Bajo “Construyendo historias desde la ventana”, la Dirección Provincial de Educación ha desarrollado durante varias semanas un completo programa como alternativa a las ya conocidas Jornadas de Fomento a la Lectura, adaptándose a las actuales circunstancias debidas a la pandemia, que ha resultado ser todo un éxito de participación, con actividades tan diversas como cafés virtuales con autores o concurso de grafitis con frases literarias, en las que ha tomado parte toda la comunidad educativa.

Pequeñas figuras del centro Nuestra Señora de la Paz. | Cedida

“La lectura nos abre puertas a lugares en los que, desde la calma y tranquilidad más absoluta y gracias a esta magia que guarda dentro, permitirnos soñar, sin estar dormidos”, animaban desde la Dirección Provincial de Educación al inicio de este programa, a mediados de abril. “Aunque el momento y el contextos que estamos viviendo son atípicos y desafiantes, también es cierto que para todos nosotros supone una gran oportunidad para mantener viva la promoción de la lectura en nuestra provincia y revalorizar su papel destacado en la educación de nuestros niños y jóvenes, aunque sea a distancia”, reconocían.

Personajes de cuento en el CRA Valle de Valverde. | Cedida

Personajes de cuento en el CRA Valle de Valverde. | Cedida B. Blanco García

Un reto que, a la vista de los resultados, han superado con creces a pesar de las adversidades y con las nuevas tecnologías como principal aliado para integrar a todos los centros educativos de la provincia en esta aventura que denominaron “El poder de la lectura”.

Decoración primaveral en el CRA Guareña. | Cedida

Decoración primaveral en el CRA Guareña. | Cedida B. Blanco García

“La lectura, la literatura, ya sea en formato físico, digital o con eventos virtuales, nos volverá a acompañar a lo largo de nuestro literario mes de abril”, prometían desde la administración, alargando estas actividades hasta finales de este mayo.

Un niño decora una ventana del Hospital de la Cruz. | Cedida

Sobre cuatro ejes fundamentales se ha desarrollado este programa: cafés literarios virtuales, charlas con autores, balcones literarios y grafitis en la red. Cuatro propuestas que se caracterizan por su originalidad y por la implicación de toda la comunidad educativa.

Decoración en el CRA Valle de Valverde. | Cedida

Decoración en el CRA Valle de Valverde. | Cedida B. Blanco García

Esas tardes de café y literatura a través de la pantalla las protagonizaron Alba Quintas, Rodri Martín, Pedro Cifuentes, Victoria Álvarez, Inma Moya, Nando López, Jordi Serra i Fabra, Mar Benegas y Tomás Sánchez Santiago, con el objetivo de que los profesores compartieran con estos autores a través de la pantalla el panorama cultural actual.

Alumnos del IESO Los Salados (Benavente) bajo una pancarta con la frase de Gianni Rodari. | Cedida

Los alumnos también tuvieron la oportunidad de escuchar y charlar con escritores e ilustradores que compartieron sus experiencias en el mundo de cómic, la forma de elaborar historias, la importancia de la música o la pasión por la lectura.

Los estudiantes del colegio San Vicente de Paúl y su pancarta con el lema “La lectura es una fábrica de sueños”. | Cedida B. Blanco García

Lejos ya de las pantallas de los ordenadores y de las aplicaciones informática para conectarse en red se desarrolló la iniciativa “Balcones literarios”, que sirvió para engalanar las fachadas, patios y ventanas de colegios e institutos a lo largo de toda la provincia. El objetivo era que los estudiantes lanzaran un mensaje literario de esperanza “en un momento en el que la palabra compartir parece adquirir un significado mucho más profundo y necesario para todos nosotros”, animaban los organizadores. Una cita, una frase o un texto fueron la materia prima de las pancartas que diseñaron los alumnos zamoranos para lanzar su mensaje desde el centro educativo al exterior, haciendo así partícipes a toda la ciudadanía de esta original experiencia.

Fomentar la lectura a través de la pantallas

Por último, de vuelta a Internet, se puso en marcha “Visto en la paRED”, donde la creatividad era el motor para elaborar grafitis inspirados en la literatura que se mostraban de manera virtual. Combinando imágenes y texto, los participantes expresaban una idea, un pensamiento, un fragmento o cita literaria del autor que eligieran para compartirlo después por las redes sociales de sus centros escolares, dando así visibilidad a su imaginación.

“Creemos firmemente que esta es una oportunidad única para abrir nuestras ventanas al libro y hacerle el mayor de los homenajes: apostar por la literatura y abrazar los libros con lecturas y palabras que viajen a través de la pantalla”, valoró la Dirección Provincial de Educación sobre esta edición, recién concluida.