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Homicidio de la joven "devorada" por perros en La Hiniesta

La acusación pide a la Audiencia 4 años de cárcel para el pastor

La familia de la joven incide en "el desprecio por la vida de personas y la falta de custodia" de los animales, "agresivos y con hambre"

El dueño de los perros que mataron a la joven responde a la acusación durante el juicio celebrdo en Zamora.

El dueño de los perros que mataron a la joven responde a la acusación durante el juicio celebrdo en Zamora. / JOSE LUIS FERNÁNDEZ (ARCHIVO)

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Zamora

"Desprecio del pastor de La Hiniesta hacia las personas y su seguridad, la absoluta falta de control y custodia de día y de noche" sobre sus cinco mastines y dos perros carea, "sabiendo de su peligrosidad", para impedir ataques mortales como el sufrido por la joven Arancha Corcero sujetan los argumentos para solicitar a la Audiencia de Zamora que este homicidio por imprudencia grave se castigue con 4 años de cárcel.

El recurso presentado por el abogado de la familia de la vecina de Roales del Pan "devorada" por esa jauría contra la condena a dos años y medio de cárcel impuesta por la sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Zamora, rechaza las dilaciones indebidas que sirvieron para rebajar la prisión a Pedro G.R., el ganadero procesado por el homicidio. El letrado insiste en la "imprudencia brutal" del pastor de La Hiniesta. "Estaba avisado, sancionado" por la Guardia Civil y los tribunales tras denuncias de particulares y de una protectora de animales desde hacía una década, "pero le daba igual, solo pensaba en él mismo, su beneficio económico, y nunca en la gente", subraya Miguel Ángel Martín Anero en el recurso.

"Agresividad y hambre", la conjunción perfecta

El responsable del homicidio de Arancha por imprudencia grave no se replanteó nunca tomar medidas de seguridad a pesar de "la virulencia, agresividad, hambre y violencia" que definían a sus perros, según sostiene el abogado de la acusación particular. Esta conducta "indiferente" fue decisiva para que el paseo de Arancha terminara en tragedia ese 23 de octubre de 2023 a las 18.00 horas y echa por tierra cualquier atenuante que pueda rebajar la pena de prisión, incluida la de dilaciones indebidas, recalca la acusación particular, que exige a la Audiencia una revisión de esa pena de cárcel y que si descarta imponer los 4 años, se atenga a los 3 solicitados por la Fiscalía de Zamora.

El letrado agrega que Pedro no solo "deja sueltos" a los seis perros "sin importarle que puedan atacar a personas" como ya había ocurrido en varias ocasiones, sino que lo hace sin ninguna precaución, "no adopta ni una sola medida de prevención para que sus animales no causen daños a terceros sabiendo la potencialidad de estos. Le era más cómodo dejar los perros sueltos que en el cercado con las ovejas o hacer otro cercado exterior para que no pudieran atacar a los usuarios del camino". Es más, llegó a amenazar a los vecinos y caminantes que le reprochaban esa conducta, apostilla en el recurso el letrado.

Otros ataques, sanciones y condenas

El recurso vuelve sobre los ataques de la jauría que precedieron al que terminó con la vida de Arancha, desde el que sufrió un ciclista al detallado por el dueño de un negocio de hípica cercano, al que relataron los dueños de una finca a la que saltaron los perros o el que sufrieron unos peregrinos que tuvieron que tirarse a la cuneta del camino y fueron salvados por los anteriores de la ferocidad de los canes, apunta Martín Anero.

Los testimonios de estas víctimas resultaron impactantes en la vista oral al describir la agresividad de unos perros, un hecho que el pastor justificó porque "los tenía para evitar ataques de jabalíes y lobos a sus ovejas". Otro extremo que para el abogado es incierto porque "la primera especie no asalta rebaños y los segundos tampoco lo hacen en zonas tan próximas a núcelos urbanos".

Sin socializar y educados para defender

Las alegaciones se remiten a los informes de la veterinaria etóloga que prescribe el sacrificio de los siete animales "porque solo han conocido a su dueño, no los ha socializado nunca y los ha educado para ser territoriales y proteger al ganado", es decir, para defender al rebaño de casi 500 ovejas que el pastor tenía en un cercado móvil próximo al camino rural por el que pasó la joven de 27 años cuando fue embestida, derribada y comida por aquellos.

La etóloga explicó en el juicio que "el motivo de la agresividad de estos animales es la absoluta falta de cuidado de su dueño, que había obviado los más elementales deberes por no socializarlos"

El carácter agresivo de los perros fue descrito por la veterinaria que los atendía quien dijo que caundo acudía a examinarles "siempre está con Pedro al lado, que nunca lo haría ella sola", otro indicativo de que estos perros no podían estar sueltos y solos, agrega el recurso. El riesgo era máximo para quien pasaba cerca del camino que unía Roales y La Hiniesta, inmediaciones en las que el pastor iba moviendo el rebaño y "siempre" dejaba los perros sueltos, abunda en sus argumentos el abogado.

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