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La Opinión de Zamora

Dos de cada tres zamoranos estarían inmunizados frente la viruela del mono

La vacunación contra la enfermedad fue generalizada al menos hasta 1977 y no se eliminó del calendario de Sanidad hasta 1980

Lesiones en la piel causadas por la viruela del mono a un paciente del Congo. L.O.Z.

Dos de cada tres zamoranos estarían actualmente inmunizados frente a la viruela del mono, al menos teóricamente, ya que en su día recibieron la vacuna frente a la variante de la enfermedad hasta ahora conocida, y que se consideró oficialmente erradicada a partir de 1977. Si tomamos ese año como referencia tendrían puesta la vacuna poco más de cien mil zamoranos, casi 105.000, frente a los 65.000 escasos sin la vacuna.

Aunque a partir de 1977 ya no estuvo tan generalizada lo cierto es que no fue hasta 1980 cuando la vacuna contra la viruela desapareció del calendario vacunal, por lo que si se toma esa fecha de referencia serían 116.000 los zamoranos inmunizados frente a los 52.000 que no lo están, es decir, en una proporción de dos a uno.

Un “truco” para saber si uno puede estar inmunizado es mirar si tiene en el hombro la típica marca que dejaba la vacuna tras su administración. Recurrir a la cartilla de vacunación o a la historia clínica es otra forma de cercionarse de si se tiene la dosis.

En teoría la vacuna contra la viruela tradicional es también eficaz contra la viruela del mono, aunque su uso se considera que debe circunscribirse a las personas que hayan sido posibles contactos, con el fin de evitar la extensión de la enfermedad.

Vigilantes ante la aparición de algún posible caso en la provincia

La viruela del mono ya ha llegado a Castilla y León, con un caso sospechoso pero con síntomas compatibles con la enfermedad declarado ayer en un punto de la comunidad, sobre el que mantienen el mutismo las autoridades sanitarias.

Hasta la jornada de ayer no se tenían noticias de que el caso de viruela del mono correspondiera a la provincia de Zamora, aunque habrá que esperar a posibles aclaraciones de las autoridades sanitarias, que parecen haber optado por un mayor oscurantismo que el exhibido durante la pandemia del coronavirus, ya que no se sabe ni provincia, ni edad, ni ningún otro dato sobre el posible afectado.

En todo caso las autoridades sanitarias se mantienen alerta ante una enfermedad que se consideraba erradicada pero cuya transmisión, de animales a humanos, no parece tan fácil como en la variante tradicional. En todo caso, y vistos los antecedentes de la última pandemia por si acaso no está de más la prudencia.

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