Recorrido por la coronación de uno de los embalses de la sierra. | A. S.

Los excursionistas hacen un descanso en la sierra. | A. S.

El grupo de visitantes desciende del Alvia que va a Galicia, el domingo por la tarde, y para en la estación de Puebla de Sanabria. En el andén se dan las instrucciones y se toma la temperatura de los participantes, una de las medidas de prevención. Desde hace más de 26 años el club de Viajes Tierra del Fuego de Madrid desarrolla el turismo medioambiental en esta comarca y especialmente un año como este en el que los viajes fuera de España se han anulado. Isabel Fernández, natural de Galende pero afincada en Madrid, gestiona Tierra del Fuego, una librería de la capital y uno de los primeros clubs de viajes de Madrid, tira para su tierra sanabresa, aunque tiene 40 destinos en su propuesta de viajes.

Los excursionistas comienzan una intensa semana de actividades en Sanabria, sin dilación. La misma tarde de domingo van desde Galende, donde están alojados, hasta Los Arenales de Vigo.

Unas 15 personas de diferentes puntos de la geografía española, desde Canarias hasta Asturias, viven y conviven con la realidad geográfica, humana y cultural de esta comarca en “Bosques, caminos y lagunas de Sanabria”.

Ver el entorno natural y humano de esta comarca “es un reconocimiento a nuestros padres, que nos dejaron este paisaje, esta cultura”. El lunes no podía faltar la visita al mercado de El Puente, cuyo origen está en el comercio del ganado de toda la comarca, el contrapunto “a un mercado globalizado”.

El verdadero encuentro con la montaña tuvo lugar ayer con la ruta de 12 kilómetros desde la Laguna de Peces hasta la laguna de Yeguas y una visión general del valle de Peña Trevinca, donde nace el río Tera. Por el camino Daniel Boyano, guía y geógrafo, explica la intervención humana en la laguna de Peces para proporcionar abastecimiento y riego al pueblo de Vigo. Por delante hay un desnivel de unos 300 metros, asequible para todos los participantes. Las vacadas ofrecen una imagen imprescindible refrescándose en las lagunas o pastando desde el principio al final del recorrido.

“Es lo que tiene España, su diversidad” comenta uno de los participantes de Canarias ante la visión de la Laguna de Yeguas y al abrigo de los refugios y el chivitero.

El guía da las explicaciones oportunas de la colmatación de las lagunas -con el ejemplo práctico de Yeguas-, señala las huellas del paisaje glaciar y las huellas del paisaje humanizado por la actividad ganadera y el uso de los recursos inmediatos, piedra, losa y tierra, para construir refugios y corrales para el ganado, en la majada de Murias. Alguna de las alumnas de este aula al aire libre reconoce los términos que han escuchado en el transcurso de su visita a la Casa del Parque en Rabanillo, el día anterior.

Y pese estar en una montaña es, técnicamente, un altiplano modelado por los glaciares y con valles modelados por embalses, como el que se observa desde el alto, Vega de Conde. Al fondo, la Laguna del Lacillo.

Por la tarde, la visita obligada es al patrimonio arquitectónico de la ermita de la Virgen de la Alcobilla, que acoge una de las romerías más populares, y sus milenarios castaños de edad incierta.

San Martín de Castañeda, Ribadelago, Bouzas, la Cascada de Sotillo, el Centro del Lobo de Robledo, la casa de don Miguel en Cervantes de Sanabria, el Conjunto Histórico de Puebla y la Cascada de los Vados de San Ciprián entran en esta apretada agenda de un viaje diferente por la comarca, de nivel 1.