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Conoce el peligro de los nitratos que amenazan el agua de los pueblos de Zamora en verano

¡Cuidado con hervir! Hacerlo no solo no elimina los compuestos sino que los concentra porque parte del agua se evapora y las sales disueltas permanecen

Agua saliendo del grifo

Agua saliendo del grifo / Europa Press

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Tania Sutil

Tania Sutil

Cuando un ayuntamiento o una autoridad sanitaria comunica que el agua no se puede consumir por exceso de nitratos, tal y como ocurre cada verano en muchos pueblos de la provincia de Zamora, debes tomártelo en serio. La "orden" significa que el agua del grifo ha superado el límite legal permitido para ser considerada apta para el consumo humano. En España, el valor paramétrico fijado para los nitratos en el agua potable es de 50 miligramos por litro. A partir de ese umbral, el agua no debe usarse para beber ni para cocinar mientras se mantenga la restricción.

Los nitratos son compuestos de nitrógeno que pueden aparecer de forma natural en el medio, pero el problema surge cuando su concentración aumenta demasiado. La causa más frecuente está relacionada con la actividad agrícola y ganadera: fertilizantes nitrogenados, purines, estiércoles y residuos orgánicos que, con la lluvia o el riego, se filtran en el terreno y acaban llegando a acuíferos, pozos, manantiales o cursos de agua. Es decir, no suele tratarse de una contaminación puntual visible, sino de un problema que puede acumularse durante años bajo tierra.

El riesgo principal afecta especialmente a bebés, mujeres embarazadas y personas vulnerables. En lactantes, una concentración elevada de nitratos puede favorecer problemas como la metahemoglobinemia, conocida popularmente como “síndrome del bebé azul”, porque dificulta el transporte normal de oxígeno en la sangre.

La Organización Mundial de la Salud mantiene valores guía para nitrato y nitrito en el agua de bebida precisamente por sus posibles efectos sobre la salud.

Cuidado con hervir el agua

Una idea importante: hervir el agua no elimina los nitratos. Al contrario, puede concentrarlos, porque parte del agua se evapora y las sales disueltas permanecen. Por eso, cuando el agua se declara no apta por nitratos, no sirve con cocerla, dejarla reposar, enfriarla en la nevera o pasarla por una jarra filtrante común. En un aviso de no consumo por contaminantes químicos, la recomendación es usar agua embotellada siempre para beber y cocinar.

Tokio, a punto de agotar el agua embotellada pese al anuncio del descenso de radiación

RC

Tampoco todos los filtros domésticos valen. Muchos sistemas mejoran el sabor, reducen cloro o retienen partículas, pero no eliminan nitratos de forma suficiente. Para retirar nitratos hacen falta tratamientos específicos, como ósmosis inversa, intercambio iónico, desnitrificación biológica u otros sistemas instalados y controlados correctamente. En pequeños abastecimientos, la solución puede pasar por mezclar aguas de distintas captaciones, buscar una nueva fuente, instalar tratamiento específico o actuar sobre el origen de la contaminación.

Qué se puede hacer

Usar agua embotellada para beber y cocinar mientras dure la alerta.

No hervir el agua pensando que así se soluciona.

No usarla para preparar biberones ni alimentos infantiles.

Consultar los avisos oficiales del Ayuntamiento o de Sanidad.

No confiar en filtros domésticos comunes si no están certificados para nitratos.

En pozos particulares, realizar análisis periódicos.

A largo plazo, aplicar soluciones en origen: mejor gestión de fertilizantes, purines y captaciones.

La eliminación real del problema no es solo técnica, sino también ambiental. Si los nitratos proceden de fertilizantes o purines que llegan al acuífero, no basta con tratar el agua al final del proceso: hay que reducir la entrada de nitrógeno al suelo, controlar abonados, gestionar mejor los residuos ganaderos, proteger las zonas de captación y vigilar periódicamente la calidad del agua.

Mientras dure la restricción, lo prudente es utilizar agua embotellada para beber, preparar café o infusiones, cocinar, hacer caldos, lavar alimentos que se consuman crudos y preparar biberones. Para ducharse, lavar ropa o fregar, normalmente el agua puede seguir utilizándose, salvo que la autoridad sanitaria indique lo contrario.

¿Qué pasa si bebes agua con nitratos?

Beber agua con nitratos no suele provocar un efecto inmediato en un adulto sano si ha sido algo puntual, pero no debe convertirse en algo habitual cuando el agua ha sido declarada no apta. El problema es que los nitratos pueden transformarse en nitritos dentro del organismo y afectar al transporte de oxígeno en la sangre, especialmente en los grupos más vulnerables.

En adultos sanos, el riesgo principal suele asociarse a una exposición continuada a agua con niveles elevados, no tanto a un vaso aislado.

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