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Grito de comerciantes y hosteleros para salvar el casco antiguo de Zamora: «Necesita vida todos los días»

Azeco ve imprescindible para el renacer comercial de la zona histórica que se lleven servicios públicos y administrativos y se facilite vivir en ese entorno

Locales sin actividad en la calle Ramos Carrión.

Locales sin actividad en la calle Ramos Carrión. / Víctor Garrido (archivo)

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Zamora

La actualización de unas normas urbanísticas que son del siglo pasado para que tengan más racionalidad y menos cortapisas es una reivindicación que el sector empresarial zamorano realiza como acción prioritaria para volver a dotar de vida al casco antiguo de Zamora. Comerciantes y hosteleros tienen claro que el actual Plan Especial del Casco Histórico de la ciudad debe introducir cambios importantes que faciliten esa reactivación de la parte noble de Zamora, con el fin de que tenga vida todos los días y no únicamente los fines de semana por la presencia de turistas.

Al respecto, el presidente de la Asociación Zamora de Empresarios del Comercio (Azeco), Ruperto Prieto, considera que el turismo, principalmente de fin de semana, no es suficiente para revitalizar el casco antiguo y se necesita también que haya un flujo de personas todos los días. Para que merezca la pena abrir un comercio o un negocio de hostelería es necesaria esa vida a diario porque para mantenerlo «tienes que tener actividad económica todos los días del año, no solo determinados días», explica. Para ello, no solo se tiene que facilitar con la nueva normativa el poder vivir o facilitar la inversión y el emprendimiento en esa zona histórica de Zamora, sino que además puede resultar útil para ello que se recuperen servicios públicos en la zona.

Al respecto, recuerda que cuando estuvo en el Castillo la Escuela de Idiomas y la de Artes y cuando el Conservatorio se ubicaba en el antiguo palacio provincial de la Diputación había más vida que ahora y eso «generaba un flujo de gente a diario que hacía que pudiese haber negocios que fuesen viables.

Eso desapareció y a ello se sumó que con el Plan Especial del Casco Histórico de Zamora, aprobado definitivamente el 4 de mayo de 2000, urbanísticamente se endureció la normativa. Por ello, de cara a la reforma de la nueva planificación, resulta «imprescindible» que los cambios faciliten la inversión y que la gente pueda emprender en el casco antiguo.

Un edificio cerrado de la rúa de los Francos.

Un edificio cerrado de la rúa de los Francos. / Víctor Garrido (archivo)

Para ello también se requieren unas normas claras y adaptadas a los tiempos actuales porque con las que están ahora en vigor algunos aspectos quedan a la interpretación del técnico de turno. Eso puede hacer que un empresario empiece una obra y una reforma con una declaración responsable y luego le pongan cortapisas o incluso un técnico primero diga una cosa y luego otro otra, con lo que en esas condiciones resulta «complicado emprender», lamenta Ruperto Prieto.

El presidente de Azeco valora que el Ayuntamiento haya dado el paso para modificar el plan y ha abogado por trabajar entre todos, la Administración, las asociaciones y los empresarios, para que se escuche a unos y a otros y «que todo el mundo aporte para buscar soluciones, que es la clave».

Sin autobuses urbanos

Otra crítica que apunta el responsable de Azeco se refiere a la movilidad, que es «básica» y pese a ello, a diferencia de otros cascos antiguos, en el de Zamora no existe un servicio de transporte público ni autobuses urbanos que accedan al entorno. En ese sentido, Ruperto Prieto reclama «un uso razonable» de las calles y que exista una buena accesibilidad tanto para peatones como para coches, como ha habido en otras zonas de Zamora que se han semipeatonalizado y en las que esa solución ha resultado «una ganancia».

Azehos reclama flexibildiad en el planeamiento y agilidad en las licencias

Por su parte, el presidente de la patronal de hostelería Azehos, Ángel Vicente, pide flexibilidad en la normativa y agilidad a la hora de tramitar licencias y recalca que en pocas capitales de provincia españolas hay tan poco negocio en el casco antiguo como en la de Zamora. En otras ciudades los locales entre la Plaza Mayor y la catedral están casi todos con negocios abiertos, pero en Zamora según se va avanzando hacia el templo mayor zamorano «cada vez va habiendo menos tiendas, bares y establecimientos», especialmente más allá de la plaza de Viriato, lamenta.

También incide en que para la edición de 2001 de Las Edades del Hombre se acometió una importante inversión para rehabilitar las calles del casco antiguo de Zamora y para la última edición de esa exposición de 2025 y 2026 no se ha hecho nada.

Escollos a las placas solares y el aire acondicionado

Desde la Asociación Empresarial de Instalaciones Eléctricas y de Telecomunicaciones de Zamora (Aeza), su presidente, Javier Hernández, hace alusión a las trabas para poder instalar sistemas de aire acondicionado, de aerotermia o placas solares en el casco antiguo.

Los aparatos de aire acondicionado directamente no se permiten si dan a la calle, cuando existen soluciones que sí se permiten en los cascos antiguos de otras ciudades, como colocar rejillas ornamentales o revestimientos que disimulen la instalación y hagan que no desentone con el entorno. También hay escollos a la hora de instalar placas solares o sistemas de aerotermia, por lo que la planificación actual del casco histórico choca con las energías renovables o la climatización, cada vez más necesaria en un contexto de cambio climático.

Al presidente de Aeza, asociación que agrupa a casi un centenar de instaladores, eso le parece «una barbaridad, en pleno 2026, teniendo soluciones con las que se podía llegar a un término medio», expone.

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