Al grano

La venganza del campo

Las crisis alimentarias se van a multiplicar y los precios seguirán al alza

Parcelas cultivadas en un municipio de Tierra de Campos

Parcelas cultivadas en un municipio de Tierra de Campos / LOZ

Celedonio Pérez

Celedonio Pérez

Manuel Pimentel, hombre de letras y político (fue ministro de Trabajo y Asuntos Sociales entre 1999 y 2000), renacentista que bebe en la tierra, con alma de arqueólogo y pálpito periodístico, acaba de publicar “La venganza del campo” (Almuzara), un ensayo donde mete el dedo en la llaga y denuncia el declive del sector agropecuario, causado por la ignorancia de los poderes públicos y una PAC errática y confusa, culpable de la subida de los precios de los alimentos y del descrédito del campo. La PAC de los eurócratas inevitablemente va a conducir a crisis alimentarias. Totalmente de acuerdo.

No he leído todavía el libro, solo la sinopsis y he escuchado a Manuel Pimentel en la radio. Coincido con él en que van a llegar tiempos peores porque el campo se va a vengar, se está rebelando ya ante el desprecio de la sociedad rampante que considera a agricultores y ganaderos maltratadores de animales, parásitos de las ayudas europeas y agentes contaminadores de primer orden.

¿Y cómo se va a vengar el campo? Pues dejándose morir, cerrando el grifo de la producción, echando a los pocos hijos que le quedan hacia las ciudades, camino del humo y cerrando las puertas. Si agricultores y ganaderos agonizan y la sociedad silba y los mira con desprecio, no queda otra: en vez de plantar cereales o legumbres o girasol, criar ovejas o cerdos, los productores agropecuarios van a cerrar el grifo. ¿Y eso qué significa? Pues crisis alimentarias y subida continua de precios de los productos básicos.

¿Y cómo se va a vengar el campo? Pues dejándose morir, cerrando el grifo de la producción, echando a los pocos hijos que le quedan hacia las ciudades, camino del humo y cerrando las puertas

Se acabó la globalización de los precios en origen, ahora hay que pagar las materias primas en Europa a lo que de verdad cuestan o sea un ojo de la cara, porque las políticas restrictivas, proteccionistas, animalistas y burocráticas que alienta la PAC han encarecido brutalmente las cotizaciones. Y lo que viene de fuera ya no es un regalo y llega repleto de fitosanitarios y tratamientos prohibidos en la UE.

Lo que está empezando a pasar ahora se veía venir y es indignante que los poderes públicos responsables de la cosa agropecuaria echen balones fuera y culpen, en exclusiva, de la subida explosiva de precios a guerras y a la pandemia del covid. No y no. Donde ha habido “prima de Herodes”, ayudas de traca al lino, primas para no producir, cero euros para incentivar rendimientos, exigencias mil y la Ley de Restauración de la Naturaleza a punto de ver la luz tiene que haber culpables. Y los hay. Lástima que no vayan a ir a la cárcel. La venganza del campo tiene responsables y también las crisis alimentarias que están por venir. Ya verán, ya.