La columna del lector

¿Todo queda en casa?

20.10.2015 | 00:14

Realmente en los tiempos que corren hoy en día, sería de tontos asustarse o extrañarse de muchas de las cosas que pasan a diario o de las que uno se entera por los diferentes medios de comunicación. Todos o casi todos, ya sabemos o conocemos el modo de comportarse de ciertas empresas de diferente índole, unas veces muy a las claras y otras, casi las más frecuentes, de tapadillo. Pero en realidad, no suele serlo tanto ya que más tarde o temprano se terminan conociendo sus modos de actuar caiga quien caiga, la cuestión está en obtener aquello que se pretende sin miramientos, pero eso sí, para conseguir siempre lo que se quiere.

Leo en el día de hoy en un periódico muy conocido de tirada nacional un artículo en el cual su encabezamiento nos expone que "más de la mitad de las empresas del IBEX 35 tiene en sus filas a exmiembros que han estado metidos muy directamente en la política a lo largo de los años". Por supuesto que todo esto es archisabido o muy conocido y no nos debería extrañar a nadie. Pero ya ven ustedes, en el mencionado trabajo se cita una por una a las personas y a las empresas a las que están prestando tan relevante trabajo y que no creo necesario transcribir en este escrito sus nombres pues creo que, quien más quien menos, ya conocemos.

Por supuesto que nadie pone en duda que cada uno es libre de trabajar allá donde le plazca y lo mismo, por supuesto, que las empresas son muy libres de poner en ellas a aquellas personas que más idóneo vea bajo su criterio para el cargo y para su empresa y claro, bajo ese criterio, quiénes más idóneos que aquellos que se han movido en las altas esferas de la política nacional o internacional y que conocen o pueden conocer mucho de lo que se ha cocido y se sigue cociendo entre las bambalinas de la política. No digamos si a esto le sumamos todas sus relaciones nacionales y no nacionales con todo ese mundo, las más de las veces muy oscuro o al menos casi todos sospechamos bastante de esos mundos donde se mueve el dinero y el poder tan sutilmente como gato panza arriba y donde tanto se calla o se tapa.

Yo aún añadiría un factor más que ahí sí que abundan esos puestos, los tan conocidos de los consejos de administración de tal o cual banco, empresa, etc. Ahí abundan como hormigas y por tres o cuatro reuniones al año o alguna más, son agraciados con unos privilegios de sueldos, dietas, viajes y otras dádivas que asustan solo conocer lo que sacan al año de sueldo y ya digo, por no más de cuatro o seis reuniones al año o, por qué no, porque el hecho de estar su nombre le da fama.

No, a esta persona nada de esto le asombra, más bien le asquea o le repugna cuando uno conoce que a muchísimos de sus trabajadores le pagan como le pagan o le hacen contratos de esos que todos conocemos y encima hay que darle las más sinceras gracias y hasta un apretón de manos. Pero claro, es que los beneficios han caído un 0,5% (yo diría más exactamente, que se ha dejado de ganar) eso es muy pero que muy grave, "porca miseria" sí, pero es que se les paga a esas personas para eso, para ver el modo de ganar más y más con sus ideas y con sus contactos o relaciones y otras cosillas y nada de sueldos abusivos a los trabajadores.

Francisco Javier Gómez Juan

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