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La Opinión de Zamora

Planes en Zamora

“Debería existir una programación común de museos y espacios culturales”

“En Zamora tenemos muchos artistas de calidad que deben de tener una mayor visibilidad y que tienen mucho que aportar”

El artista Fernando de Dios junto a una de sus obras que dialogan con las de la colección del Etnográfico . | J. L.F.

El artista Fernando de Dios presenta la intervención “Vestigios” en la colección permanente del Museo Etnográfico de Castilla y León.

Pregunta: ¿Cómo surgió la colaboración con el Museo Etnográfico de Castilla y León?

Respuesta: En octubre de 2020 el director del Museo, Pepe Calvo, me expuso en el espacio que han habilitado en la rampa. En aquel momento no tenía obra. Tiempo después, lo visité con la idea de llevar a cabo una muestra en la sala de exposiciones temporales, pero con el COVID la programación expositiva estaba llena para muchos meses. Yo le expliqué que estaba trabajando materiales plásticos y entonces Pepe (Calvo) me quitaron realizando una intervención para ver una comparativa de los materiales de reciclaje con la colección permanente del centro, como hicieron con anterioridad artistas como David Samper, Guinovart o bien Fernando Osinaga.

Fernando de Dios en una visita guiada a su intervención J. L. F.

–¿Ha tenido que hacer adecuar mucho su propuesta inicial?

–Mi trabajo se ajustaba mucho a las piezas del centro regional. El discurso escultórico se ajustaba muy bien. Lo único que tuve que hacer es realizar piezas más grandes y específicas. En total presento más de 80 obras, desde piezas de 14 centímetros, unas pequeñas pinturas circulares, a pinturas de dos metros o esculturas de metro y ochenta centímetros.

Presento más de 80 obras, desde piezas de 14 centímetros, unas pequeñas pinturas circulares, a pinturas de dos metros o esculturas de metro y ochenta centímetros

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–¿Cómo ha llevado a cabo la distribución de las piezas por las plantas del centro?

–Desde el Museo Etnográfico me han dejado bastante libertad teniendo en cuanta que había piezas exhibidas que no se podían cambiar de ubicación. Cada quince días me pasé por el centro e iba mi y analizando cada una de las vitrinas. Ha sido un trabajo minucioso de un año de duración. La única planta que no se ha intervenido ha sido la planta sótano, que me pareció menos adecuada para mi trabajo.

–¿Qué se puede ver en “Vestigios”?

–Se trata de un diálogo con la tradición de todo nuestro pasado cultural a través de la pintura y la escultura. Además, algunas piezas funcionan como una intervención porque en algunas creaciones hago ciertos guiños. Así hay una puerta de madera policromada muy bonita para la que hice una obra en concreto, pues no tenía ninguna pieza que pegara bien con ella. Inicialmente pensé hacer una pintura, pero le di vueltas y finalmente me decanté por una escultura. Aporto obras que acompañan a una pequeña pieza, como por ejemplo una pintura que acompaña a un traje regional o una escultura que acompaña a un instrumento musical. Todo son guiños a los fondos del propio museo.

–¿Ha intervenido todas las vitrinas?

–No, he hecho una selección a lo largo de las plantas del museo. El público a veces ni las percibe porque están muy mimetizadas.

–Conseguir esa simbiosis ¿era el objetivo que se planteó al diseñar la propuesta artística?

–Quería ser muy sutil con las obras exhibidas en la exposición permanente del Museo Etnográfico y no tapar nada. Quería hacer un contrapunto.

–¿Qué materiales ha utilizado en sus contribuciones?

–La pintura es el material con el que más trabajo desde siempre. Es pintura al óleo o en algún caso algo de acrílico. También he utilizado para las esculturas plásticos reciclados, cemento y cartón. En algún caso recurro también a la madera.

–¿Debuta con alguna materia?

–No, pero en Zamora no se había podido contemplar hasta el momento mi trabajo con el plástico. En el Museo Etnográfico hay piezas grandes hechas con él.

–¿Qué le ha motivado a trabajarlo?

–Lo llevo utilizando un tiempo. Es un material que sí había mostrado de manera testimonial en alguna exposición a modo de completo de mi obra pictórica. Hace un tiempo dándole vueltas a los materiales que utilizo, se me ocurrió comenzar a trabajar con plástico de reciclaje. Fue un acierto porque es un material que te abre muchas posibilidades.

–¿Qué ha puesto para usted esta intervención en el centro cultural regional?

–Ha sido un reto porque he replanteado la propuesta expositiva atendiendo al espacio en el que está y siempre siendo respetuoso con los materiales exhibidos. Este trabajo me ha valido como ejercicio de instalación porque la parte pictórica y plástica estaba ya controlado. Además, la exposición inicialmente se tenía que haber acabado en el mes de febrero, pero finalmente se ha prolongado hasta el 22 de mayo.

–¿Cómo lo valora?

–Ha sido una decisión positiva porque ha supuesto siete meses y medio de exposición, lo que ha permitido que lo viera más gente y que también pudieran visitarlo colegios al suavizarse las medidas del COVID y que coincidiera con la Semana Santa que es cuando más gente hay en Zamora.

El cómo exponer las obras ha sido el mayor ejercicio

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–¿Cuál ha sido la mayor dificultad?

–Ha sido bastante agradable todo el proceso. Además, la gente del museo ha sido muy cercana y generosa contigo. A la hora de colgar las pinturas no había un lugar donde hacerlo, lo que ha sido un contrapunto muy interesante porque he tenido que plantearlo de otra manera. El cómo exponer las obras ha sido el mayor ejercicio. También había que tener en cuenta la iluminación de cada una de las vitrinas porque no era cuestión de volverlas a replantearla.

–La colaboración con el Etnográfico no se ha limitado a esta actuación, sino que en la última edición de Etnovideográfica los cencerros que se entregaron como premios los intervino usted.

–El director del Museo Etnográfico me lo pidió y los hice. Cuando los tuve en casa me planteé intervenirlos como esculturas. Fue un ejercicio bastante motivador. Yo he trabajado en funciones y galerías y nunca había trabajado con un museo de esas condiciones.

–El Museo Etnográfico, entre sus espacios expositivos, intenta dar visibilidad a artista locales en el espacio de la rampa donde usted inicialmente quería exponer.

–Me parece algo muy necesario dar visibilidad a los trabajos de los artistas de la región. Lo están haciendo muy bien en este centro. Es un acierto aprovechar este espacio para albergar muestran relacionadas con la comunidad.

–De su muestra se han hecho eco publicaciones de índole nacional.

–Ha salido una referencia en la revista Renfe, donde ya aparecí hace unos años cuando hicieron un reportaje de Zamora. Ahora me volvieron a llamar y han sacado un breve artículo. También ha aparecido en la revista Icon que acompaña a El País. No deja de ser una manera de proyectar el Museo Etnográfico, esta muestra y también Zamora. Además, Zamora tenemos que promocionarla más y tenemos mucho que aportar los artistas que estamos en ella. En Zamora tenemos muchos artistas de calidad que deben de tener más visibilidad.

–¿Qué propone?

–Debería existir algún circuito diseñado entre los museos y espacios culturales existentes en la ciudad que deberían establecer sinergias para llevar a cabo actividades. Deberían organizar una programación conjunta que sería positiva tanto para ellos como para la cultura de Zamora y los artistas en todas las disciplinas artísticas. En la ciudad existe el problema de que hay días en que se organizan muchas actividades y luego otras fechas carentes de propuestas. Entiendo que con la pandemia se han retrasado muchas cosas, pero si se pusieran de acuerdo sería muy positivo para la política cultural de la ciudad.

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