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Renovación en la Cruz de los ausentes

La contribución de José Luis Alonso Coomonte a la hermandad de Luz y Vida estrena unos banzos para llevarla a hombros y facilitar su carga

La Cruz de los ausentes en su desplazamiento del Museo de Semana Santa a la Catedral | J.L.F.

La dificultad en llevarla hasta el cementerio de San Atilano y regresar de nuevo a la Catedral de Zamora ha hecho que la Cruz de los ausentes, realizada por José Luis Alonso Coomonte, estrene un nuevo sistema de carga.

La única vez que ha desfilado, en el año 2019, “comprobamos que era complicado llevarla durante un recorrido tan amplio como es el nuestro a tan baja altura”, explica el vocal de organización de la Hermandad Penitencial de Nuestro Señor Jesús de Luz y Vida, Julio Lozano.

Y es que ese Sábado de Pasión el elemento, llevado en carga mixta por cuatro hermanos, procesionó “casi a ras de suelo, lo que supuso una dificultad para los cargadores a quienes se le fatigaron mucho los brazos”, precisa.

Ante esa dificultad desde la hermandad han optado por instalar unos banzos de pequeñas dimensiones en el segmento más corto del madero que cumplirán un doble objetivo. De un lado permitirá elevar la parte superior de la pieza, con lo que se mejorar la visión de la creación de José Luis Alonso Coomonte y también se facilita la carga de los cuatro hermanos que la portarán, soportando el peso los de atrás con los hombros en tanto que los cargadores de adelante la llevarán con una mano.

ZAMORA. NUEVA FORMA DE CARGAR CRUZ LUZ Y VIDA JOSE LUIS FERNANDEZ

Los dos banzos lo han realizado un donante en madera y posteriormente lo ha recubierto de unas escayolas tintadas para que se asemejen a las características visuales de la obra planteada por Coomonte, quien ha autorizado la mejora e incluso ha aportado indicaciones para que “el tinte fuera en la misma línea cromática” que presenta la creación que Coomonte gestó pensado en su madre y todos sus ausentes.

Los pequeños banzos únicamente se podrán en día que la Cruz de los ausentes tenga que desplazarse y procesionar. “Es un método muy sencillo planteado para no dañar ni alterar la cruz” que nuevamente desfilará en el inicio, indican desde la penitencial.

Las cuatro personas que cargarán con la obra de Coomonte ayer probaron cómo funciona el nuevo sistema. El joven Pablo Ledesma se estrenó como cargador en el traslado de la cruz desde el Museo de Semana Santa, donde habitualmente se encuentra, hasta la Catedral de donde parte el desfile esta tarde.

El hermano, de tal solo 15 años de edad y muy ilusionado por el cometido, y sus compañeros de carga siguieron las directrices que les daba Tomás Carbajal quien les ayudará cuando tengan que parar. “Yo cargué muchos años en el Cristo, ahora estoy en organización y les iré dando instrucciones durante todo el recorrido”, manifiesta este hombre que forma parte la organización de la procesión.

ZAMORA. NUEVA FORMA DE CARGAR CRUZ LUZ Y VIDA JOSE LUIS FERNANDEZ

La Cruz de los ausentes es una pieza de cuatro metros de longitud confeccionada en madera, vendas, vidrio y metal. Está vendada, por la fascinación de Coomonte siente por el arte egipcio, y presenta doce lágrimas, en alusión a los doce apóstoles, unos vidrios que están orientados hacia el cielo.

Esta pieza, realizada por el escultor benaventano en el año 2012, el gran público la pudo descubrir en una exposición que el Museo Diocesano le dedicó hace un par de años.

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