Un estudio realizado por médicos y farmacéuticos de atención primaria de Castilla y León y publicado en la revista de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, advierte de que existe una elevada prescripción de dosis altas de vitamina D no justificada, a la vez que alerta de que el abuso de este nutriente provoca efectos secundarios.

La investigación, que fue premiada por la Academia de Farmacia de Castilla y León, se hizo un seguimiento a 212 pacientes mayores de 14 años que ya estaban siendo tratados con dos de los principales suplementos de Vitamina D, colecalciferol y calcifediol. Sin embargo, esa determinación solo estaba justificada en el 52% de los casos. Además, en casi uno de cada cuatro pacientes la prescripción no estaba justificada por carecer de factores de riesgo con suficiente evidencia sobre el efecto beneficioso del tratamiento con vitamina D. Por último, también se destaca un "inadecuado seguimiento del tratamiento". No en vano, a casi cuatro de cada diez pacientes (38,2%) no se le había realizado ninguna nueva determinación de vitamina D tras un año de tratamiento.

Los autores del estudio, Alfonso Ángel Díaz Madero y María Jesús Hernández Arroyo, miembros de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (Sefap), recomiendan incorporar a las historias clínicas electrónicas herramientas de apoyo a la prescripción que puedan ayudar a los profesionales en la toma de decisiones; mejorar la comunicación entre los distintos niveles asistenciales, así como consensuar con los laboratorios de análisis clínicos los valores de referencia y basarlos en las recomendaciones actuales.

"Prescribir vitamina D sin justificación clínica y sin revisión periódica de su necesidad puede conducir a la aparición de efectos adversos (hipercalcemia, hipercalciuria, arritmias cardíacas, nefrolitiasis, etc.), especialmente cuando se utilizan presentaciones de dosis acumuladas", afirman los investigadores.