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La Opinión de Zamora

Carmen Ferreras

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Carmen Ferreras

¡Hasta las narices!

Bolívar ordenó el asesinato de miles de prisioneros españoles

Ceremonia de investidura de Gustavo Petro como presidente de Colombia Mauricio Dueñas Castañeda

Estoy hasta las narices y un poco más arriba del linchamiento que la podemia en el Gobierno y fuera de él, el independentismo y cierto sector de la izquierda más radical, ejercen a diario contra el monarca, el actual y el anterior. Quieren hacer ver a los españoles más lelos que sólo don Juan Carlos ha sido un fresco y un bon vivant y que Chávez y Griñán, por quien Felipe González pone la mano en el fuego, son dos ángeles a los que hay que canonizar con urgencia sin el paso previo por la beatificación.

Es escandaloso, vergonzoso y ultrajante lo que la podemía pretende hacer con el jefe del Estado, el rey Felipe VI. Y todo porque durante la toma de posesión de Gustavo Petro como presidente de Colombia no se levantó al paso de la espada de Bolívar, que ni es un símbolo de la patria, ni estaba previsto en el protocolo. Don Felipe no tiene por qué tirarle de la levita a nadie y menos a la izquierda bolivariana que es en lo que Podemos, Echenique, Monedero y compañía, quiere convertir a España, en un país bolivariano con todos los inconvenientes y desventajas que eso tiene.

A diferencia de esta caterva de indocumentados el rey Felipe sabe ser y estar. Y lo demuestra aquí y fuera de nuestras fronteras. Para aquellos escandalizados por esta cuestión que no tiene más recorrido que el que Echenique, Díaz, Belarra and Company quieran darle, están en la obligación de saber que el adalid Bolívar ordenó el asesinato de miles de prisioneros nacidos en España entre los que más de un tercio eran canarios. Sacaron a los presos de las prisiones donde malvivían hacinados entre sus propias heces, y a los enfermos de sus camas y los llevaron al paredón.

Que los mandatarios bolivarianos que ahora gobiernan la América más pobre y vulnerable quieran blanquear la figura de Bolívar, me recuerda al blanqueo constante que la podemía, el sanchismo y una parte del antiguo socialismo liderada por Patxi López, que antes enterraba a los compañeros asesinados por ETA y ahora se sienta con ellos a negociar, están haciendo con ETA. Pretender olvidar los muchos crímenes, el genocidio de Simón Bolívar es como querer borrar de un plumazo los asesinatos de la banda terrorista vasca. Por cierto, el nuevo presidente de Colombia fue integrante de un grupo guerrillero que propició una de las peores tragedias de la historia del país, la toma del Palacio de Justicia. Este tiene perdón y loores. A Juan Carlos y a Felipe hay que llevarlos a la guillotina como ya ha pedido Podemos. El rey, cumplió con el protocolo.

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