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Movilidad

El Ayuntamiento confía en una pronta solución de las señales para ciegos en los semáforos de Cardenal Cisneros

El alcalde expuso el problema a la Subdelegación del Gobierno, que se comprometió a solucionarlo

Una pareja de invidentes cruza un semáforo de Cardenal Cisneros.

Una pareja de invidentes cruza un semáforo de Cardenal Cisneros. / J.N. / LZA

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Carlos Gil Andrés

Carlos Gil Andrés

Zamora

El alcalde de Zamora, Francisco Guarido, cree que el problema del bajo volumen de la señalización acústica para las personas invidentes de los semáforos de Cardenal Cisneros se va a solucionar en un plazo breve de tiempo.

Guarido se hizo eco en sus redes sociales del reportaje de este diario en el que se exponía el problema que se plantea a los ciegos que intentan atravesar la travesía, debido a que el volumen del indicativo del verde para los peatones está tan bajo que es inaudible por los usuarios de esta ayuda.

El alcalde cree que las personas que han denunciado públicamente esta situación, porque están directamente afectados "tienen razón". De hecho en la última reunión mantenida por el Ayuntamiento con la Subdelegación del Gobierno y los responsables de Carreteras para coordinar todos los asuntos relacionados con las obras de humanización de las travesías, el pasado 6 de julio, se planteó este asunto.

Guarido cree que "la solución es fácil, es una mera regulación del sonido y se comprometieron a resolverlo con urgencia".

Esperemos que esta vez los técnicos, o quienes les den la orden prioricen en primer lugar el objetivo de este tipo de señales sonoras, que los invidentes puedan oírlas para cruzar con seguridad una avenida que no es una calle cualquiera, sino una vía con dos carriles dobles por sentido de circulación por la que circulan además miles de vehículos, ya que es una de las principales arterias que cruza la ciudad.

Obras de humanización

Este tramo, desde la rotonda del puente de los Tres Árboles a la rotonda del Sancho era una travesía urbana de la N-630 y entró dentro del acuerdo entre el Ministerio de Transportes y el Ayuntamiento para traspasar la titularidad del Estado al Gobierno local. El paso previo es que el Gobierno se comprometía a dejar arregladas las travesías, entre ellas esta de Cardenal Cisneros, adaptándolas además a su nuevo cometido de calles urbanas y no travesías de carreteras nacionales. Por ello se previó un diseño que permite calmar el tráfico, es decir, que los coches vayan más despacio con, por ejemplo, cruces en forma de rotonda, ampliación de aceras y carriles bicis.

Incluía, claro, está, el cumplimiento de la normativa para las personas con discapacidad, que incluye actuaciones como el rebaje de los bordillos para que las personas en silla de ruedas puedan ser autónomas, las zonas especiales en las aceras para que el pavimento sea reconocible, por ejemplo, para los invidentes con bastón o este de las señales acústicas que permiten percatarse a los ciegos de que el semáforo está abierto para el peatón.

Las obras están ejecutadas pero falta el traspaso de la titularidad desde el Estado al Ayuntamiento y, por tanto, el mantenimiento y gestión de la infraestructura sigue dependiendo del Gobierno.

Protestas

En principio los dispositivos de ayuda a los invidentes de los semáforos se pusieron con un volumen alto, debido a que se trata de una calle muy ancha con un ruido considerable del tránsito rodado. Sin embargo, hubo muchas quejas vecinales, con campañas en contra del elevado volumen del trino, que obtuvieron una positiva respuesta de las autoridades. Sin embargo, a los políticos o técnicos que tomaron a cabo la decisión se les fue la mano con el mando del volumen y lo dejaron tan bajo que literalmente no se oye (por la noche está incluso apagado).

La solución parece, como dice el alcalde, sencilla, y se trata de regular el sonido de tan forma que se oiga perfectamente por las personas para las que está diseñado, los invidentes y que estos puedan cruzar la calle sin riesgo para sus vidas, pero no tan alto que provoque molestias en el vecindario.

A ver si dan con la tecla. Y sobre todo, a ver si se dan tanta prisa por subir el volumen como se dieron para bajarlo.

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