19 de abril de 2017
19.04.2017
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Cuando los fotoperiodistas lloran

Las lágrimas de un reportero sirio tras una masacre infantil en Alepo logran captar la atención internacional

19.04.2017 | 00:19

Las lágrimas de un fotógrafo que, cámara en mano, traslada a un niño gravemente herido tras la última masacre de Alepo -un atentado suicida en el que en el murieron más de 120 personas que iban a ser evacuadas, la mitad niños- ha logrado poner el foco sobre una realidad que pierde poder de atención informativa tras años de sangría y bombas: el conflicto de Siria.

Pero de ese último ataque mortal a civiles se ha hecho viral la desoladora imagen que ha dado la vuelta al mundo: el fotógrafo sirio Abd Alkader Habak llorando desconsoladamente de rodillas, momentos después del atentado. La instantánea de Twitter se muestra desgarradora: el periodista junto al cuerpo carbonizado de un niño. Emociona la humanidad, conmueve el escorzo de frustración del fotógrafo que tanta empatía provoca. Ayuda a un niño herido, luego se derrumba y, de rodillas, rompe a llorar superado por la magnitud de la tragedia. Pero la imagen reabre también el debate sobre la práctica del reportero. ¿Ayudar o fotografiar? ¿Es la prestación de primeros auxilios una excepción para el fotoperiodista? ¿Propaga más ayuda humanitaria una imagen icónica del conflicto o asistir a un herido?

Ese reportero gráfico que se preocupó de ayudar a las víctimas antes que de tomar fotografías, ¿es una anomalía? Joao Silva, el fotógrafo de "The New York Times" que perdió las piernas en Afganistán en 2010 recordaba lo fácil que es considerar a fotógrafos de guerra como buitres, "cuando nos ves caminando entre charcos de sangre y cadáveres para captar esa imagen perfecta?". Pero no hay botín para el reportero de guerra, así que difícilmente puede ser esa su motivación. El oficio está mal reconocido y peor pagado, según asegura en un artículo el periodista David Jiménez. Fotoperiodistas españoles reflexionan sobre ese viejo debate, que de nuevo trae a la actualidad el fotógrafo sirio.

A 10 kilómetros de Siria

El periodista documental vigués y freelance Felipe Carnotto asegura desde Turquía -a diez kilómetros de la frontera Siria, en Kurdistán- que "es un tema muy polémico". "Los fotoperiodistas desarrollan su trabajo y para mí, ante todo, hay que tener ética y ayudar a la gente que esté sufriendo. Lo principal es empatizar con quien fotografías". Se refiere a una fórmula que permite crear "una foto más cercana", pero también habla de su modus operandi. De todos modos, la ayuda no siempre da fruto, explica. "Recientemente tuve que ayudar a unos refugiados en la ruta de los Balcanes. Estaban exhaustos y me preguntaron si podía cargar con sus bebés. Lo hice y les indiqué dónde podrían descansar: en el campo de refugiados de Gevgelija", relata. "Mi intención era llevarles allí y que descansaran pero al final no fue una buena idea porque ellos ya habían estado y solo querían seguir hacia Serbia", se apena el fotógrafo. "En el campo estuvieron retenidos bastante tiempo, por lo que muchas veces las buenas intenciones no sirven para nada", o no dan resultado, reflexiona.

Alfonso Durán asegura que nunca se ha visto en una encrucijada similar, pero distingue entre dos pulsiones: "el instinto de fotógrafo y el humano". "A veces también informas para salvar vidas", alerta el profesional. Es decir, una fotografía puede servir para parar un conflicto. Eso sí, entre las imágenes polémicas a lo largo de la historia, Carnotto recordaba la del fusilamiento en directo de la guerra del Vietnam. Alfonso Durán añade que la profesión de reportero está muy expuesta a la crítica voraz de las redes sociales: "La sociedad critica mucho. Yo no soy de juzgar. En este caso se podría entender que cada uno reaccione de un modo; son situaciones extremas".

El fotógrafo freelance Juan Teixeira critica que "la atrocidad de la guerra de Siria y atentados tan salvajes solo lleguen a la sociedad a través de breves fotos virales como esta". "Deberíamos reflexionar más y no conmovernos fugazmente con una foto", explica el profesional. "Respecto al fotógrafo, creo que no debería ser noticia nunca el que informa, sino el contenido", añade. "Y por otro lado, la foto demuestra que los que están sobre el terreno no son buitres, sino seres humanos en unas condiciones muy duras. Los que se la juegan como Abd no lo hacen por dinero ni fama, si no por humanidad", concluye.

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