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Turismo

El Parador de Zamora: ahora resulta que hay que arreglar el tejado

Se trata de la remodelación de las cubiertas del edificio histórico, no previsto en la remodelación integral

Obras del Parador de turismo de Zamora

Obras del Parador de turismo de Zamora / Victor Garrido / LZA

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Carlos Gil Andrés

Carlos Gil Andrés

Zamora

Paradores ha encargado la redacción de un nuevo proyecto para la rehabilitación, conservación y mejora de la eficiencia energética en parte de las cubiertas del establecimiento de Zamora, una zona donde no estaba previsto intervenir.

Parte de la cubierta del Parador de Zamora ya ha sido modificada con objeto de servir de apoyo al cerramiento de patio cuyas obras han sido ejecutadas por Turespaña. Se ha intervenido en parte de las cubiertas del Palacio de los Condes de Alba de Aliste (S. XV–XVI), para integrar la estructura de la nueva cubrición del patio. Durante el proceso de ejecución de esta parte se ha podido comprobar que el estado de la cubierta restante, que quedaba fuera del alcance del proyecto, precisaba especial atención.

Analizada la situación tanto por los técnicos del equipo redactor como de la Unidad Inmobiliaria de Turespaña, se concluyó que dado su estado de conservación de la cubierta y las intervenciones que había sufrido a lo largo del tiempo por los diferentes usos del edificio, convenía su rehabilitación y conservación, para lo cual es preciso redactar un proyecto básico y de ejecución con control arqueológico así como la correspondiente dirección facultativa y coordinación de seguridad y salud para la fase de ejecución de las obras. Ese es el contrato que sale ahora por cien mil euros

Se trata, pues de la demolición y reconstrucción del resto de cubiertas que conforman la envolvente del Edificio Histórico “Palacio de los Condes de Alba de Aliste (S. XV–XVI)”, contrato valorado en cien mil euros que sale justo cuando se acaba de poner en marcha en de la obra principal de reforma del interior del inmueble, que renovará instalaciones, cocina y habitaciones, y que permitirá abrir al público de nuevo el 1 de noviembre, que salta de los diez millones de euros.

Ahora sale a la luz este nuevo contrato para redactar un proyecto de mejora de la cubierta del edificio histórico. El proyecto debe incluir además, un estudio de mejora de la eficiencia energética, considerando las compatibilidades necesarias para la integración de instalaciones en el bajo cubierta que precise instalar la Sociedad Estatal Paradores para el uso y explotación del edificio, presentando todas aquellas propuestas o soluciones que pudiesen mejorar no solo la eficiencia sino también el confort y la seguridad en los edificios o en sus instalaciones, aprovechando las intervenciones que con motivo del levantamiento de las cubiertas se pudiesen hacer, como mejora de los aislamientos térmicos, acústicos, impermeabilizaciones, generación de energía solar fotovoltaica, mejora de instalaciones existentes, recogida y reciclado de aguas pluviales, pre instalación de equipos o líneas de vida, entre otras.

Dilatada historia

El Parador de Turismo de Zamora, situado en la Plaza de Viriato 5, se instala en el Palacio de los Condes de Alba de Aliste (S. XV–XVI). Su construcción fue promovida por Enrique Enríquez de Mendoza, al que Enrique IV hizo conde de Alba de Aliste en 1459. No se sabe cuánta de esa construcción original pervive hoy día, aunque al menos todo el paño retranqueado de la fachada principal y la torre oriental de la misma datan de entonces. La diferencia que se advierte en el aparejo de la fachada responde a que el tramo de la misma tangente a la torre meridional fue reconstruido en 1560.

El patio central, de traza rectangular, es un híbrido gótico-renacentista construido en la tercera década del siglo XVI.

En 1653 el edificio sufrió un importante incendio que acrecentó el deterioro acumulado por el abandono en que lo tuvieron sus ilustres dueños, siempre acosados por los acreedores, y frecuentemente alejados de la ciudad por el desempeño de cargos en la corte o en la administración pública a lo largo del siglo XVII.

En 1797 el palacio fue comprado en deplorable estado al duque de Frías y Breza, para destinarlo a centro correccional de mujeres disolutas y a la acogida de niños expósitos y ancianos pobres.

La adecuación del edificio a su actual destino como Parador de Turismo fue proyectada en 1966 por Jesús Valverde y ejecutada en los dos años.

Desde entonces ha recibido obras de reforma, aunque sin duda una de las más importantes la que se está produciendo en estos momentos.

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