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Vecinos y vecinas, satisfechos con la inversión municipal en los patios y el talud

Rabiche: del nuevo muro a una zona de aparcamiento y un parque infantil

La barriada participa en el diseño de nuevos espacios de uso comunitario mientras reivindica ayuda para renovar fachadas y tejados de las veinte viviendas levantadas por el Ayuntamiento hace 4o años

Una vecina de Rabiche muestra desde la calle de Las Bodegas  el aspecto de los diez patios recién estrenados.  | JOSE LUIS FERNÁNDEZ

Una vecina de Rabiche muestra desde la calle de Las Bodegas el aspecto de los diez patios recién estrenados. | JOSE LUIS FERNÁNDEZ / JOSE LUIS FERNANDEZ

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Zamora

El suceso que pudo acabar en desgracia en Rabiche la madrugada del 30 de marzo, cuando se vino abajo un muro de contención sobre una decena de viviendas, ha contribuido a que el Ayuntamiento de Zamora coloque en su agenda a esta barriada, marginal desde que se levantaran las casas unifamiliares entre 1986 y 1989. Y es que tras la obligada inversión de medio millón de euros para levantar una pared de hormigón armado, consolidar la carretera próxima y la reconstrucción de los patios traseros sepultados bajo el muro, el Consistorio ha puesto en marcha la creación de un parque infantil en la explanada trasera de Rabiche, la más próxima al inicio de esta vaguada donde se asientan las veinte viviendas.

Por primera vez, la barriada contará con un lugar para que los niños y las niñas puedan disfrutar, dotado con elementos de juego infantil, sin tener que desplazarse al barrio de San Frontis, a la calle de José Regojo, o al parque situado en Los Pelambres. "Es muy necesario, aquí tenemos mucha población infantil" que jugaba en la única calle que da acceso a las casas y que, por tanto, tiene tráfico habitualmente, expone Sara García, una de las jóvenes mujeres que tomó protagonismo cuando el barrio vivió la peor madrugada de su historia.

El diseño de ese espacio actualmente sin asfaltar es el resultado de la consulta del concejal de Izquierda Unida de Obras, Parques y Jardines, Pablo Novo, con vecinos y vecinas para emprender el proyecto antes de que concluya el verano. El Ayuntamiento "hará un aparcamiento", detalla Sara, que no oculta el agrado por lo conseguido, "más vale tarde que nunca", sentencia.

Explanada sobre la que el Ayuntamiento construirá un parque infantil y una zona de aparcamiento.  | JOSE LUIS FERNÁNDEZ

Explanada sobre la que el Ayuntamiento construirá un parque infantil y una zona de aparcamiento. | JOSE LUIS FERNÁNDEZ

En un lateral de esa zona, los contenedores nuevos y un punto para depositar muebles viejos y otros enseres atestiguan la atención que el Ayuntamiento está prestando a esta parte de la ciudad. Sorprende que la única calle que da salida hacia San Frontis luzca limpia, "es que el servicio de Limpieza viene una vez o dos por semana", otra de las viejas reivindicaciones que han visto cumplidas en estos meses, pasa el camión que arroja agua sobre las aceras y la calzada.

Más que satisfechos con la intervención municipal concluida en junio para reponer los daños ocasionados por el desplome del sistema de contención mal construido, "nos han hecho un peazo muro que esperamos que dure toda la vida", apunta Sara, Rabiche mira ahora al otro lado de la vaguada que ocupan sus habitantes, a la parte trasera de las otras viviendas que lindan con un espacio natural por el que "cae el agua de la lluvia. Ahí necesitamos que se construya otro muro porque la tierra puede venirse abajo y provocar una desgracia". La sombra del suceso de la madrugada del 30 de marzo de este 2026 mantiene en tensión a las familias , "no hubo muertes de milagro", comenta Sara. La parte superior de esa pared de tierra la corona el antiguo canal de San Frontis.

Las puertas de salida de los patios hacia el callejón que linda con el muro.  | JOSE LUIS FERNÁNDEZ

Las puertas de salida de los patios hacia el callejón que linda con el muro. | JOSE LUIS FERNÁNDEZ

"Ya era hora de que nos hicieran un poco de caso", comenta Sara. El colectivo de residentes en Rabiche, más de 150 personas, con un papel muy activo de la gente más joven a la hora de reivindicar, da un paso más allá en ese proyecto de mejora de la barriada al instar al Consistorio a que se subvencione la rehabilitación de las fachadas y de los tejados.

Las cubiertas de las casas "están en muy mal estado porque no se han renovado las tejas desde que se construyeron las viviendas, están desgastadas, hay goteras en la mayoría de las casas y puede haber una desgracia", insiste esta vecina nacida en la barriada que no ahorra palabras de agradecimiento para la concejal del PSOE de Servicios Sociales, Auxi Fernández López, que "ha estado muy pendiente de nosotros, se ha reunido muchas veces, nos ha visitado para ver cómo estábamos y qué necesidades tenemos".

Vecinos y vecinas de Rabiche participan del diseño del parque infantil

Vecinos y vecinas de Rabiche participan del diseño del parque infantil

Las conversaciones con la concejala de Servicios Sociales han incluido el debate sobre intervención en las cubiertas, cuyo coste no pueden afrontar en solitario las familias, "estamos intentando solucionarlo conjuntamente, Auxi ha estado en las casas viendo las goteras. No nos negamos a poner parte del dinero pero necesitamos que el Ayuntamiento nos ayude. Nos han dicho que están intentando solucionarlo".

La renovación de los canalones en las fachadas traseras, tras los desperfectos del empuje del muro que se vino abajo contra estos espacios, es otra de las intervenciones inaplazables en las fachadas principales que sufren filtraciones por el deterioro de las bajantes que recogen las aguas de las lluvias desde los tejados hasta la vía pública. "Las casas son del Ayuntamiento y nos tiene que autorizar a realizar obras", expone, si bien apunta que el poder adquisitivo no les permite acometer una reforma integral tras cuatro décadas sin meter un euro en el mantenimiento, admite.

Punto de recogida de muebles y otros enseres instalado por el Ayuntamiento.

Punto de recogida de muebles y otros enseres instalado por el Ayuntamiento.

La mentalidad de sus mayores era otra, recalca para declarar que las generaciones más jóvenes como la suya quieren mejorar las condiciones del barrio y están dispuestas a arrimar el hombro en la medida de sus posibilidades.

Acondicionar el entorno

El entorno de lo que se convertirá en un espacio de ocio, rodeado actualmente de construcciones en desuso y casi en ruinas, se transformará más adelante, dentro de un plan de intervención que está por diseñar y que incluirá actuaciones también en otros barrios de la periferia de Zamora capital.

Por el momento, esa parte en la que muere la barriada dispone de alguna edificación baja que sirve de garaje para algunos vecinos. Sobre estos, existen viejas cuadras donde todavía se puede ver algún caballo amarrado en la parte alta a una especie de balaustre metálico. Más allá, se levanta alguna casa de planta baja de construcción precaria ocupada aún. Esa será otra fase que el actual equipo de Gobierno municipal IU-PSOE tiene en cartera.

Contra la leyenda negra

Rabiche lucha contra una leyenda negra que arrinconó a sus habitantes en este lado del barrio de San Frontis, un gueto que estas familias de las nuevas generaciones quieren abrir, "aquí cada persona tiene su trabajo en la construcción, como repartidores, en la hostelería, la limpieza o en el mercadillo, la mayoría, son autónomos que pagan sus impuestos".

Buscan un futuro mejor para sus hijos e hijas, "que estudien, están escolarizados van al Alejandro Casona y al instituto, hay gente que continúa en FP para tener un oficio", destaca Sara. Lejos del estereotipo con el que se carga a esta barriada, "aquí no se vende drogas, no vivimos de eso", ni los jóvenes lo quieren ni los mayores lo permitirían, "y lo que ellos digan se respeta y se sigue a rajatabla", declara esta joven gitana que insiste en que "nunca jamás en la vida ha habido porque siempre ha habido mucha gente joven y no se permite".

Las costumbres, las leyes gitanas, mantiene intacta la autoridad de los mayores en la organización de la vida en comunidad, aclara esta vecina. La edad media de esta población se sitúa entre los veinte y los cuarenta años y "la mayoría ha estudiado la FP, mi hijo tiene dos. De mi edad para abajo están todos tratando de labrarse un futuro".

Abrir el gueto

Sara reconoce que esta barriada es un gueto de gitanos, "lo han convertido en un gueto, es como la palabra Rabiche, vas por Zamora y dices que eres de aquí y... no queremos eso para nuestros niños y nuestras niñas". Agradece la atención del Ayuntamiento y considera que el camino que han emprendido para renovar esta parte de la ciudad y atajar la marginación es imparable.

El proyecto de dos murales relacionados con la cultura del pueblo gitano que el Consistorio de la capital tiene en proyecto viene a dejar constancia de esa política social que preside las intervenciones en los barrios de la periferia para cimentar la integración y la construcción de una capital que respeta la diversidad cultural de las diferentes zonas que la conforman.

Rabiche dio un giro de 180 grados en los años 80 del siglo pasado, cuando las viviendas unifamiliares dejaron atrás el chabolismo. Este siglo XXI, sus habitantes persiguen dignificar esta barriada encajada en San Frontis.

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