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Romería

La Virgen de la Guía de Zamora recuerda a su párroco José Ángel Rivera

Doscientas personas arropan a la patrona de la margen izquierda, con una amplia representación de las cofradías

La Virgen de la Guía sale a celebrar el 1 de mayo

Carlos Gil

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Carlos Gil Andrés

Carlos Gil Andrés

Zamora

Ha sido este 1 de mayo la jornada típica de primavera, de las que vienen como anillo al dedo para celebraciones romeras como esta de la Virgen de la Guía que ha salido de la iglesia del Sepulcro para recorrer el corto trecho hasta el Puente de Piedra, donde hacer una reverencia a altura de donde estuvo su camarín antes de regresar al templo de salida.

Temperatura agradable, nubes en ese momento solo proyectos de tormenta y las semillas de chopo que consiguen el efecto nieve en pleno mes de mayo eran los ingredientes ambientales de una celebración que agrupó tanto a las personas del barrio del Sepulcro y cercanos (San Frontis, Cabañales o Pinilla) como a los representantes de las cofradías de Semana Santa y de Gloria que acompañaban a los de la medalla de cordón verde de la patrona de la margen izquierda en su celebración.

Se celebró la misa en la que el protagonismo fue para un ausente, el sempiterno párroco de San Frontis José Ángel Rivera de las Heras, recientemente fallecido, a quien lloran no solo en la hermandad que preside Javier Riego, sino también muchas otras, especialmente la del Vía Crucis (estaba su presidente, Antonio Pedrero), a la que el estudioso dedicó buena parte de sus anhelos, o la Esperanza (también acudió Pablo Alonso).

El párroco actual, Román Sastre Sastre, que ya ejercía en la parroquia fue el encargado de la homilía, tras la cual se abrieron las puertas del coqueto templo románico del Santo Sepulcro para la salida, en andas, de la imagen, mientras las campanas sacaban a relucir su mejor repique y sonaba el himno nacional con la pareja de flauta y tamboril del veterano Heriberto Anglés y la más joven Ana Esteban.

Se puso en marcha la procesión, con la cruz guía y los pendones al frente y los mayordomos justo antes del paso, con la mesa que imita el Puente de Piedra. La Policía Municipal iba cortando cruces de calles a medida que las 200 personas que integraban la plegaria recorrían la calle Cabañales para llegar al Puente de Piedra, donde antaño estuvo el camarín de la Virgen, pero donde hoy lo único que destaca es el monolito dedicado a Federico Requejo Avedillo el director de Obras Públicas que adaptó el viaducto para el tránsito rodado entre 1905 y 1907, donde hay uno de los hitos del Instituto Geográfico y Estadístico con la marca de la altitud sobre el nivel medio del mar en Alicante: 630,7 metros.

Tras la reverencia, se desanduvo el camino, de vuelta al templo, donde el grupo de danzas Doña Urraca animó la velada con los bailes y la música, los mayordomos invitaban a un refresco y se sorteaban los habituales jamones, que forman parte de la tradición mariana de este 1 de mayo en la margen izquierda del Duero.

Iglesia románica

La iglesia del Santo Sepulcro tiene un origen monacal, edificada en pleno siglo XII y renovada a principios del XIII. Restaurada en 1969, un Real Decreto del 13 de junio de 1977 la declaró monumento histórico artístico provincial y tuvo otra restauración más reciente gracias al plan Zamora Románica, en 2009.

La Virgen de la Guía es una talla policromada de los primeros años del siglo XVII. Es una María sentada con un niño en la rodilla. La imagen sale en procesión sobre unas andas talladas en 1984 por el artesano zamorano Arturo Álvarez, que reproducen el Puente de Piedra y la desaparecida Torre de la Gobierna.

El oratorio de la Virgen de la Guía estaba situado en un nicho del último arco del Puente de Piedra, junto a la Torre de la Gobierna. Por allí pasaban los viajeros que expresaban su jaculatoria: “Virgen de la Guía, guiadme por el buen camino”.

A finales del siglo XVIII se hacían dos procesiones con la imagen, una para llevarla del oratorio a la iglesia y otra para retornarla el 8 de septiembre.

En 1801, la Virgen se retira del puente y se lleva a la iglesia.

La fecha de constitución de la actual Cofradía de la Virgen de la Guía puso ser la segunda mitad del siglo XIX, aunque históricamente en la iglesia del Santo Sepulcro hubo tres hermandades: la del Santísimo y Nuestra Señora del Sepulcro, la de Nuestra Señora de la Paz o de los Niños y la del Santo Cristo, Ánimas del Purgatorio y San Nicolás de Tolentino.

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