detenimiento algún asunto interesante de la actualidad.

–¿Considera que el papel está abocado a desaparecer en esta era de Internet o cree que resistirá como lo hizo la radio cuando apareció la televisión, por ejemplo?

–Espero que el papel aguante. Creo que puede ser compatible con los medios digitales y audiovisuales. La batalla es dura, pero me gustaría que resistiera.

–El público objetivo de los medios escritos es de una edad determinada, ¿cómo se podría enganchar a los más jóvenes, acostumbrados a las pantallas?

–Es una tarea compleja. Los jóvenes han crecido rodeados de tecnología y de aplicaciones de textos cortos. No siempre es fácil que se convenzan para sentarse un rato a leer un texto largo. Pero hay que intentar que lo hagan.

–Este público se informa normalmente en redes sociales, ¿qué peligros puede acarrear esto?

–Es cierto que muchos buscan la información en las redes sociales. Pero es igual de cierto que, en muchas ocasiones, buscan esa información en las cuentas de Twitter de los medios de comunicación tradicionales. Si lo hacen así estarán bien informados.

–¿Es usted un habitual de las redes sociales?

–Sí tengo cuenta en algunas redes, pero me leerán poco por ahí. Hubo un tiempo en que me interesaron más de lo que me interesan ahora. No me aportan gran cosa.

–¿Todos estos cambios obligan también al periodista a adaptarse a los nuevos medios?

–Hay que adaptarse a los nuevos formatos para cumplir adecuadamente nuestra labor de informar. Y todos los medios son buenos para hacerlo. Las nuevas tecnologías, también.

–¿Cómo lograr hacer buen periodismo en una era en la que el ““clic”” en la web, los titulares impactantes, aunque luego la noticia no tenga importancia y los contenidos ligeros, son los que se imponen, lo que el público parecer demandar?

–Entiendo que eso es así, pero no es incompatible con hacer buen periodismo. El usuario de la información sabe que también tiene su propia responsabilidad. Si se quiere informar bien, debe saber dónde hacerlo.

–Es una de las caras más reconocidas de los informativos de Antena 3 desde hace años, ¿se convierte en una responsabilidad?

–Sin duda lo es. Cada noche comparecemos ante muchos ciudadanos que confían en nosotros para informarse, y tenemos que responder a esa expectativa ofreciendo la información de más calidad que seamos capaces.

–Su compañera en TVE, Ana Blanco, deja los informativos para una nueva etapa profesional, ¿se plantearía usted algo parecido o cree que se jubilará dando las noticias cada noche?

–A día de hoy, solo pienso en seguir trabajando mañana.

Compartir el artículo

stats