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Urbanismo

El futuro del Casco Histórico de Zamora: entre la protección del patrimonio y la relajación de las normas urbanísticas para favorecer la inversión

Los grupos municipales trazan su hoja de ruta para revitalizar la zona noble de la ciudad y reclaman que el nuevo Plan Especial incluya medidas menos coercitivas, incentive la rehabilitación, el asentamiento de negocios y reduzca la burocracia administrativa.

Personas caminan por una de las calles del casco antiguo, junto a un cartel de «se vende».

Personas caminan por una de las calles del casco antiguo, junto a un cartel de «se vende». / Victor Garrido / LZA

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Zamora

Han pasado más de 25 años y el Plan Especial del Casco Histórico (PECH) de Zamora, del que todos los grupos municipales coinciden en que requería un cambio profundo, ha comenzado a dar pasos para su modificación. Aunque ese camino iniciado no lo ha hecho con muy buen pie, tras el "tropiezo" por el que ha quedado desierta la licitación de la asistencia técnica, todos los grupos municipales ven con buenos ojos que ya no haya marcha atrás en el diseño de una nueva planificación urbanística que permita revitalizar el casco antiguo y la zona histórica de la ciudad.

Al volver a la casilla de partida, la redacción del nuevo plan retrasa su arranque al menos hasta finales de año o principios de 2027. De por donde debe ir esa nueva hoja de ruta, ya se ha pronunciado el equipo de Gobierno de IU-PSOE y ahora lo hacen los grupos de la oposición, a los que ha consultado este diario para que expongan sus ideas de cómo debe ser el nuevo PECH, dentro de una serie de reportajes para recabar la opinión de distintos sectores de Zamora afectados por el plan especial

Edificios modernistas de la plaza de Sagasta. | VÍCTOR GARRIDO (ARCHIVO)

Edificios modernistas de la plaza de Sagasta. | VÍCTOR GARRIDO (ARCHIVO)

Desde el PP, el portavoz municipal Jesús María Prada lamenta que esa modificación llega tarde, porque "el declive del casco antiguo se detecta desde hace muchos años", debido a que en la actual planificación hay medidas "muy coercitivas".

Al respecto, Prada se muestra de acuerdo en que se haya protegido el patrimonio, "pero también han llevado estas medidas a una pérdida de población del casco antiguo, a un envejecimiento y a una falta de rehabilitación y construcción de viviendas", expone.

Por ello, el edil popular propone que haya flexibilidad, tanto en la reforma como en la construcción de nuevas viviendas, para que vuelvan a tener moradores, ya que "una zona de una ciudad sin vecinos es una zona muerta", advierte. Del mismo modo, el portavoz municipal del Grupo Popular reclama "especial sensibilidad con los negocios", tanto de hostelería como del comercio, porque en los últimos años se ha detectado un declive del pulso comercial y hostelero en la zona, por lo que "hay que hacer una lectura amplia y más flexible de lo que hasta ahora teníamos", concluye. En cuanto a los plazos, recuerda que hace ya ocho o nueve años que el PP pidió la modificación del PECH y el "equipo de Gobierno tortuga" va lento, "pero mejor tarde que nunca, y mejor hoy que mañana".

Zamora Sí

Por su parte, el grupo municipal de Zamora Sí opina que el debate no debe limitarse a la modificación de un documento, sino que "la verdadera cuestión es qué modelo de casco histórico queremos para Zamora", expone Rocío Ferrero, para a continuación responder a esa pregunta en nombre del partido zamoranista.

"Defendemos un casco histórico que, además de conservar su patrimonio, recupere población, comercio, actividad económica y vida en sus calles", detalla la edil. Admite que el plan fue una herramienta importante para proteger el patrimonio durante sus años de vigencia, pero "ha quedado desfasado, obsoleto, la ciudad ha cambiado y hoy existen nuevos retos, como la pérdida de población, el cierre de locales comerciales, las dificultades para rehabilitar inmuebles, la excesiva complejidad administrativa en algunos casos y la necesidad de mejorar el mantenimiento del espacio público", finaliza.

Vox

También desde la oposición municipal, el grupo de Vox aporta sus ideas que no difieren mucho en algunos aspectos de las del PP y Zamora Sí.

El concejal Fernando Lozano comenta que "queremos un casco antiguo protegido, sí, pero vivido, habitado y con actividad económica real porque un patrimonio vacío no le sirve a nadie". Para ello, propone abandonar "la lógica de la prohibición permanente" del plan actual, que "sólo sabe prohibir y el resultado está a la vista: edificios vacíos, ruina progresiva, vecinos que se van y negocios que no se atreven a abrir", una lógica que desde Vox quieren cambiar, no protegiendo menos, sino mejor, siendo "exigentes con lo que tiene valor patrimonial real y flexibles con todo lo demás".

Recuerda como ejemplo que para el nuevo Museo de Semana Santa se modificó el planeamiento agregando parcelas y subiendo alturas y nadie dijo que se estuviera destrozando el patrimonio, eso demuestra que la flexibilidad es posible cuando hay voluntad e interés público".

Entre otras mejoras, pide una movilidad sin el modelo de Zona de Bajas Emisiones, una imagen urbana más cuidada, menos burocracia y que se permita la rehabilitación de vivienda "sin asfixiar", ya que "no se puede exigir el mismo nivel de rigidez a la catedral que a una casa popular transformada, hay que diferenciar por niveles de protección, facilitar ascensores y accesibilidad y permitir obra nueva de calidad en solares y ruinas donde ya no queda nada que proteger". Todo ello incentivado con bonificaciones fiscales, porque "hoy rehabilitar no compensa", apostilla.

Equipo de Gobierno

En el equipo de Gobierno municipal de IU y PSOE tienen igualmente claro que aunque el plan debe seguir cuidando el patrimonio tiene que "dejar de ser un problema para la vida cotidiana de quienes viven en el casco histórico y de quienes quieren invertir en él para darle vida", expone la concejala de Urbanismo, Ana Belén González.

A quien redacte la modificación de ese plan especial incluido en el PGOU, el equipo de Gobierno municipal le pide actualizar la cartografía, revisar todas las catalogaciones y rebajar más o eliminar la protección de los edificios de los niveles cuatro y cinco, reducir el tamaño de las unidades de ejecución de las Áreas de Rehabilitación Integral, eliminar parcelas de dotación comunitaria para favorecer la construcción de vivienda o flexibilizar la norma para las intervenciones en edificios situadas entre la Plaza Mayor y la avenida Alfonso IX. Son solo algunas de un listado de tareas urbanísticas y arquitectónicas para tener un PECH adaptado a los tiempos actuales.

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