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Sucesos

El menor que apuñaló a un joven en las inmediaciones de la Plaza Mayor de Zamora, condenado a dos años de internamiento

La agresión se produjo tras un forcejeo, después de acceder la víctima al portal del piso turístico en el que estaba el menor expedientado con un amigo

Entrada al edificio en el que se ubica la sección de Menores del Tribunal de Instancia de Zamora, el día de la celebración del juicio.

Entrada al edificio en el que se ubica la sección de Menores del Tribunal de Instancia de Zamora, el día de la celebración del juicio. / J. N. (Archivo)

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La sección de Menores del Tribunal de Instancia de Zamora ha impuesto una pena de dos años de internamiento a un menor por un delito de lesiones con instrumento peligroso y con la agravante de alevosía, por las heridas que causó a otro joven al que apuñaló en las escaleras de un piso turístico del entorno de la Plaza Mayor de Zamora hace cuatro años.

La sentencia, contra la que cabe recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Zamora, considera probado que el menor, que se encontraba en compañía de un amigo mayor de edad, causó las lesiones con arma blanca la madrugada del día 18 de marzo de 2022, cuando había una exposición de aviones de combate del Ejército en la Plaza Mayor.

El menor expedientado y otro joven que era mayor de edad se encontraban en el balcón del alojamiento turístico mientras el agredido, otro joven que estaba en la calle, se sacaba unas fotos con uno de los aviones de la exposición.

Cómo sucedió

Tras increparse entre ellos, el joven víctima de las lesiones primero les retó a que bajaran y ellos le conminaron a que subiera él. Cuando lo hacía, el menor expedientado y su compañero intentaron impedírselo en las escaleras del portal. Para ello, el joven mayor de edad del piso turístico le dio una patada en la cara, le pidió que no siguiera subiendo e incluso simularon llamar a la policía para intentar que depusiera su actitud.

En un segundo intento de subir las escaleras, cuando el mayor de edad del piso turístico fue a darle una segunda patada, el joven agredido le agarró la pierna y comenzó un forcejeo, en el trascurso del cual, el menor sacó un cuchillo que había cogido en el alojamiento turístico, se lo clavó en la clavícula, en el costado, en el brazo y le causó erosiones con él en la rodilla. Su amigo le pidió que parara, algo que hizo, y se acercó a la comisaría de la Policía Municipal próxima para informar de lo ocurrido, según se recoge en la sentencia.

El fallo judicial reconoce que el joven agredido se encontraba “muy afectado por la ingesta de bebidas alcohólicas”.

La sentencia de la sección de Menores del Tribunal de Instancia de Zamora contempla la agravante de alevosía en el delito de lesiones del joven expedientado, por lo que establece una medida de dos años de internamiento, de los que 18 meses debe cumplirlos en régimen cerrado en un centro de menores y los seis restantes en régimen de libertad vigilada.

Medidas de reeducación

La finalidad de ello es la de que el agresor desarrolle durante ese tiempo las habilidades sociales necesarias, la capacidad de autocontrol y de resolución de conflictos y los valores prosociales para promover la consideración positiva y en condiciones de igualdad de los demás. También se pretende con ello prevenir la comisión de nuevos hechos delictivos y “fomentar el desarrollo de empatía hacia la familia de la víctima y la asunción de responsabilidad” por el hecho delictivo. Además, la medida impuesta al menor infractor, que actualmente ya es mayor de edad, pretende prevenir el consumo de sustancias estupefacientes y facilitar que el joven expedientado reciba una formación integral, capacitándole para el desempeño de una actividad profesional.

Las costas procesales se imponen al menor condenado, con exclusión de las correspondientes a la acusación particular. Al respecto, el juez ha considerado “desmesurada y perturbadora” la actuación de la acusación particular porque llegó a plantear un posible delito de asesinato en base a una interpretación que el magistrado tacha de “peregrina”. Se refiere con ello a que la acusación aludió en el proceso a que el joven agredido murió dos años después y lo atribuyó a que se enganchó a los fuertes medicamentos recibidos para su cura de las lesiones.

En el juicio, la acusación particular solicitó cuatro años de internamiento para el joven expedientado por supuesta tentativa de asesinato o de homicidio, mientras que el Ministerio Fiscal pidió dos años de internamiento por lesiones graves y la defensa admitió las lesiones, pero pidió el cumplimiento de la pena en régimen abierto.

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