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La Opinión de Zamora

ACCIDENTE MONTAMARTA

Juicio por el trágico accidente mortal de Montamarta: "¿Iba tan ciego por las drogas?"

Fiscal y acusaciones aprecian claramente el homicidio imprudente y se agarran a la prueba: “Esto es física y química, no interpretación”

El acusado, sentado en el banquillo (de espaldas), escucha las conclusiones del juicio. ANA BURRIEZA

¿Iba tan ciego por las drogas que se “comió” un camión parado en el arcén con más luces que una discoteca o se topó con un “muro” en su camino, un camión sin apenas señalizar parado mientras circulaba por autovía a 130 por hora? Son las preguntas básicas que tienen que responder los miembros del tribunal de la Audiencia Provincial de Zamora en la sentencia que debe juzgar el comportamiento del conductor de 38 años de un Peugeot 208, R.M.S.J., que colisionó contra un camión parado en el arcén de la autovía A-66 en dirección a Zamora, a la altura de Montamarta en septiembre de 2019, accidente en el que murieron los dos ocupantes del turismo, el joven granadino David Jódar Lemos de 21 años y el menor Mario, zamorano de ascendencia búlgara, de 16, además del conductor del vehículo pesado, de Salamanca.

Las acusaciones de las víctimas y la fiscalía coincidieron en el relato de los hechos, apoyados en los informes técnicos y las declaraciones de los peritos en general favorables a sus intereses.

Para todos ellos no hay duda de que el hombre sentado en el banquillo de los acusados había consumido drogas, cocaína y cannabis, se puso al volante del coche para viajar de Peque a Zamora, con sus dos acompañantes y a la altura de Montamarta colisionó con un camión parado en el arcén a una velocidad de al menos 133 kilómetros hora (el velocímetro se clavó en 150 kilómetros hora), sin que le diera tiempo a frenar y causando la muerte de los dos jóvenes ocupantes (él se salvó porque saltó el airbag) además del conductor del camión, al que atropelló porque estaba en la calzada intentando arreglar la avería en la rampa del remolque que le había obligado a parar en el arcén minutos antes.

Fiscal y acusaciones se apoyan en los informes para establecer con claridad la causa del siniestro: la imprudencia de un conductor drogado que no pudo reaccionar ante un obstáculo en la autovía que ni siquiera vio. “Esto es física y química, no interpretaciones”, dijo en abogado de la familia de Granada, ante la claridad de las evidencias.

En las conclusiones afloraron también los reproches al acusado y sus familiares, así como a la aseguradora del coche por su comportamiento para con las familias de las víctimas, en especial por el intento de culpar al camionero como copartícipe del accidente.

Argumentos de la defensa

La defensa del acusado, sin embargo, se centró en intentar que los tres tipos de análisis de drogas que se hicieron al joven fueran anulados. El primero, el de saliva, por cuestionar la cadena de custodia y ante la evidencia de discrepancias entre un primer y un segundo atestado. Además ni en ese primer atestado ni por parte de los servicios médicos se apreció que el acusado presentara signos de ir drogado, aunque los guardias civiles dijeran a posteriori que sí.

Pide también la anulación del análisis de orina, ya que su realización estaba fuera de toda legalidad. Y respecto al análisis de sangre, el abogado señaló que se hicieron dos extracciones y no se sabe cuál de las dos se mandó analizar, se marcaron con un boli y no quedó nada para un contra análisis.

Si logra anular los análisis y no hay testimonio inicial de que fuera drogado sería a la otra parte la que tendría que demostrar este hecho, que sólo cuestiona el abogado defensor, y no el de la aseguradora del coche. Ambos letrados coincidieron en señalar que si esta persona llevaba conduciendo desde Peque no se entiende que no viera el camión si estaba tan bien señalizado como dicen los informes, y creen más plausible que muchas de las luces no se vieran.

En cuestión el papel del camionero que paró su vehículo en el arcén de la autovía

En caso de que la defensa logre anular las pruebas que demuestran que su patrocinado iba drogado queda un segundo escollo por resolver: por qué ni siquiera frenó cuando teóricamente el camión contaba con numerosas luces luminosas que señalizaban su presencia entre el arcén y la calzada.

La hipótesis de defensa y abogado de la compañía de seguros es que muchas de las luces del camión no eran visibles para un vehículo que se acercara, como sucedió, por detrás, por lo que la acción del camionero es, al menos el parte, responsable de lo sucedido, insinuación que provocó la indignación del representante de la familia y la compañía de seguros del vehículo pesado.

Resumiendo, la fiscal pidió cinco años de cárcel para R.M.J.S. por conducir bajo efecto de las drogas y tres homicidios imprudentes, el abogado del camionero solicitó ocho años por el mismo delito, pero agravado. El abogado de la familia del joven de Granada pide 9 años, asimismo por la figura agravada del mismo delito y el letrado de la familia del menor de 16 años solicita 12 años, cuatro por cada homicidio. El abogado de R.M.S.J. solicita la libre absolución porque “no pudo evitar el accidente”.

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