Ganaderos de Sayago denuncian una "explosión" de vacas enfermas y muertes por Enfermedad Hemorrágica Epizoótica

Moraleja de Sayago, Peñausende o Alfaraz concentran numerosos casos de lo que podría ser la EHE, que se extiende por más pueblos de la comarca

"Se nos mueren las vacas, yo ya ni duermo, y parece que no pasa nada"

Vacas muertas en la explotación de José Manuel del Arco. | Cedida

Vacas muertas en la explotación de José Manuel del Arco. | Cedida

Más allá del único caso de Enfermedad Hemorrágica Epizoótica (EHE) en la provincia de Zamora, que revela la información oficial del Ministerio de Agricultura y Ganadería, en la comarca de Sayago se habla de una "auténtica explosión" de vacas enfermas y no pocos fallecimientos.

"Que vengan a Moraleja y por toda esta zona y vean lo que está pasando. Se nos mueren las vacas, yo ya ni duermo, y parece que no pasa nada. Es mentira, llevamos unos diez días con muchos animales enfermos y sin saber qué hacer". José Manuel del Arco, ganadero de este pueblo de la comarca de Sayago, no quiere ni mirar a los tres animales muertos a la espera de que se los lleve el camión.

"Tres vacas limusinas, gordas y buenísimas, perdidas" lamenta el productor de vacuno extensivo verdaderamente asustado por el impacto del virus que se transmite a los rumiantes a través de pequeños mosquitos picadores de la especie Culicoides. El viernes por la mañana, cuando fue a atender al ganado, se encontró con la sorpresa de dos vacas muertas y a mediodía era una novilla la que se unía al negro saldo. "Vacas que estaban criando, las he pinchado y no hemos adelantado nada" lamenta José Manuel del Arco.

Se ve de lejos, la vaca empieza a flojear, a echar espuma por la boca, se quedan como borrachas, describe un ganadero

Para detectar esta enfermedad, que no es una zoonosis y por lo tanto no se transmite a los humanos, los ganaderos se ven obligados a revisar diariamente el ganado, a realizar tareas de fumigación y a tomar medidas en el momento que aparecen los síntomas. "Se ve de lejos, la vaca empieza a flojear, a echar espuma por la boca, se quedan como borrachas" describe un ganadero. "Esto es la puntilla; la paja por las nubes, gastos tremendos, el año ya era catastrófico y ahora caen enfermas, más gastos para intentar salvar a las vacas".

Una vaca enferma en una ganadería de Peñausende. | Cedida

Una vaca enferma en una ganadería de Sayago. | Cedida / Irene Gómez

La desesperación ser vuelve a instalar en un sector que viene arrastrando una crisis importante.

Ángel Villamor, alcalde de Moraleja de Sayago y ganadero, certifica en "desastre" en las explotaciones de uno de los pueblos con más censo de vacas de campo, con "un montón de vacas enfermas. Llevamos unos diez días desde que empezó el problema y ya han muerto bastantes animales. Esto es el Covid de las vacas".

Villamor describe un cuadro muy claro. "Empiezan a echar espuma por la boca, a echar baba, dejan de comer y de beber. Son animales que están criando, veremos a ver las consecuencias de todo esto". Apunta un problema añadido, como es la "escasez" de medicamentos y productos repelentes para intentar frenar la afectación a otros animales de la explotación.

Llevamos unos diez días desde que empezó el problema y ya han muerto bastantes animales. Esto es el Covid de las vacas

"Se están muriendo las vacas y nadie nos dice lo que tenemos que hacer. Como mucho que las tratamos con antiinflamatorios y un insecticida. No se si asilarlas o no, cada uno tira como puede" lamenta otro productor del mismo pueblo. Si algo echan en falta los ganaderos es "información, transparencia y un protocolo de actuación. Estamos dando palos de ciego y esto no para. Estamos totalmente abandonados por las administraciones públicas. Quieren exterminar a la gente del campo" denuncia este productor sayagués.

Fernando Vicente, ganadero e ingeniero agrónomo, ha visitado personalmente explotaciones en Peñausende, Moraleja y Alfaraz de Sayago, confirmando la existencia de vacas enfermas y de explotaciones donde han muerto animales. "Hace tiempo que tengo constancia de lo que estaba pasando en Extremadura. Me decían, esto no es como dicen, se veían muchos ciervos muertos".

Esto es la puntilla; la paja por las nubes, gastos tremendos, el año ya era catastrófico y ahora caen enfermas

Tras el foco surgido en una ganadería de la cercana comarca salmantina de Ledesma, los ganaderos de Sayago se pusieron alerta. La infección avanzaba hasta que se ha confirmado el primer caso en la comarca de Sayago. El dato del Laboratorio Central de Veterinaria (LCV) de Algete, laboratorio nacional de referencia para esta enfermedad, tiene para los ganaderos mucho más recorrido. "La enfermedad se nos ha metido encima a una velocidad de caballo" certifica Fernando Vicente.

"El tratamiento no es preventivo, no sabemos con lo que estamos lidiando. La Administración debe de velar por la sanidad de los animales, nos dan la tabarra con los saneamientos con enfermedades que no suponen un problema sanitario grave y sin embargo toman medidas excesivas, y ahora estamos totalmente desamparados".

En opinión de Fernando Vicente la Administración "tenía que haber puesto a los ganaderos sobre alerta para tomar medidas, dar unas pautas de actuación. Pero todo lo contrario, la enfermedad se ha echado encima y las bajas no cesan".

Confiemos que con la bajada de temperaturas se tranquilice un poco la situación, pero ahora mismo tenemos un problema gordo

Asegura que el cuadro de la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica se manifiesta en las vacas con mucosas y ojos enrojecidos, el hocico se pela, cojeras "incluso de las cuatro extremidades", anorexia por la dificultad de comer y beber, o inflamación en la lengua. "Pueden aparecer estos síntomas por separado, la clavé está en tratar a los animales los más rápido posible con antiinflamatorios y repelentes" apunta Fernando Vicente, quien confirma los "problemas de abastecimiento".

"Es verdad que se habla de una incidencia baja de muertes. Es relativamente baja si se compara con el número de animales de la explotación, pero hay que hacerlo respecto a los animales enfermos, entonces sí es alta la incidencia".

Marcelo Mozo confirma casos en la zona de Bermillo de Sayago. "Ves que las vacas no comen, no beben ni pueden caminar, se quedan sin fuerzas. La situación en Sayago es muy complicada".

Mozo, ganadero de vacuno en extensivo, está aplicando repelente a los animales para evitar el contagio. "Cada uno actuamos como podemos, estos nos ha pillado por sorpresa, sabíamos lo de Ledesma pero no piensas que va a llegar de esta manera" afirma sobre la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica.

"Ante la duda, aparamos al animal y lo vigilamos. Y en cuanto aparecen los síntomas, a pinchar". Desde que saltó la alarma en el sector vacuno, Marcelo ha intensificado la vigilancia sobre la cabaña; "voy a verlas tres veces al día, ahora no podemos bajar la guarda, los fuertes calores han agravado la situación. Confiemos que con la bajada de temperaturas se tranquilice un poco la situación y el mosquito desaparezca, pero ahora mismo tenemos un problema gordo" asegura este ganadero de Bermillo.