Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Diego Braña Linares, ganador del Certamen Literario Valpuesta: "El río Duero y la ciudad de Zamora son entornos que motivan a escribir. Han sido para mí y para muchos otros escritores una fuente de inspiración"

"Ganar ha sido una sorpresa, no solo por el premio económico, sino también por la posibilidad de que publiquen la obra. Es un orgullo y una satisfacción personal muy grande"

Diego Braña Linares con el premio del Certamen Literario Valpuesta (con camiseta azul en el medio)

Diego Braña Linares con el premio del Certamen Literario Valpuesta (con camiseta azul en el medio) / Cedida

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Zamora

A sus 26 años, Diego Braña Linares ha ganado la primera edición del ‘Certamen Literario Valpuesta’, en la modalidad de poesía. El concurso, dirigido a jóvenes autores de entre 18 y 30 años e impulsado por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, celebró su clausura el sábado 18 de julio en el Palacio de la Isla de Burgos. Allí, Braña fue galardonado por su obra ‘Las oscuras golondrinas nunca volvieron’. Con un título inspirado en el poema de Bécquer, el libro recoge versos muy personales, donde están presentes el río Duero y la ciudad de Zamora. 

¿Cómo ha sido la experiencia del certamen?

El evento estuvo muy bien organizado y fue súper enriquecedor. Fuimos ocho seleccionados, cuatro en la categoría de narrativa, y otros tantos en la de poesía. El ambiente y la atmósfera fueron muy agradables. Hablar con otros escritores sobre la poesía, y conocer sus inquietudes y sus puntos de vista ha sido algo muy bonito. No tenía expectativas reales porque, al ser la primera edición, no se sabía nada de cómo sería, pero terminé la experiencia muy contento.

¿Qué significado tiene haber ganado? ¿Por qué te presentaste?

Ha sido una sorpresa, porque no me presenté con muchas expectativas. Me enteré de la existencia del certamen un mes antes de que terminara el plazo, cuando llevaba abierto desde diciembre. Mi hermano me lo mandó, y me animé a participar con los poemas que tenía escritos. En tres semanas los junté todos e intenté buscar un hilo conductor, para que no fuera tan solo un collage de todos ellos. Y ganar ha sido una sorpresa, no solo por el premio económico, sino también por la posibilidad de que publiquen la obra. Es un orgullo y una satisfacción personal muy grande.

¿Cómo se vive pasar de escribir para uno mismo a que los lectores vayan a poder ver estos poemas?

Teniendo en cuenta que no me dedico a nada relacionado con la escritura, es curioso. Cuando hablaba del certamen con amigos y familiares, a veces les sorprendía un poco. Entonces, es una cosa extraordinaria, al menos en mi caso. 

En el certamen comentábamos que lo normal es que ciudades como esta, donde casi se respira la poesía, inviten a escribir. Lo raro sería que no lo hicieran

Diego Braña Linares

¿Cuándo empezó tu camino en la escritura? 

Desde pequeño me ha gustado escribir, siempre como un hobby. Nunca he tenido el afán de publicar nada, era algo que hacía para mí, desde lo íntimo y lo personal o, en todo caso, familiar. Si se daba el caso, como este del certamen, y se publicaba lo que escribía, pues bienvenido sea, pero nunca tuve esa finalidad.

¿Cuáles son los autores que más han influido en tu obra? 

El que más me ha marcado es Machado, y seguramente se refleja un poco en mi obra. Lo poco que leo es poesía, no leo mucha narrativa. He leído bastante las obras de Machado, y me ha influido mucho. Me gusta el punto un poco pesimista que tiene su obra, pero que a su vez mantiene tintes esperanzadores, mientras habla de Castilla. Me gusta estar paseando por el Duero y escribirle a un olmo o a un sauce seco (risas). También me gusta Bécquer. De hecho, el título de mi poemario hace referencia a uno de sus poemas más famosos. Por otro lado, en cuanto a escritores zamoranos he leído bastante a Claudio Rodríguez.

En la obra están muy presentes Zamora y el río Duero, ¿cómo se relaciona todo ello con los temas personales que tratas en la obra?

Aunque nací en Gijón, he vivido toda mi vida en Zamora, y prácticamente soy zamorano. El origen de los poemas nace de la terapia que a veces supone escribir a raíz de temas familiares, como el fallecimiento de un ser querido. Es decir, cosas que pueden marcar a alguien desde niño o adolescente. En cuanto al río Duero y la ciudad de Zamora, creo que son entornos que motivan a escribir. Han sido para mí y para muchos otros escritores una fuente de inspiración. En el certamen comentábamos que lo normal es que ciudades como esta, donde casi se respira la poesía, inviten a escribir. Lo raro sería que no lo hicieran. En mi obra hago mucha referencia al Duero, e intento pasar de lo personal a lo descriptivo sobre la ciudad, aunque depende un poco del poema. 

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents