Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Pasando consulta por la mañana y voluntaria arqueológica por la tarde: "En El Viso de Zamora siento que cuido la salud de nuestra memoria colectiva, es la medicina del tiempo"

La zamorana Inés Marcos cuenta su experiencia como voluntaria arqueológica, una labor por la que siente pasión y que poco tiene que ver con su trabajo como médico de familia

Ines Marcos.

Ines Marcos. / Cedida

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

La zamorana Inés Marcos ha compatibilizado el pasar consulta por las mañanas en el centro de salud Virgen de la Concha con coger la paleta y trabajar como voluntaria arqueológica por las tardes en el yacimiento de El Viso. En la entrevista cuenta la experiencia y anima a otros zamoranos a apuntarse como voluntarios en próximas campañas

¿Qué labor han desarrollado los voluntarios en el yacimiento del Viso y en qué ha consistido su trabajo?

El año pasado fundamentalmente tareas de desbroce y se hizo una excavación pequeña, una excavación de urgencia motivada por la instalación del depósito del agua que se iba a poner allí en el alfoz de Zamora. Este año básicamente hemos estado mano a mano con los arqueólogos en las zonas en las que ellos nos indicaban. Poco a poco hemos ido avanzando en los diferentes estratos para ir aflorando los restos que íbamos encontrando, siempre bajo las indicaciones de los arqueólogos, haciendo tareas de todo tipo, desde colocar el material, la caseta de arqueología, ayudar a llevar carros con la tierra, mover la tierra con el paletín o cribar la tierra, de todo un poco. Hacen falta muchas manos, así que de todo un poco.

¿Tenemos los zamoranos un tesoro oculto ahí, a pocos kilómetros de la ciudad, en el teso del Viso?

Sí, creo que sí, quiero pensar que sí. Es un poco lo que ellos también nos querían transmitir, porque nos mencionaban que según los textos clásicos podía estar allí la ciudad de Arbucola, que pudo asediar Aníbal Barca. Entonces, poder contribuir un poco a que se ponga en valor y a que se demuestre si estaba allí o no, o si es otra cosa, a que salga también a la luz de qué se trata ese yacimiento que tenemos aquí tan cerquita de la capital es toda una experiencia, y me encanta, la verdad.

¿Aparte de este año, había participado en la excavación del año pasado del Viso?

No, en mi caso es la primera vez que participo. Llevaba años buscando la oportunidad de colaborar aquí en nuestra provincia en algún campo de trabajo de arqueología, ya que soy de Zamora y es una provincia que tiene un patrimonio inmenso, pero a veces los cauces del voluntariado no son fáciles de encontrar. Encontraba otras cosas fuera de Zamora y fuera de Castilla y León, por lo que cuando vi la convocatoria de esta campaña en Bamba, a través de las redes sociales, no lo dudé. He compaginado mi consulta por la mañana, ya que soy médico de familia, con la excavación por la tarde. Ha sido un esfuerzo físico, de madrugar y de trabajar la tierra, pero la verdad es que volver a casa con las manos manchadas de historia es una satisfacción que no se puede explicar con palabras.

Volver a casa con las manos manchadas de historia es una satisfacción que no se puede explicar con palabras

¿Cuántas personas han participado como voluntarias en la campaña de El Viso, en Bamba?

Ha sido variable, porque al final no es obligatorio. La propia palabra lo dice. Yo diría que entre unas 20 y 30 personas hemos estado, aproximadamente, cada día. Es verdad que al principio tuvo un poco más de fuerza. El año pasado se quejaban de que a mediados de la temporada de excavación aflojaba un poco, pero luego enseguida volvía a retomar. Y este año, por lo que comentaban ellos, estábamos más, así que muy bien, pero aún es insuficiente para todo lo que hay allí. Hemos excavado menos de la décima parte de todo lo que hay que hacer, hay trabajo para mucho tiempo.

Cambiar el fonendoscopio por el paletín de arqueóloga ha sido casi como un cambio de piel a ratitos

En su caso, ¿cómo le vino la afición por la arqueología, siendo médica, viniendo de una profesión totalmente distinta? ¿Cómo le picó el gusanillo?

La verdad es que siempre me ha llamado mucho la atención la historia, y la arqueología en particular. Es algo que siempre ha estado ahí, un poco a través de las series, de los libros que una lee, ese tipo de cosas. Y siempre ha sido un gusanillo que tengo ahí, que tal vez en otra vida hubiera sido arqueóloga, pero el caso es que me hice médico y la arqueología ha sido para mí casi, como yo digo, la medicina del tiempo. En este caso, cambiar el fonendoscopio por el paletín de arqueóloga ha sido casi como un cambio de piel a ratitos. En la consulta cuidamos la salud del cuerpo, pero en el caso del Viso siento que cuido la salud de nuestra memoria colectiva. Lo podríamos definir así, para mí ha sido muy interesante.

¿Antes del Viso había estado en otros campos de trabajo de arqueología?

No, nunca. Sí que había buscado, pero no había podido acudir por la dificultad de la falta de tiempo, porque tenía que estudiar durante la carrera y las oposiciones y estas cosas, hasta ahora no había tenido disposición de tiempo como para participar y ahora surgió esta oportunidad tan cerca de casa y no lo dudé.

Inés Marcos.

Inés Marcos. / Cedida

¿Viendo desde dentro las excavaciones del Viso, qué cree que se debería hacer en el futuro y cómo se tendría que poner en valor el yacimiento?

Creo que la labor que están haciendo los arqueólogos es muy interesante. Para mí ha sido toda una experiencia, ya que estuvimos excavando de la mano de ellos, porque te iban diciendo y dando las indicaciones de cómo lo tenías que hacer, porque yo de arqueología no tengo ninguna formación. Creo que hay que ponerlo en valor a través del apoyo institucional que se le está dando ya, también desde la Diputación. Tal vez debería hacerse algo de formación específica en los colegios y, de hecho, ya ha habido visitas de colegios de la zona, de los niños de Moraleja del Vino, creo. Son diferentes actividades las que pueden realizarse para ponerlo en valor y darlo a conocer y para que más voluntarios se sumen otros años. Se estaba hablando estos últimos días también de, tal vez, organizar algún evento para recoger dinero para la excavación, porque se ha financiado a través de micromecenazgos y al final no se ha alcanzado la cifra que se pretendía alcanzar, ha sido algo menor. Tal vez, si se le diera más publicidad, tendría más medios para ponerlo antes en valor, porque creo que el patrimonio es el mejor antídoto contra la despoblación, uno de los mejores que tenemos en nuestro entorno, y es algo que nos pertenece, que nos da una razón para sentir el orgullo de ser zamoranos.

Tenemos una oportunidad de oro para demostrar que sabemos cuestionar nuestro pasado para asegurarnos el futuro

¿Con todo lo que se está descubriendo cree que habría que hacer en un futuro un centro de interpretación del yacimiento del Viso?

Sí, creo que todavía se ha descubierto una pequeña parte, tenemos pocos materiales, pero la verdad es que lo que se está hallando da pistas de que puede ser muy interesante lo que se pueda encontrar allí. La verdad es que es un enclave maravilloso, porque la vista que hay desde allí arriba de toda la vega de alrededor es espectacular y también puede servir para promocionarlo como añadido a este valor que tiene el propio yacimiento.

¿Tenemos en ese yacimiento una pequeña Atapuerca en Zamora?

No tanto como Atapuerca porque no es tan antiguo. Este es más de la Edad del Hierro, pero sí que tenemos una oportunidad de oro para demostrar que sabemos cuestionar nuestro pasado para asegurarnos el futuro. Y tenemos el enclave, tenemos el entusiasmo de los voluntarios, y ojalá que se sumen más en más campañas y que puedan hacerse de mayor duración, porque esta vez ha sido solo de dos semanas, por el presupuesto con el que se contaba. Solamente necesitamos eso, que continúe el impulso institucional que se le ha dado para que el proyecto no se detenga. El yacimiento creo que tiene mucha vida, solamente hay que saber despertarla.

Tracking Pixel Contents