LaLiga

Las intérpretes de signos en educación denuncian la bajada de calidad del servicio

La Junta retira la concesión a la Federación de Sordos de Castilla y León y se la da una empresa privada durante los exámenes de diciembre

 
Una intérprete de signos en un acto en la capital.
Una intérprete de signos en un acto en la capital. Foto L.O.Z.

JUDIT CALVO Las intérpretes de lengua de signos que traducen las clases a los niños sordos escolarizados en los centros educativos de toda la región denuncian la bajada en la calidad del servicio que desempeñan tras el cambio de titularidad de la empresa concesionaria.


Hasta el pasado noviembre era la Federación de Sordos de Castilla y León la que se encargaba de gestionar el servicio y organizar a las 26 trabajadoras que realizan la función de intérpretes en la región, pero tras un concurso público, la Junta adjudicó el servicio a la empresa Atlas, del grupo Adecco, que según las trabajadoras, «no sabía ni qué labor desempeñábamos en los colegios, ni qué hacíamos exactamente», lamentan las afectadas.


Aunque la nueva empresa recibió un escrito pidiendo la subrogación de los empleados, según las trabajadoras aseguraron que les iba a costar muy caro, y echaron a la calle a la mayoría de las que llevaban más tiempo trabajando.


El resto de empleadas a las que sí han vuelto a contratar han visto reducidas sus retribuciones hasta siete euros brutos la hora de trabajo y con un contrato de administrativo, que no se ajusta al perfil que desarrollan en los centros educativos.


Además de las condiciones que según el colectivo les han obligado a aceptar, las profesionales también denuncian la bajada de la calidad del servicio, «porque no solo somos traductores, también hacemos apoyo, somos psicopedagogas, psicólogas... interpretamos la clase del profesor dependiendo de cada alumno, por lo que un cambio de profesionales a mitad de curso puede suponer una importante bajada curricular», lamentan.


Y es que el cambio de la empresa concesionaria se realizó durante los exámenes de diciembre, una fecha especialmente sensible para un colectivo de alumnos «que ya tienen sus propias dificultades para seguir las clases y las explicaciones del profesor».


Frente al despido de varias profesionales, la Federación de Sordos de Castilla y León, la Federación de Madres y Padres de Alumnos y los propios colegios con alumnos afectados firmaron una petición para que se mantuviera a las mismas intérpretes que venían atendiendo a los alumnos, pero según las afectadas «la petición no se tuvo en cuenta y se contrató en plenos exámenes de diciembre a gente nueva para trabajar con los alumnos».


El colectivo busca ahora conseguir que se readmita a las empleadas despedidas y conseguir mejorar las condiciones laborales que según su criterio «se han rebajado hasta el límite».

Suscríbete a la edición papel

Suscripción La Opinión papel

Desde tu ordenador

Recibe el periódico en tu casa todos los días. Es rápido, cómodo y sencillo.
 
Enlaces recomendados: Premios Cine