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Patrimonio

La Catedral de Zamora inicia las intervenciones del cimborrio tras intensas precipitaciones invernales

El obispo de Zamora visita las obras de conservación de la singular cúpula

Obras en el cimborrio de la Catedral.

Obras en el cimborrio de la Catedral. / Victor Garrido / LZA

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Natalia Sánchez

Natalia Sánchez

Zamora

El cimborrio de la Catedral de Zamora, uno de los símbolos de la seo y de la ciudad, está siendo objeto de una intervención de conservación y mantenimiento.

La actuación se está produciendo en “las juntas existentes entre las piezas de fábrica de la cubierta” indican fuentes diocesanas. Las labores tienen "carácter habitual” y están destinadas a prevenir su deterioro y garantizar su adecuado mantenimiento, tras las intensas precipitaciones caídas a lo largo del último invierno.

Obras en el cimborrio de la Catedral

Una parte de la cúpula con andamios. / Victor Garrido / LZA

El Cabildo Catedralicio costea está intervención con los recursos obtenidos de las visitas turísticas al templo, unos fondos que "contribuyen así directamente a la conservación y cuidado" de la seo.

Además, el obispo de Zamora, Fernando Valera, ha visitado los trabajos de conservación. Durante la visita, el máximo responsable de la Diócesis de Zamora pudo conocer de primera mano el desarrollo de los trabajos y acceder, con las medidas de seguridad necesarias, a una zona de la Catedral que habitualmente resulta inaccesible.

El obispo de Zamora, Fernando Valera, en su visita a las obras del cimborrio.

El obispo de Zamora, Fernando Valera, en su visita a las obras del cimborrio. / Diócesis de Zamora

Características

El cimborrio constituye una de las imágenes más reconocibles de la Catedral y del propio perfil monumental de Zamora. La cúpula se construyó en el siglo XII, en ella destaca por su originalidad arquitectónica y combina influencias muy diversas, como la bizantina, la islámica o la románica francesa. Levantada sobre el crucero del templo, presenta una estructura de gran complejidad, coronada por una cúpula nervada y un característico exterior cubierto de escamas de piedra. Esta solución constructiva, poco habitual en el románico peninsular, le confiere un aspecto inconfundible y ha despertado durante décadas el interés de historiadores y especialistas.

Estado de las piedras de la cubierta gallonadas de la cúpula.

Estado de las piedras de la cubierta gallonadas de la cúpula. / Cabildo Catedralicio

Su diseño se pone en relación con otros ejemplos de la arquitectura medieval española, especialmente con las llamadas cúpulas del Duero. Los dieciséis gallones exteriores junto con las torrecillas y la decoración escultórica contribuyen a crear un conjunto de gran riqueza visual, en el que la solidez de la piedra se combina con una notable sensación de movimiento y ligereza.

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