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Educación

¿Cómo sobrevivir a la PAU? Consejos para los estudiantes zamoranos

Nervios, presión por las notas de corte y muchas horas de estudio marcan cada año la llegada de la PAU para los estudiantes de segundo de Bachillerato. Profesores y coordinadores coinciden en que la preparación académica es clave, pero también lo son la organización, la calma y la confianza para afrontar con éxito estas pruebas.

Los estudiantes, durante una de las pruebas de la PAU del pasado año.

Los estudiantes, durante una de las pruebas de la PAU del pasado año. / E. V. D. (ARCHIVO)

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B. Blanco García

B. Blanco García

Zamora

PAU, EBAU, Selectividad... sea cual sea la denominación de las pruebas de acceso a la universidad, los nervios están ahí todos los años, durante tres intensos días, para las generaciones que se van presentando cada junio. Nervios que comparten con sus profesores de Bachillerato, encargados no solo de impartir toda la materia de su asignatura, sino también de inculcarles la calma necesaria para salir airosos de estas pruebas, algo que se logra en un alto porcentaje.

Desde el IES Maestro Haedo, Blanca Flor Herrero asegura que se llega a estas pruebas "después de un largo recorrido" y su primer consejo es tan obvio como "estudiar, estudiar y estudiar. Pero siendo organizados. En esto, los profesores podemos crear un ambiente de compromiso de impartir toda la materia, además de una mayor cercanía con ellos", explica. "Es todo un reto, pero también una satisfacción", subraya.

Para el día que se enfrentan al examen, la recomendación está clara: leer con atención para poder elegir bien qué se va a contestar. "Y hacerlo con la mente tranquila y con concentración", detalla.

Elisa Gómez, profesora del colegio Medalla Milagrosa, es tutora de segundo de Bachillerato y reconoce que la PAU "genera mucho nerviosismo, porque han subido muchísimo las notas de corte en determinadas carreras", admite. Al mismo tiempo, señala que si los alumnos, "han hecho un buen curso, han tenido un montón de exámenes y han asimilado muchos conceptos; se les inculca que la PAU es más sencilla de lo que parece", tranquiliza.

Los alumnos esperan en los pasillos de la Escuela Politécnica. | E. V. D. (ARCHIVO)

Los alumnos esperan en los pasillos de la Escuela Politécnica. | E. V. D. (ARCHIVO)

A ese último empujón en la preparación ayudan desde el colegio, con clases de repaso, refuerzo de contenidos, esquemas y modelos de exámenes. "También les damos consejos como que lleguen con tiempo suficiente a la prueba y que tengan todo el material preparado el día antes". Indicaciones sencillas que ayudan a relajarse.

Pocos son los alumnos de Alicia Sampedro que se presentan a la PAU por su asignatura, Física. "Estas pruebas son, en parte, cuestión de estrategia y el examen de esta materia es el segundo día, a las seis y media de la tarde, un horario muy malo, está muy penalizada y saben que, por ejemplo, les sale más rentable presentarse a Matemáticas, que lo tienen que hacer sí o sí", razona esta profesora del IES Maestro Haedo. Los que aun así se presentan son alumnos que quieren acceder a grados o dobles grados con una nota muy alta, a partir de 13,7.

Y de ahí, según esta docente, aparecen los miedos más habituales: el no poder acceder a los estudios que desean. "Eso es lo que más les condiciona, porque es verdad que la gran mayoría de los que se presentan, aprueban sin problema. Si has trabajado durante todo el curso, es lo habitual. Pero claro, tener un despiste en estos exámenes puede salir caro, así que no consiste solo en estudiar, sino en tener todo muy claro, ser muy ordenado y estructurado en los razonamientos, para que todo salga bien", resume.

De ahí que sus consejos se centren en un buen descanso durante esos tres días de exámenes y confiar en sí mismos. "Eso es lo más importante", asegura.

Tener una cara conocida en el aula —más allá de la de sus compañeros— ayuda a encontrar esa calma necesaria para hacer bien el examen. De eso se encargan los coordinadores de Bachillerato. "No me pueden consultar nada personal de sus exámenes, ninguna duda, eso es tarea de los que cuidan el aula y van a corregir sus exámenes, porque si no, evidentemente, podrías favorecer a tus alumnos", considera Lourdes Santos, del IES Universidad Laboral.

"No es muy habitual, pero ha habido algún año que alguien se ha puesto nervioso o con ansiedad y tienes que salir con ellos y acompañarlos al baño. O incluso que no llegan al examen y tienes que llamar para saber dónde están", pone como ejemplos. También se encarga de que aquellos estudiantes que tienen una adaptación especial en estas pruebas entiendan bien el proceso.

Explica que los mayores miedos de muchos de los que se presentan a la PAU es asumir que van a ser capaces de abarcar en tan pocos días una materia tan amplia y de tantas asignaturas. "Eso es lo que más les asusta, pero yo siempre, los días previos, les envío un correo para que estén tranquilos, que sepan que van a poder con todo, porque el trabajo ya se ha hecho durante el curso", asegura. "Lo que tienen que intentar es conseguir la mejor nota media en Bachillerato, así que tienen que empezar a ponerse las pilas en el primer curso, porque tiene el mismo valor que segundo y significa el 60% de la nota final, dejando el 40% para la PAU", desglosa. "Aunque ellos crean que no pueden abarcar tanto en estos días, nuestra experiencia nos dice que, muchas veces, lo hacen incluso mejor", confía.

Entre los profesores de Bachillerato hay muchos que optan por presentarse voluntarios para corregir estos exámenes. Es el caso de Juan Luis Fontanillo, del IES María de Molina, quien ya suma cinco años de experiencia. "Personalmente, lo que yo quería era ver cómo está el nivel del resto de estudiantes, para saber en qué tendría que incidir más en clase y poder ponerlo en práctica con mis alumnos", justifica.

Sobre los criterios de corrección, apunta que dependen de la especialidad del coordinador de la materia. Al grupo de profesores se les explica todo ello en reuniones previas en Salamanca. "Algunos son más específicos que otros", reconoce. Sea como sea, tiene clara una pauta que los alumnos deben tener en cuenta siempre. "Es muy importante presentar bien el examen porque, aunque lo que cuenta es el contenido, a nosotros nos dan 150 pruebas el jueves por la noche para tenerlos corregidos el martes por la mañana. Eso quiere decir que vas a piñón fijo, con el tiempo justísimo. Así que un examen bien presentado, bien redactado, limpio y con márgenes nos entrará mejor por los ojos y lo miraremos de otra manera", revela.

La cuenta atrás ya está en marcha y este martes comienzan las pruebas. El examen de Lengua Castellana y Literatura da el pistoletazo de salida de tres jornadas maratonianas en las que los estudiantes de Bachillerato de Zamora demostrarán todo lo aprendido en su etapa escolar antes de dar el salto a la universidad.

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