28 de abril de 2019
28.04.2019
Baloncesto | Liga LEB Plata

Una tarde para el olvido del Aquimisa Queso Zamorano

Su falta de puntería permitió al CB Villarrobledo sentenciar el envite en el Ángel Nieto mucho antes del último cuarto

28.04.2019 | 03:23

Derrota clara la sufrida en el Ángel Nieto por el Aquimisa Queso Zamorano que, pese a ceder por 53-73 ante el CB Villarrobledo, se queda dentro de los puestos de play-off de ascenso a LEB Oro en los que quiere acabar la campaña regular.

La contienda no comenzó nada bien para el Aquimisa Queso Zamorano. Y no solo porque CB Villarrobledo anotara la primera canasta, también porque en apenas dos minutos de tiempo perdió cuatro balones que permitieron a los visitantes abrir una clara brecha en el marcador. Un parcial de 0-7 que buscó interrumpir Saulo Hernández con su primer tiempo muerto antes de que el horroroso comienzo de los suyos fuera a peor.

El temprano receso no tuvo incidencia inmediata en el marcador. Los zamoranos siguieron sin encontrar el aro rival durante un par de minutos más, siendo la única noticia positiva para ellos una pequeña mejoría en defensa que evitó que la diferencia se ampliara antes de que Robinson firmara los dos primeros puntos del Aquimisa Queso Zamorano.

Sí se notó un ligero cambio en la dinámica a partir de ese puntos, con Niang dejando en dos la desventaja frente a un CB VIllarrobledo al que un triple lejano devolvió las fuerzas justo antes de perder las riendas (6-11, m. 5).

El tramo final del primer acto tuvo un guion similar al vivido al principio. Con el colíder dominando y Aquimisa Queso Zamorano sufriendo para anotar, logrando la mayoría de su botín en los diez minutos iniciales desde la línea de tiros libres. Un recurso que la habilidad de Niang o la de Libroia permitió explotar dejando el marcador en 13-19 antes de iniciarse el segundo periodo.

Con un triple de Meikle abrió Aquimisa Queso Zamorano el siguiente cuarto, en el que la pareja arbitral se volvió protagonista con errores en sus decisiones que beneficiaron al CB Villarrobledo. Fuera como fuera, los visitantes tampoco se libraban de ir acumulando personales dada la dura defensa que emplearon para seguir arriba (18-21, m. 14).

L a intensidad del juego, especialmente en cancha propia por parte de ambos equipos, daba lugar a un duelo de pocas canastas y con muchas interrupciones en el que los de Saulo Hernández no terminaban de encontrar el ritmo adecuado. Tampoco el acierto desde el perímetro, un factor que le hubiera podido permitir encarar la recta final de la primera parte con unos guarismos mejores que el 18-25 del luminoso a tres minutos para el descanso. Un tiempo en el que los colíderes de la Liga EBA estiraron la diferencia hasta los 14 puntos. Diferencia máxima de una primera parte que concluyó con esa misma diferencia tras la concesión de una canasta fuera de tiempo a los visitantes (22-36).

Necesitado de puntos y acierto para remontar la contienda, el Aquimisa Queso Zamorano regresó laborioso a la pista pero CB Villarrobledo no se despistó ni por un segundo y tras apenas dos minutos de juego forzó el tiempo muerto local ampliando su ventaja a veinte puntos (24-44). Una distancia que obligaba a los de Saulo Hernández a tomar el mando del duelo sin dilación.

Lo intentó el CB Zamora pero sus posesiones siempre acababan en tiros forzados mientras que las de los albaceteños finalizaban en tiros cómodos de Tury que, ayer, acribilló a su ex-equipo. Le bastaba al colíder con gestionar sus faltas personales y no dejar de anotar con cierta regularidad para cerrar el duelo. Cosa que hizo, haciendo estériles los intentos locales encabezados por un atrevido Niang (37-56).

Con más de una veintena de puntos de diferencia, el CB Villarrobledo no tuvo ningún problema para sellar su victoria en los últimos diez minutos del encuentro. Un periodo final en el que los árbitros continuaron con su festival de silbato, los visitantes con su defensa dura y, el Aquimisa Queso Zamorano, con su nefasta racha en el lanzamiento. Factores que dieron como consecuencia un último parcial en el que la diferencia se elevó hasta casi los treinta puntos para acabar reduciéndose a solo veinte con el bocinazo final. Una diferencia justa visto los aciertos de unos y otros ayer en pista.

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